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PERSPECTIVAS DE USO E IMPACTOS DE LAS TIC EN LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA EN AMÉRICA LATINA

Categoría: Gestión Judicial
Autor : CEJA

CENTRO DE ESTUDIOS DE JUSTICIA

DE LAS AMÉRICAS, CEJA

PERSPECTIVAS DE USO E IMPACTOS DE

LAS TIC EN LA ADMINISTRACIÓN DE

JUSTICIA EN AMÉRICA LATINA

Documento elaborado por un trabajo conjunto entre el

Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA) y

Microsoft

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 1

Tabla de contenidos

Introducción..................................................................................................................................3

1. Desafíos para la administración de justicia en América Latina ....................................................6

1.1. Breve caracterización de la administración de justicia actual ................................................6

1.1.1. La escrituración ........................................................................................................6

1.1.2. La organización de las instituciones del sector ..........................................................8

1.1.3. Consecuencias sobre la organización del despacho judicial .......................................8

1.1.4. Iniciativas de cambio ................................................................................................9

1.2. Las reformas de los últimos años.......................................................................................10

1.3. Algunos desafíos para el mejoramiento de la administración de justicia en América

Latina ..............................................................................................................................13

2. El aporte de las TIC para enfrentar los desafíos de la administración de justicia.......................21

2.1. La introducción de TIC en la justicia................................................................................22

2.2. Mejoramiento de la capacidad de respuesta del sistema de justicia ante una demanda

creciente y cada vez más diversa.......................................................................................28

2.2.1. Sistemas de seguimiento procesal ...........................................................................29

2.2.2. Seguridad, almacenamiento, disponibilidad y búsqueda de datos............................37

2.2.3. Un tema prospectivo: la relación entre los MARC y la justicia formal .....................40

2.3. Afianzar las reformas procesales en marcha y emprender reformas procesales para las

materias no reformadas....................................................................................................41

2.3.1. La formación y entrenamiento de personal .............................................................41

2.4. Reorganización de los despachos .....................................................................................44

2.5. Mejoramiento de los procesos de toma de decisión del gobierno y del gerenciamiento

de las instituciones del sector ...........................................................................................47

2.5.1. Las estadísticas judiciales ........................................................................................47

2.5.2. Sistemas de control de gestión ................................................................................48

2.5.3. Sistemas de evaluación del desempeño ...................................................................49

2.6. Aumento de la eficacia y eficiencia global del sistema de justicia ......................................50

2.6.1. La persecución penal estratégica .............................................................................50

2.6.2. Herramientas para facilitar la coordinación .............................................................51

2.6.3. Gestión del conocimiento.......................................................................................52

2.6.4. Herramientas para la administración de recursos (ERP)..........................................53

2.7. Desarrollo de efectivos mecanismos de atención y comunicación con sus usuarios y

con la ciudadanía .............................................................................................................55

2.7.1. Relación con los usuarios........................................................................................55

2.7.2. Relación con la ciudadanía......................................................................................57

2 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

3. Recomendaciones para la gestión de las TIC en la administración de justicia............................59

3.1. La incorporación de las TIC en la administración de justicia en América Latina...............59

3.2. La gestión y organización para la incorporación de TIC...................................................60

3.2.1. para la decisión de inversión en TIC .......................................................................62

3.2.2. Recomendaciones para la etapa de implementación de TIC....................................63

3.2.3. Recomendaciones para la operación y mantenimiento de las TIC ...........................64

3.2.4. Recomendaciones respecto a estructura organizacional para gestionar las TIC .......65

3.3. Respecto a la relación con empresas proveedoras ............................................................65

Anexo: participantes en el taller de trabajo ...................................................................................67

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 3

Introducción

Este documento es el fruto de la reflexión

conjunta de un grupo de personas1 acerca de

la administración de justicia en América

Latina y de cómo las tecnologías de

información y comunicaciones (TIC) pueden

ayudar a su mejoramiento operacional e

institucional y, por ende, a brindar mayores y

mejores servicios a la ciudadanía.

Como primera orientación de la reflexión, se

ha tenido en cuenta la pregunta de qué tiene

de particular o característico o especial la

administración de justicia en América Latina,

respecto de diferentes referentes. Esos otros

referentes pueden ser la administración de

justicia en otras regiones, o la administración

pública en América Latina, o incluso la

actividad de empresas privadas en América

Latina.

Una segunda orientación ha sido un análisis

de los procesos de reforma judicial en la

región, muchos de los cuales aún no han

concluido sus etapas de implementación.

Junto con esto, se han tomado en cuenta los

desafíos que enfrenta la justicia, producto

tanto de la misma dinámica de las reformas

ya en marcha, como de las expectativas que

sobre su desempeño y funciones tienen

otros actores relevantes de cada país.

Como ejemplo de estos desafíos están las

promesas de contar con procesos judiciales

públicos y transparentes que se han hecho

con las reformas al proceso penal que han

implementado o están en vías de hacerlo la

mayor parte de los países de la región, y la

expectativa de alcanzar mayores niveles de

eficacia y eficiencia en la persecución de

actos delictivos, por mencionar solo dos.

1 En anexo se detallan los participantes de un taller

de trabajo en que se discutieron los contenidos y

orientación de este documento. La redacción del

documento estuvo a cargo de Cristián Hernández

(CEJA) y Roberto Adelardi (Microsoft).

En tercer lugar, y dado el sentido de este

documento, no se puede dejar de lado una

reflexión acerca del desarrollo científico y

tecnológico, fundamentalmente de la

informática y las telecomunicaciones, y sus

aplicaciones en distintos ámbitos.

En los últimos años se ha visto una

incesante y creciente aplicación de este tipo

de tecnologías no solo a actividades

productivas o económicas, con enormes

ganancias de calidad y eficiencia en la

provisión de bienes y servicios, sino que

también a prácticamente cualquier área de la

actividad humana, lo que ha modificado no

solo la forma de trabajo de las personas,

sino que también otras esferas antes

inimaginables, como es la misma forma de

relacionamiento de las personas.

Reuniendo las tres orientaciones descritas, el

marco general de este documento se refiere

a cómo se han aplicado y cómo podrían

aplicarse las TIC a mejorar la gestión del

Estado en su relación con los ciudadanos, en

particular en América Latina, en donde las

grandes diferencias socioeconómicas

existentes dentro de cada país se reflejan en

una marcada brecha digital2 en su población.

2 http://es.wikipedia.org/wiki/Brecha_digital.

Brecha digital es una expresión que hace referencia

a la diferencia socioeconómica entre aquellas

comunidades que tienen Internet y aquellas que no,

aunque tales desigualdades también se pueden

referir a todas las nuevas tecnologías de la

información y la comunicación (TIC), como el

computador personal, la telefonía móvil, la banda

ancha y otros dispositivos. Como tal, la Brecha

Digital se basa en diferencias previas al acceso a las

tecnologías. Este término también hace referencia a

las diferencias que hay entre grupos según su

capacidad para utilizar las TIC de forma eficaz,

debido a los distintos niveles de alfabetización y

capacidad tecnológica. También se utiliza en

ocasiones para señalar las diferencias entre aquellos

grupos que tienen acceso a contenidos digitales de

calidad y aquellos que no. El término opuesto que

4 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

Toda esta perspectiva se ha englobado bajo

el concepto de “e-gobierno”. Este término

se ha definido como el “uso por parte de las

agencias gubernamentales de las TIC, que

tienen la capacidad de transformar las

relaciones con el ciudadano, las empresas y

otras agencias gubernamentales” 3 .

Enmarcado dentro de este concepto de egobierno,

uno de los desafíos a acometer, y

que será profundizado más adelante, es el de

potenciar la interacción de la justicia con el

ciudadano y con las otras entidades

gubernamentales en una visión sistémica de

la administración de justicia.

Es en la intersección de estas tres grandes

orientaciones que este documento pretende

proponer algunas recomendaciones. En

efecto, preguntas tales como ¿qué desafíos

prioritarios de la justicia en América Latina

pueden o podrían ser resueltos, o al menos

ayudados a ser resueltos, por las TIC?, o

¿qué se podría aprender de las experiencias

desarrolladas en otras áreas de la

administración del estado, en el mundo y en

América Latina, aplicables a la

administración de justicia?, tienen sentido en

dicha intersección.

Como fundamento de este documento, es

necesario mencionar también un diagnóstico

se emplea con más frecuencia es el de inclusión

digital.

3 http://es.wikipedia.org/wiki/E-gobierno. Cabe

hacer una reflexión respecto al e-gobierno, ya que

se ha acostumbrado automáticamente a inferir que

la letra “e” que se emplea en la frase “e-gobierno”

significa ‘electrónico’. Sin embargo, y tal como se

profundizará posteriormente en este documento, se

estima conveniente añadir dos significados

adicionales que debe tener la letra “e” además del

significado tradicional. Estos son “eficiente” y

“económico”. En este sentido, se puede hablar más

bien de un “e³-gobierno”, es decir, un gobierno

eficiente, económico y finalmente electrónico

donde la aplicación de tecnología se concibe como

apoyo a un proceso de modernización y no como la

finalidad de tal proceso.

subyacente de que el funcionamiento de los

sistemas de justicia en América Latina no es

el deseado, desde distintos puntos de vista.

Por un lado, desde las propias expectativas

de las personas que han participado en la

elaboración de este documento, quienes han

estado ligados por años y desde distintas

posiciones y responsabilidades a la

administración de justicia. Por otro lado,

desde un punto de vista comparativo, tanto

en relación a cómo funciona la justicia en

países desarrollados, como en relación a

cómo ha venido mejorando la

administración del Estado en América

Latina en algunas áreas, en las cuales hay

avances relevantes.

Este diagnóstico de desempeño no deseado

se extiende no solo al funcionamiento

general de los sistemas de justicia en la

región, sino que toca también a lo que hasta

ahora ha sido el uso de las TIC para mejorar

el funcionamiento de la justicia, en donde

pese a los avances que han existido, existen

aún vacíos profundos y quizá esfuerzos no

bien orientados pese a la inversión realizada.

Para mencionar algunos de estos vacíos,

sobre los cuales se profundizará en el

documento, se puede mencionar que las TIC

podrían tener un alto impacto en mejorar los

niveles de transparencia en la operación de

las instituciones del sistema de justicia, en

mejorar el acceso de la ciudadanía al sistema

de justicia, en aumentar los grados de

eficiencia y eficacia en el desempeño de

múltiples labores, en posibilitar y potenciar

los procesos de innovación en la impartición

de justicia y en la gestión judicial, en

posibilitar la auditoria ciudadana sobre el

sistema de justicia, en facilitar la rendición

de cuentas de las autoridades judiciales a la

ciudadanía, entre otros ámbitos.

Lo anterior no quiere decir que no se

reconozcan importantes avances y mejorías

en la administración de justicia en América

Latina. Es aún reconociendo estos avances

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 5

que con más fuerza es necesario plantearse

la pregunta de ¿por qué hemos sido capaces

de mejorar sustancialmente en algunas áreas

de la justicia, pero sin embargo no hemos

sido capaces de expandir esos avances a

otras esferas de acción?

Considerando todos los elementos

anteriores, el objetivo de este documento

es contribuir al mejoramiento de la

administración de justicia en América

Latina, mediante la formulación de

sugerencias de qué tipo de TIC y qué

estrategias de planeamiento podrían

incorporarse en forma productiva a los

diversos ámbitos de acción de las

instituciones del sector, y de cómo

realizar esta incorporación.

Cabe destacar que al hablar de

administración de justicia se entenderá tanto

la operación de las instituciones más

directamente ligadas a la tramitación de

casos judiciales, como son los tribunales de

justicia, el Ministerio Público y la Defensoría

Pública, como a otras relacionadas en mayor

o menor medida, tales como los Consejos de

la Magistratura o Judicatura, el Ministerio de

Justicia o de Gobernación, la policía, el

sistema penitenciario, el servicio de medicina

forense, el servicio de registro civil, el

servicio de inmigración, entre otros.

Este documento tiene como destinatarios

principales a las autoridades de los Poderes

Judiciales, Ministerios Públicos, Defensorías

Públicas, Ministerios de Justicia y, en general,

a las instituciones que participan directa e

indirectamente en el sistema de justicia de

nuestros países. Persigue mostrarle

alternativas que pudieran contribuir al mejor

funcionamiento de sus instituciones en

particular, y del sistema de justicia en su

conjunto, en general, en un lenguaje alejado

de los tecnicismos y centrado en los desafíos

que estas autoridades enfrentan para mejorar

la justicia.

Para ello, el documento se estructura en tres

capítulos. En el primero de ellos, y a modo

de contexto para los siguientes capítulos, se

presenta una visión global de los desafíos

que enfrenta la administración de justicia en

nuestra región en los años venideros. Esta

visión está basada a) en la operación

rutinaria de las instituciones del sector, b) en

lo que ha sido la historia reciente de

reformas que se han emprendido en la

mayor parte de los países, y c) en el análisis

de cambios en el entorno político,

económico y social que está experimentando

la región.

El segundo capítulo desarrolla el aporte que

las TIC pueden hacer para afrontar algunos

de los desafíos contenidos en el capítulo

anterior. Para ello, se ha privilegiado un

enfoque en que junto con proponerse

respuestas globales, se presentan ejemplos

concretos de experiencias ya en marcha en

algunos países de la región, de modo que el

lector pueda tener una clara imagen tanto de

los resultados potenciales de alcanzar, como

de las condiciones de aplicabilidad de estos

ejemplos a su realidad.

Finalmente, en el tercer capítulo, se presenta

un conjunto de recomendaciones de cómo

poder llevar adelante los mejoramientos que

las TIC ofrecen. En estas recomendaciones

se mezclan lecciones aprendidas de lo que

ha sido la experiencia de alguno de nuestros

países en el desarrollo de proyectos

informáticos y de comunicaciones, con

experiencias desarrolladas en el sector

público de la región y, en términos más

generales, con buenas prácticas que se han

ido asentando en la industria de las TIC.

6 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

1. Desafíos para la

administración de justicia

en América Latina

Para poder darle un contexto a los desafíos

que se enfrentan en los países de la región

para mejorar la administración de justicia, es

necesario señalar dos grandes elementos.

El primero de ellos es una breve

caracterización de cómo hoy funciona la

administración de justicia, y el segundo es

analizar qué ha estado pasando con las

reformas judiciales que se han emprendido

los últimos años. Sin duda, estos elementos

están relacionados, ya que el funcionamiento

actual de la justicia es producto en parte de

las reformas que se han desarrollado o se

están desarrollando.

Al hablar de la administración de justicia o

de “justicia” en términos generales, se hará

referencia principalmente a la resolución de

conflictos entre partes o a la asignación de

derechos de distinta naturaleza realizada por

tribunales de justicia. Dentro de estos, están

los delitos penales, las reclamaciones civiles,

los conflictos de familia, los conflictos en las

relaciones laborales, las reclamaciones

administrativas de la actuación del Estado,

entre varios aspectos contemplados en las

leyes de cada país.

Esta resolución de conflictos o asignación

de derechos tienen un rol central en el buen

funcionamiento de los Estados,

especialmente en América Latina, en donde

la acción estatal tradicionalmente ha tenido

carencias que han impedido terminar con

problemas como la pobreza y la desigualdad

de oportunidades, y en donde la misma

acción estatal ha tenido y tiene aún altos

niveles de desconfianza por parte de la

ciudadanía4, fenómeno al que no escapa por

cierto el sistema de justicia.

1.1. Breve caracterización de la

administración de justicia actual

La administración de justicia en América

Latina ha sido vista con altos niveles de

desconfianza por la ciudadanía. Sin

pretender hacer un análisis exhaustivo, en la

generalidad de nuestros países, el modelo

tradicional de impartición de justicia es

señalado usualmente como lento,

excesivamente formalista y burocrático, y

lejano para el común de la ciudadanía.

Estas percepciones pueden tener su origen

en dos elementos particulares de la forma en

que tradicionalmente se ha administrado

justicia en la región, que son la escrituración

formalista de los procesos judiciales y la

especial organización de estas instituciones,

las que traen como consecuencia una

inadecuada organización en el despacho

judicial, que es donde finalmente se tramitan

los casos.

1.1.1. La escrituración

Respecto a la escrituración, la forma

“normal” en la cual se han procesado los

casos judiciales es mediante la formación de

un expediente escrito, que contiene toda la

información relevante para su solución, el

que es estudiado por un juez para emitir una

sentencia. En términos muy amplios, un

expediente judicial contiene documentos

que entregan las partes del caso, otros

4 El porcentaje de personas en América Latina que

en el 2007 dijo tener “algo” o “mucha” confianza

en el gobierno fue de 39%. Respecto al Poder

Judicial, esa misma medición indicaba el 30%. Ver

http://www.latinobarometro.org/. Para ver

indicadores relacionados con la gobernabilidad y

control de la corrupción de nivel mundial, ver

http://siteresources.worldbank.org/INTWBIGOVA

NTCOR/Resources/wps4370.pdf

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 7

documentos solicitados o entregados por

terceras instituciones o personas, y

documentos que emite el tribunal. La

formación del expediente sigue reglas muy

específicas que generalmente están

contenidas explícitamente en normas

procesales de cada país.

Es posible decir que en la región, la

tecnología predominante de producción de

sentencias judiciales es la tramitación de

expedientes, lo que tiene numerosas

consecuencias sobre una serie de otros

aspectos, entre los que están:

a) La decisión judicial. La decisión del juez

que resuelve el caso está basada

exclusivamente en los antecedentes que

por escrito se han consignado en el

expediente. Desde el punto de vista de la

calidad de la resolución, generalmente

no ha tenido contacto directo con las

partes ni ha tenido cercanía con los

hechos que debe resolver.

b) La comunicación del tribunal con las partes.

Dado que lo relevante es lo que se

consigna en el expediente, cualquier

comunicación con las partes o con algún

ente externo, sigue un rígido protocolo

de comunicaciones y respuestas escritas

formales, lo que es una fuente de

demoras. Esto explica en parte los

numerosos problemas existentes con las

notificaciones, que muchas veces son un

obstáculo para el avance del proceso.

c) El resguardo de la información relevante.

Dado que la información relevante está

toda en el expediente, y además en papel,

se corre el riesgo que el proceso se

paralice por completo, o incluso se

detenga, si es que el expediente se

extravía. Además, usar el papel como

soporte de la información relevante de

los casos tiene numerosos problemas de

seguridad, privacidad y eficiencia. Basta

pensar que algunos procesos se deben

paralizar porque las partes están

consultando el expediente de un caso,

que podría estar compuesto de decenas o

centenas de piezas o tomos.

Adicionalmente, el almacenamiento de

expedientes de casos cerrados o

resueltos siguiendo las reglas de

retención de documentos, pone una

carga excesiva al sistema de justicia

debido a los costos y complicaciones

asociadas al almacenamiento de

expedientes en papel.

Estos aspectos, sumados entre sí, explican

en gran medida la lentitud del proceso, ya

que se deben cumplir numerosas

formalidades, muchas de ellas inútiles desde

el punto de vista de la solución del caso.

Para graficar lo anterior, en muchos países el

pedir algo por “escrito” se entiende

literalmente como que se debe entregar un

papel con un escrito, siendo que un

documento en una computadora también

está “escrito”. Esta tecnología explica

también la excesiva formalidad y burocracia,

ya que se deben seguir protocolos estrictos

para formar el expediente, y explica la

percepción de lejanía, ya que solo pocas

personas pueden entender qué está pasando

con un proceso judicial, y existen numerosos

resquicios como para poder entrabar el

desarrollo de una causa.

Esta forma de tramitar los casos judiciales

no es privativa solo de los tribunales de

justicia, sino que se extiende a los

Ministerios Públicos y Defensorías, quienes

también forman “expedientes” como medio

para reunir y analizar toda la información

relacionada a un caso, no siendo en estricto

sentido necesario tal método de trabajo. Más

bien se usa el “formar expedientes”, con la

misma lógica de los tribunales de justicia,

porque en muchos casos no se conocen

alternativas más eficientes para cumplir con

la labor de recopilar información. En este

caso, el seguir la lógica de la formación de

un expediente durante la investigación de un

caso trae serias dificultades para cruzar

información con otras causas o denuncias, y

8 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

valiosa información que puesta junta puede

servir para aclarar a la vez varios delitos, se

pierde en una maraña de formalismos de

casos individuales que aparecen

desconectados de su entorno.

1.1.2. La organización de las

instituciones del sector

Junto con una escrituración excesivamente

formalista, otra particularidad de la

administración de justicia en la región es un

tipo de organización altamente jerarquizada,

pero con baja capacidad de gestión real. La

estructura organizacional de los tribunales

de justicia, con tribunales de primera

instancia, de segunda instancia o de alzada, y

una Corte Suprema en la cúspide, que tiene

un sentido claro desde el punto de vista de

lo jurídico, no tiene un sentido tan claro

cuando se trata de administrar los recursos

de la institución, ya que pone las

responsabilidades de administración en

órganos que no son especialistas en ello.

Distintos modelos se han ensayado en la

región para administrar los recursos del

Poder Judicial, desde dotar a las Cortes

Supremas de estructuras administrativas con

la misión de gestionar todos los recursos de

los tribunales, hasta la creación de los

Consejos de la Magistratura o Judicatura, a

quienes se les entrega toda la administración

de recursos, dejando en las Cortes Supremas

lo estrictamente jurídico.

Cualquiera sea el modelo adoptado, hay dos

problemas casi generalizados, que son:

a) Inapropiados mecanismos de toma de

decisiones, ya que la lógica jurídica de

resolución de casos se traspasa casi

íntegramente a la toma de decisiones

administrativas, lo que queda reflejado

que en algunos países incluso se habla de

“expedientes administrativos” cuando se

está tomando una decisión de, por

ejemplo, construir edificios.

b) Generalizada dificultad para distinguir lo

que se entiende por administrativo y

judicial. Esta confusión lleva a que el

principio de la independencia, que debe

tener un juez para resolver un caso, se

extiende a la independencia que tendría

un juez para organizar su despacho.

Estos dos elemento tienen como

consecuencia una baja ingerencia efectiva de

los niveles de gobierno y gerencia del Poder

Judicial en lo que ocurre en los tribunales de

justicia, lo que se traduce en una excesiva

atomización de los despachos, no pudiendo

aprovecharse economías de escala y el uso

más eficiente de los escasos recursos

disponibles.

Un ejemplo patente de lo anterior es el

problema de las notificaciones, las cuales

deben ser hechas en muchos países en

forma personal por un funcionario de un

tribunal para que tenga validez “legal”,

siendo que funcionarios de otros tribunales

podrían tener que ir a notificar a la misma

área.

1.1.3. Consecuencias sobre la

organización del despacho judicial

La organización del despacho judicial que ha

sido tradicional en la región, es aquella en

que un tribunal está compuesto por un juez,

uno o varios secretarios, y otros

funcionarios.

Este tipo de tribunales está diseñado para

tramitar expedientes, es decir, para recabar y

producir todos los documentos necesarios

para que el expediente quede listo para que

el juez dicte sentencia. Esto en la práctica

genera que el control del proceso queda en

manos de los funcionarios del tribunal, con

los diversos problemas de focos de

corrupción que esto puede traer aparejado.

Por otro lado, la escasa ingerencia de los

niveles directivos y gerenciales de la

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 9

institución en lo que ocurre al interior del

tribunal, le dejan un amplio espacio al juez

para que pueda organizar a sus funcionarios

del modo en que le parezca más conveniente.

Dado que el juez no tiene, por su formación

académica, otros modelos organizacionales a

los cuales pueda echar mano, reproduce el

modelo tradicional.

Este modelo tradicional no está siendo

capaz en la actualidad de dar una adecuada

respuesta ni a los usuarios del sistema de

justicia, ni a las expectativas que la

ciudadanía tiene respecto a sus tribunales. A

los reclamos usuales de los jueces de

excesiva carga de trabajo y falta de recursos,

se agrega la percepción de justicia lenta y

poco efectiva, lo que da señales del

agotamiento de este tipo de modelo y la

necesidad de buscar otras alternativas más

eficaces y eficientes, que pasan no solo por

nuevos modelos procesales, sino que

también por nuevos modelos

organizacionales del despacho judicial.

Esta lógica de organización del despacho

judicial es común que se refleje también en

el Ministerio Público, donde también es

usual ver fiscalías compuestas por un fiscal,

con su secretario, y varios funcionarios de

apoyo.

1.1.4. Iniciativas de cambio

Si bien es cierto que los problemas y

situaciones descritas anteriormente se están

superando, o al menos eso se están

intentando en muchos países, los avances

son aún parciales, en el sentido de que

coexisten realidades muy diversas al interior

de cada país dependiendo el tipo de materia

judicial o el tipo de tribunales de que se trate.

Algunos países han iniciado la reforma a su

proceso penal, lo que solamente en los

mejores casos ha traído avances en romper

la tecnología de producción del expediente y

pasar a una tecnología de producción basada

en audiencias orales, pero subsisten materias,

principalmente las civiles, en que aún

persiste la tecnología del expediente.

Otros países han hecho mejoras en la

organización de sus tribunales de primera

instancia, creando áreas comunes para

notificaciones, recepción de documentos y

archivos, entre otros, pero los tribunales de

segunda instancia mantienen sus estructuras

y funcionamientos habituales.

Otros países han incorporado TIC en forma

muy innovadora para hacer más eficientes

algunos tipos de procesos, pero estas

innovaciones no han abarcado la totalidad

de las materias e instancias judiciales.

Otros países han incorporado TIC a la

tramitación de casos, con lo que es posible

informar más fácilmente al público sobre el

estado de las causas, pero no han

abandonado la lógica del expediente, por lo

que las causas se siguen demorando mucho,

pero al menos el público sabe en que estado

se encuentra el caso.

En resumen, si bien ha habido avances

significativos en algunas áreas, es posible

afirmar que la tecnología de producción del

expediente escrito subsiste, con mayor o

menor fuerza, en todos nuestros países.

La forma en que se resuelven los conflictos

o se asignan los derechos en la

administración de justicia, es un perfecto

ejemplo de procesos de toma de decisión

con información parcial, la que se va

acumulando y se va filtrando a medida que

avanza el proceso, y por tanto se trata de

procesos en que las TIC tienen grandes

posibilidades de aplicación.

10 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

1.2. Las reformas de los últimos

años

Durante los últimos quince años los

sistemas judiciales Latinoamericanos han

probablemente experimentado más cambios

que en toda su historia previa. Este proceso

vertiginoso de transformaciones, en un

sector tradicionalmente conservador y poco

innovador, es en sí un hecho de la mayor

importancia. Pero más significativo aún es

que todo indica que estos cambios no se

detendrán, aunque probablemente

experimentarán diferencias con los que se

han podido ver hasta ahora.

Ha sido precisamente el abandono relativo

en que estaban sumidos los sistemas

judiciales de la región lo que ha estimulado y

facilitado este proceso. Por tal situación, las

demandas en un comienzo eran bastante

obvias y, hasta cierto punto, fáciles de

satisfacer.

Al respecto, no se puede dejar de mencionar

el entorno político predominante en la

región hace un par de décadas, en la cual

muchos países estaban gobernados por

regímenes autoritarios en los cuales el

sistema de justicia no tenía el rol que en la

actualidad se entiende que debe tener en

países republicanos y democráticos. Es

precisamente el cambio de sistema político

lo que genera una fuerte presión para que el

sistema de justicia pueda fortalecerse, de

manera de estar a la altura de las

expectativas en un sistema democrático.

Por una parte, se registraban insuficiencias

claras en la cobertura de las instituciones

judiciales, las que eran demasiado pequeñas

e incluso algunas veces inexistentes (como

los servicios del asistencia jurídica) y

desprovistas a veces de los recursos básicos

para su funcionamiento, lo que exigía

invertir en personal, infraestructura y

equipamiento. En este aspecto, el

crecimiento del sistema judicial, en

cuanto a tener más funcionarios y

despachos, forma parte del proceso de

afianzamiento más general del Estado

en varios países de la región.

Por otra parte, donde sí tenía una presencia

suficiente, su forma de funcionamiento era

lenta y burocratizada, lo que alentó la

introducción de cambios funcionales,

principalmente procesales, donde la idea

de la oralidad se posicionó como el

paradigma que podía hacer frente y sustituir

al pesado e ineficiente expediente judicial,

símbolo del formalismo, la burocracia y

lentitud.

Dentro de estos cambios funcionales, el

principal ha sido la reforma al proceso

penal5. Esta reforma ha tenido importantes

problemas de implementación, cuya

superación será una necesidad en los

próximos años, de modo de superar las

brechas existentes entre lo establecido

normativamente y la operación cotidiana de

las instituciones participantes en el sistema

de justicia penal.

En términos simplificados, los cambios

requeridos para que esta reforma pueda

producir los resultados deseados, se pueden

clasificar en procesales y organizacionales.

Desde el punto de vista procesal, la reforma

ha señalado la existencia de tres grandes

etapas procesales, conocidas usualmente

como las de investigación previa, la

intermedia o de control de garantías, y la de

juicio oral. Junto con la distinción de estas

tres etapas, y la participación y rol que cada

institución tiene en ella, un cambio central

5 Actualmente, de los países latinoamericanos, solo

Uruguay y Brasil no han emprendido esta reforma.

En México, se está en proceso de ratificación por

parte de las legislaturas estatales de una enmienda

constitucional, ya aprobada en el Senado federal,

para que un plazo de 8 años el país adopte un

sistema penal acusatorio oral. El resto de los países

de la región ya ha implementado, total o

parcialmente, un sistema de esa naturaleza.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 11

del nuevo proceso penal es que las

decisiones jurídicas relevantes se deben

tomar en audiencias públicas, contradictorias

y orales, en lugar de hacerse mediante

resoluciones escritas por parte del juez, ante

peticiones hechas por escrito también por

las partes del caso.

La mayor parte de los países que han

implementado la reforma procesal penal han

contemplado dentro de sus códigos la

realización de audiencias en la fase de juicio

oral, pero no en la segunda de las etapas

indicadas. Esto ha significado que toda la

segunda etapa se ha seguido trabajando, en

lo sustantivo y ante carencias en la

implementación de aspectos

organizacionales, de la misma manera y con

las mismas herramientas que en el antiguo

proceso inquisitivo, vale decir, mediante la

tramitación de un expediente judicial escrito.

Esto ha sido uno de los principales

problemas en la región, debido a que la

cantidad de casos que finalmente llegan a un

juicio oral son marginales en relación al total

de denuncias que recibe el Ministerio

Público, y aún son un porcentaje bastante

minoritario de los casos que reciben los

tribunales en la segunda etapa 6 . En la

práctica, la mayor parte de los casos penales

en muchos de los países de la región con

nuevos sistemas procesales penales, se

procesa de la misma manera que en el

antiguo sistema que se desea reformar,

manteniéndose por tanto los mismos

problemas que se quería superar, como los

de falta de un debido proceso y excesiva

lentitud.

Dado lo anterior, en la actualidad hay una

tendencia, que se deberá desarrollar

6 En el primer semestre de 2007, el Ministerio

Público de Chile formalizó una acusación contra un

imputado, o inició acciones que sustituyen la

formalización en el 24,3% de los casos recibidos en

ese periodo. Sobre el total de casos con acciones de

formalización, fueron a juicio oral el 2,3%.

fuertemente en los próximos años,

consistente en oralizar la segunda etapa

procesal. Esto significa que las decisiones

jurídicas relevantes en esta etapa se tomarán

también en audiencias públicas y orales.

Desde el punto de vista organizacional, el

buen funcionamiento de la reforma procesal

penal requiere de cambios radicales al menos

en los tribunales de justicia, Ministerio

Público, Defensoría Pública, Policía, y en la

relación entre estas instituciones. Estos

cambios aún no se han completado en

muchos países, y su logro será vital para que

el nuevo diseño procesal pueda operar

efectivamente.

Dentro de estos cambios que se deberán

producir en los próximos años se cuenta la

reorganización del despacho judicial, con sus

consecuentes cambios en el contenido de

trabajo y el perfil de los funcionarios que

apoyan al juez, y la introducción de una

administración profesional, permitiendo la

concentración del juez en la realización de

audiencias, donde es insustituible.

En cuanto al Ministerio Público, es

necesario avanzar en el desarrollo de

herramientas que permitan el manejo de

altos volúmenes de casos, y la necesidad de

realizar filtros, que no son otra cosa que

tomar decisiones jurídicas, en forma rápida y

con buena calidad, con información parcial,

para posibilitar el avance de los procesos.

La organización tradicional, puesta en un

escenario de un considerable aumento de la

demanda, más la necesidad de realizar filtros

permanentes de los méritos de continuar

con un caso, en un tiempo muchas veces fijo

(dados por los plazos de investigación que

son fijos), ha manifestado su completa

improcedencia y ha sido, en si misma, un

serio obstáculo para el buen funcionamiento

del sistema penal en su totalidad. Su radical

reforma es, por consecuencia, una de las

necesidades más fuertes y tendencias más

12 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

firmes para oralizar la etapa de control de

garantías.

En cuanto a la Defensoría Pública, el

principal desafío es como se asegura y

controla que se esté prestando un servicio

que sea de calidad, respetando el interés y la

voluntad del defendido.

También es posible identificar desafíos para

la Policía, ya que generalmente el primer

contacto que tiene una víctima de un delito

con el sistema de justicia, es con un policía,

o bien quien primero toma conocimiento de

un acto delictual es la policía. Por tanto es

un desafío el cómo lograr que este primer

contacto sea de buena calidad, tanto del

punto de vista de la atención a la víctima,

como del levantamiento de información útil

que permita una mejor persecución penal.

En otro plano, los cambios procesales en

materia penal, que han copado la agenda de

reformas judiciales en los últimos años,

están dando paso incipientemente a la

reforma a la justicia civil, entendida como

todo el conjunto de materias judiciales

distinto a la justicia penal, que en los

distintos países agrupa la solución de casos

de naturaleza civil propiamente tal, de

naturaleza laboral, de lo contencioso

administrativo, y algunas especializaciones

que se han ido produciendo a lo largo de los

años, tales como las materias comercial, de

familia, agraria, entre otros.

Estas reformas al “proceso civil” deben ser

entendidas en forma mucho más amplia que

simplemente introducir la oralidad en la

tramitación de los casos civiles que llegan a

los tribunales de justicia.

En efecto, la amplia variedad de

problemáticas que se han englobado bajo el

término “justicia civil”, requiere de una

visión más integradora, que considere en

primer lugar el análisis de qué arreglo o

respuesta institucional se le dará a los

distintos tipos de problemáticas, y

posteriormente y una vez definido este

arreglo, cómo se diseñarán procesos

específicos para esos distintos tipos de

problemáticas, siendo la oralidad en la

tramitación de casos civiles en tribunales de

justicia solo uno de los posibles arreglos.

Resumiendo, las reformas que se han

emprendido los últimos años han hecho

crecer los sistemas judiciales, incrementar

fuertemente sus presupuestos y han

empezado a cambiar la tecnología de

producción basada en expedientes escritos.

La comunidad legal y fundamentalmente los

operadores de los sistemas judiciales han

podido palpar y beneficiarse de mejoras que

exceden lo puramente material, y que

también se manifiestan en mejores grados de

preparación de los funcionarios y niveles

más altos de independencia y

profesionalismo en las instituciones.

Sin embargo, estos mismos avances no son

sentidos, al menos en la misma medida, por

nuestros ciudadanos. La percepción que

ellos tienen de la justicia sigue siendo

mayoritariamente negativa, viéndola como

un sistema distante, poco eficiente y con

dosis significativas de corrupción.

La diferencia existente entre el esfuerzo

reformador y los resultados que llegan a la

ciudadanía, permiten asegurar que el proceso

de cambios no ha tocado su fin. A la par,

existen muchas fuerzas que siguen

presionando el sistema judicial o al menos

alterando el entorno en que

tradicionalmente se ha desenvuelto en

América Latina, como es la incorporación a

la actividad política y económica de grupos

relegados tradicionalmente con su

consiguiente demanda de justicia, el

aumento sostenido en el flujo de personas y

bienes entre países, entre otros.

Tanto la insatisfacción con los resultados de

las reformas ya emprendidas, como las

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 13

nuevas fuerzas descritas, permiten afirmar

con un alto grado de certeza que se verá en

el futuro próximo nuevas iniciativas de

cambio en América Latina.

1.3. Algunos desafíos para el

mejoramiento de la administración

de justicia en América Latina

A partir de la caracterización del

funcionamiento de la administración de

justicia, centrada fuertemente aún en la

lógica del expediente escrito y del desarrollo

de las reformas que se han estado trabajando

en la región, en esta sección se presenta un

conjunto de desafíos que los sistemas de

justicia enfrentarán en el futuro, y que dará

el marco de referencia en el cual las TIC

pueden proveer alternativa de solución,

aspecto que se desarrollará en el capítulo 2.

Primer desafío: mejorar la capacidad de

respuesta del sistema de justicia ante

una demanda creciente y cada vez más

diversa.

La demanda que recibe el sector justicia

seguirá expandiéndose en los próximos años

en los países de la región. En este proceso

influyen diversos factores, tales como:

a) La entrega de nuevas competencias a las

instituciones judiciales, competencias que

antes no existían o que recaían en

entidades de índole diversa a la judicial;

b) el aumento del acceso a las instituciones

judiciales de personas antes marginadas

que debían buscar vías informales para

resolver sus conflictos o simplemente

dejarlos sin solución, y

c) el aumento en general de la litigiosidad o

de problemas de relevancia jurídica que

llegan al sistema formal de justicia.

Entre las nuevas competencias se

encuentran situaciones muy diversas. Por

ejemplo, la importancia hoy asignada a los

derechos humanos ha llevado a que muchas

garantías que antes no tenían vías concretas

para poder exigir su cumplimiento, en el

futuro sí las tendrán, transformándose las

constituciones nacionales y los tratados

internacionales en la materia, de

declaraciones de buenas intenciones, a

instrumentos dotados de mecanismos más o

menos efectivos de coercibilidad.

Por otro lado, asuntos que hoy quedan

entregados a la esfera de lo privado, en que

el Estado no interviene o lo hace muy

marginalmente, cada vez más se estimará

que deben ser objeto de una especial

atención por su parte. Es lo que ya ha

sucedido con temas como la violencia

intrafamiliar.

En fin, asuntos en que tradicionalmente se

vedaba la intervención de los tribunales y

demás instituciones del sector, ya fuera

porque se estimaba que eran meramente

administrativos o porque la cultura y la

tradición disponían que debían zanjarse a

través de negociaciones políticas o ante otras

instancias, como la iglesia o lo sindicatos,

hoy sí están llegando cotidianamente a los

tribunales y es de esperar que en el futuro

esto se acreciente.

En este sentido llama la atención el

fenómeno que ha dado en llamarse el de la

judicialización de la política, generado

principalmente por la creciente debilidad de

las estructuras y canales políticos para

mediar y solucionar conflictos, los que

terminan llegando a los tribunales sin que

necesariamente estos cuenten con las

herramientas adecuadas para abordarlos.

En cuanto al aumento del nivel de acceso,

este será en parte fruto de las nuevas

competencias antes aludidas, y en parte por

el crecimiento propio de los servicios

judiciales, cada vez más cercanos a la gente.

Pero también responderá a grados mayores

de información legal por parte de los

14 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

ciudadanos y de la incorporación de sectores

más amplios y plurales a la actividad

económica formal.

Por su parte, el crecimiento de la litigiosidad

o carga de trabajo judicial guardará relación

con factores tan variados como la

disminución de los costos asociados, las

crisis económicas (que todo indica seguirán

siendo relativamente cíclicas) y el aumento

de un problema de particular relevancia para

el sector judicial, que es la crisis de seguridad

ciudadana que complica particularmente a

los países –y sobre todo grandes ciudadesde

América Latina. Este aspecto, que se

traduce en el creciente temor de la

ciudadanía de ser víctima de algún delito, y

que ha tenido y probablemente seguirá

teniendo una amplia cobertura en los

medios de comunicación, genera una fuerte

atención en el funcionamiento y en especial

en el desempeño del sistema de justicia

penal.

Las políticas públicas para afrontar este enorme

desafío de la expansión del sistema de justicia, en

términos cuantitativo y cualitativo apuntarán a

ampliar la oferta de tutela judicial, no sólo a través

de la vía tradicional de acrecentar la infraestructura

y la dotación de las instituciones del sector, sino

echando mano a nuevas vías para la solución de los

conflictos.

Entre estas nuevas vías se puede mencionar

el arbitraje (principalmente el institucional) o

la mediación, ya sea que esta última se

desarrolle adosada al sistema formal o en

escenarios autónomos.

En cualquier caso, es muy probable que en

la mayoría de los países haya que acreditar,

antes de iniciar una acción judicial, haber

agotado formas de composición a través de

la mediación y que se aumenten los casos en

que el arbitraje sea la vía obligada de

solución. Por otra parte, se tenderá a

desarrollar una oferta más heterogénea de

servicios judiciales, adaptándolos a las

características propias de los diversos casos.

Se espera entonces un fuerte desarrollo de la

justicia de pequeñas causas y de entidades

especiales para las cobranzas de deudas

monetarias. Para que todo ello sea posible,

se tenderá a excluir del conocimiento de los

tribunales los asuntos puramente

administrativos, donde no hay propiamente

un conflicto que requiera de un juez para ser

resuelto.

En resumen, se espera que la demanda sea

mayor en cuanto a volumen y más variada

en cuanto a composición, y esto exigirá de

las instituciones del sector el desarrollo de

diversas estrategias para enfrentar esta

mayor carga de trabajo, sin que se llegue a

niveles de saturación de la capacidad de

respuesta que deterioren los tiempos de

respuesta, y la calidad de esas respuestas.

Segundo desafío: afianzar las reformas

procesales en marcha, emprender

reformas procesales para las materias no

reformadas, y cambiar la lógica del

expediente escrito.

Se ha mencionado en la sección previa, que

uno de los grandes problemas que ha

enfrentado la implementación de la reforma

procesal penal, ha sido la supervivencia de la

cultura del expediente escrito, como medio

para agregar y filtrar información para la

decisión judicial, pero también como

fundamento de una organización no

orientada a producir audiencias orales, sino

que orientada a producir expedientes.

El desafío pasa por lograr que efectivamente

las decisiones judiciales relevantes sean

tomadas en audiencias públicas,

contradictorias y orales. Muchas de estas

decisiones son tomadas no en la fase de

juicio oral, donde llegan solo un porcentaje

minoritario de los casos, sino que en las

fases previas.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 15

Es por tanto un gran desafío para las instituciones

del sector justicia, el montar una organización que

sea capaz por una parte de producir la cantidad de

audiencias suficientes para dar respuestas judiciales

a los requerimientos recibidos, pero además hacerlo

en un tiempo razonable y con estándares de calidad

adecuados, dados fundamentalmente por los

conocimientos y habilidades de litigación de jueces,

fiscales y defensores.

Para que sea posible organizar la cantidad de

audiencias que sería necesario realizar, con

adecuados estándares de calidad en su

organización y desarrollo, es necesario que el

Ministerio Público, quien es finalmente la

institución que aporta los casos que conocen

los tribunales, es decir, la materia prima del

sistema judicial, sea capaz de lograr ritmos

de trabajo que le permitan elaborar casos

que presentará ante los tribunales con una

calidad adecuada, y en tiempos adecuados.

En lo procesal, la oralidad seguirá

extendiéndose hacia otras áreas, como la

familiar, laboral y civil y, al respecto, se

estima que el conjunto de reformas

tendientes a mejorar la justicia civil deberían

estar guiadas por cuatro objetivos de política

pública7.

Estos cuatro objetivos son:

a) mejorar el debido proceso, en el cual

la introducción de oralidad en

reemplazo de un sistema escrito es

elemento central;

b) mejorar el acceso a la justicia, ya que

en América Latina las desigualdades

sociales y económicas se reflejan

también en quienes pueden acceder

a la justicia para la solución de sus

conflictos;

7 Vargas, J. “La reforma a la justicia civil desde la

perspectiva de las políticas públicas”, disponible en

http://www.cejamericas.org/doc/informes/JEV_refo

rmajusticiacivil_ppp.pdf

c) hacer un uso más eficiente de los

recursos públicos para la solución de

los conflictos de naturaleza civil, lo

que abre el debate no solo en

mejorar la gestión de los tribunales

de justicia, sino que también plantea

interrogantes acerca de si son los

tribunales la mejor forma de resolver

algunos conflictos, de si el tipo de

casos que está llegando a los

tribunales efectivamente debería

llegar a estos, y de aspectos

relacionados con el financiamiento

de la justicia civil y;

d) el mejoramiento de la seguridad

jurídica y el correcto funcionamiento

del sistema económico, relacionado

con la previsibilidad de las decisiones

judiciales, las señales que los actores

económicos perciben para el

desarrollo de su labor y la reducción

de los costos de transacción.

Al cruzar estos cuatro objetivos de política

pública que deberían perseguir las reformas

a la justicia civil, con la variedad de materias

y problemáticas que se incluyen en esta

reforma, se puede llegar a una amplia

variedad de cambios posibles, que cada país

deberá definir en su detalle, dentro de las

cuales en algunos países se está discutiendo

el desarrollo de soluciones alternativas a la

tramitación en sede judicial, la introducción

de oralidad para el tratamiento de casos más

complejos en tribunales de justicia, el

desarrollo de procedimientos más simples

para casos de cobranza de deudas y de

pequeñas causas, entre otros.

Con todo, una de las claves para el éxito de

estas reformas será por un lado una

adecuada segmentación de las diferentes

problemáticas relacionadas con la justicia

civil, y el desarrollo de soluciones adecuadas

a cada tipo de segmento, junto con una

efectiva integración de todos estos

segmentos bajo los cuatro objetivos de

16 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

política pública mencionados, de manera de

no producir señales contradictorias.

En conclusión, el desarrollo de estas

reformas procesales permitirá gradualmente

ir abandonando la cultura del expediente

escrito.

Lo anterior no quiere decir que todos los

casos judiciales deban resolverse en

audiencias orales, ya que en muchos de ellos

no hay siquiera un litigio propiamente tal, y

soluciones más simples y rápidas, sin la

presencia de las partes, han mostrado

buenos resultados, sin considerar las

consecuencias presupuestarias que podría

tener el que todo se resuelva en audiencias

orales.

Lo que se quiere decir es que se irá

abandonando la cultura en la cual lo

relevante del proceso era formar un buen

expediente para posibilitar la decisión del

juez, por otra cultura más centrada en lograr

soluciones adecuadas y en menor tiempo,

respetando por cierto los derechos y

garantías de todas las partes.

Tercer desafío: reorganización de los

despachos judiciales

Para hacer posible el pleno funcionamiento

de las reformas procesales descritas

previamente, es necesario contar con un

despacho judicial, comprendiendo dentro de

este concepto no solo los tribunales de

justicia, sino que también las oficinas de

fiscales y defensores, que sea

sustancialmente distinto a los despachos

tradicionales.

El principal cambio viene dado por el paso

de una tecnología de producción basada en

el expediente escrito, a una basada

centralmente en la realización de audiencias

orales. En este sentido, la reorganización de

los despachos judiciales es un complemento

necesario de las reformas procesales.

La reorganización de los despachos

judiciales tenderán a profesionalizar la

gestión y a rediseñar los contenidos de

trabajo de los funcionarios judiciales, siendo

necesarias funciones hoy ajenas a los

despachos tradicionales, tales como el

agendamiento y realización de audiencias en

que es necesario coordinar el tiempo de

varias personas a la vez; la administración

del tiempo del juez, que es el recurso más

valioso y escaso del tribunal; la

administración de salas de audiencia, que

pueden ser requeridas por más de un juez a

la vez, y requieren un uso racional, entre

otros.

Esta reorganización, en el caso del

Ministerio Público, puede significar el

establecer unidades específicas para el

tratamiento de distintos tipos de casos, ya

que por ejemplo, no es lo mismo un caso de

un delito flagrante, que una investigación de

largo aliento, o casos en que se conoce la

identidad del inculpado, de aquellos en que

no hay indicios del autor del delito. Por otra

parte, la necesidad de dar una atención

especializada a víctimas y testigos significa

una nueva labor a instituciones que no han

gestionado profesionalmente la atención de

un alto número de personas.

Adicionalmente, es un desafío

organizacional para el Ministerio Público el

desarrollar y perfeccionar modelos de

operación coherentes con otorgar servicios

las 24 horas del día, dentro de los cuales las

TIC pueden apoyar la labor de los

tradicionales turnos que hace esta institución,

y además deben dar una buena respuesta a

los desafíos que los distintos tipos de

audiencias (de control de flagrancia, de

discusión de medidas cautelares, de salidas

alternativas, de juicio oral, entre otras) que

se deben afrontar rutinariamente.

Sin embargo, en el corto y mediano plazo, el

que no existan reformas procesales no

significa que no pueda emprenderse desde

ya cambios en los despachos judiciales,

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 17

guiados por criterios de aumento de eficacia

y productividad. Entre estos cambios se

cuentan, especialmente en grandes urbes, los

necesarios para aprovechar efectivamente

economías de escala en labores que pueden

ser centralizadas, y no estar desperdigadas en

cada despacho judicial.

Aún cuando se emprendan estas

modificaciones organizacionales, no se debe

perder de vista que el núcleo central de la

organización de los despachos judiciales

tradicionales es la tramitación de expedientes,

y por tanto estos cambios de centralización

de funciones de apoyo a la tramitación

tienen un limitado impacto en los resultados

globales del sistema.

En resumen, se requiere reorganizar el despacho

judicial, que es la unidad operativa en la cual se

producen las decisiones judiciales (incluyendo bajo

este concepto las decisiones de los fiscales), tanto para

complementar la implementación de las reformas

procesales, como para alcanzar mayores niveles de

eficacia y eficiencia.

Cuarto desafío: mejorar sustantivamente

los procesos de toma de decisión de

gobierno y de gerenciamiento de las

instituciones del sector.

Instituciones más grandes y poderosas

requerirán sofisticar sus sistemas de

gobierno. Estos también adquirirán mayor

importancia desde el momento en que las

propias instituciones del sector irán ganado

mayor protagonismo en el diseño y, sobre

todo, en la implementación de los procesos

de cambio antes mencionados.

Se debería tender, por tanto, a circunscribir a

las autoridades encargadas del gobierno a la

toma de decisiones estratégicas, entre las que

se encuentran:

a) establecer las definiciones de

planificación y desarrollo institucional,

b) introducir reformas a la estructura,

c) establecer políticas para el

funcionamiento de los procesos y

procedimientos más relevantes,

d) definir los criterios que se emplearán

para la asignación y gasto de recursos,

e) políticas para la evaluación del

desempeño y,

f) las funciones relacionadas con el control

global de la marcha institucional, que

involucra desde el establecimiento de

metas globales hasta la toma de

decisiones correctivas.

Lo anterior implica que las tareas

propiamente operativas, que hoy insumen

tiempos no menores a las principales

autoridades judiciales, deberían recaer en

organismos especializados integrados por

profesionales de la gestión y de las diversas

disciplinas involucradas.

Dentro de estas labores especializadas, están

las decisiones relacionadas a cómo

implementar las decisiones estratégicas

adoptadas en el nivel de gobierno, las que

requieren un fuerte sustento técnico, tales

como:

a) la realización de inversiones y

adquisiciones;

b) la asignación específica de recursos,

tanto humanos como materiales y

financieros;

c) la creación y mantenimiento de los

sistemas de información y estadísticas

judiciales;

d) la provisión de servicios administrativos a

las unidades operativas (tribunales,

fiscalías, defensoría, unidades policiales);

e) la elaboración y ejecución del

presupuesto, entre otras.

18 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

Dada la naturaleza de estas decisiones, que

abarcan a toda la institución, es conveniente

su centralización o al menos un alto grado

de coordinación en su ejecución a nivel local.

El desafío en esta materia tiene diversos

componentes. Algunos de ellos son:

a) la reestructuración organizativa de los

niveles de gobierno y gerencia judiciales,

delimitando claramente las funciones y

ámbitos de acción de cada uno de ellos,

b) la profesionalización de la gerencia

judicial, y

c) el establecimiento de sistemas y

mecanismos que posibiliten la

generación, procesamiento y análisis de

información apropiada para el apoyo de

las diversas decisiones que se deben

tomar, y en el cual existen grandes

carencias en el sector justicia.

En resumen, para administrar

organizaciones judiciales más complejas y

mejor dotadas para dar respuesta a la

creciente y compleja demanda, que sean

capaces de implementar las reformas

procesales necesarias, y guíen el proceso de

reorganización de los despachos judiciales,

es menester una mayor sofisticación del

gobierno de las instituciones del sector.

Quinto desafío: aumentar la eficacia y

eficiencia global del sistema de justicia.

Históricamente, la magnitud de los déficit

del sector justicia obviaban la necesidad de

justificar mayormente la concesión de cuotas

mayores de poder y de recursos para su

funcionamiento. Sin embargo, una vez que

ya han alcanzado presupuestos significativos

y que las remuneraciones de sus

funcionarios se encuentran dentro de las

mejores del aparato público, e incluso son

superiores en ciertos países y segmentos a

las del mercado privado; y en que se ha

invertido un fuerte capital político en

proyectos para su modernización sin que las

mejoras aparezcan claras para los

ciudadanos, pareciera que la época de las

concesiones sin pedir mucho a cambio

tenderán a acabar.

Todo indica que en el futuro los nuevos

proyectos van a ser objeto de evaluaciones

mucho más minuciosas y que será menos

común ver presupuestos en el sector que se

duplican o triplican en breves periodos de

tiempo. Esta necesidad de control y un

crecimiento asociado a proyectos específicos,

probablemente generará fricciones con las

instituciones de justicia que verán afectados

los altos grados de independencia con que

por lo general cuentan, efecto que por lo

demás ya se está viendo en aquellos países o

estados que poseen Consejos de Justicia.

Por otro lado, este mayor control generará

una presión adicional para producir

información confiable acerca de cómo las

instituciones judiciales utilizan los

presupuestos que le son asignados, en

términos de la cantidad y calidad de los

servicios que entregan a la ciudadanía.

Habrá, por tanto, una mayor dificultad en

conseguir presupuestos expansivos y una

mayor necesidad de rendir cuentas de qué

logros se han alcanzado con los recursos

destinados al sector.

Siguiendo por este mismo camino, y a modo

de un ejemplo de esta mayor presión y

necesidad de rendir cuentas, pero aplicado a

un aspecto específico del sistema de justicia,

la idea tradicional de que el trabajo de las

instituciones del sector se agota en la

solución de los casos particulares que llegan

a su conocimiento irá cediendo paso a una

visión más integral, fruto de la cual se les

pedirá a esas instituciones que pongan sus

recursos a disposición de la resolución de los

problemas más de fondo que hay detrás de

esos casos.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 19

Particularmente relevante será esto en el área

penal, para las labores de policías y fiscales,

donde no sólo se esperará que actúen

resolviendo, por ejemplo, los casos de robos

de vehículos, sino que ataquen al mercado

de vehículos robados, pues sólo afectando

éste puede disminuirse significativamente el

volumen de estos delitos.

En términos generales, se avanzará hacia la

política denominada del “problem solution

approach”, lo que nuevamente exige

mayores niveles de coordinación y trabajo

conjunto con entidades distintas, un fuerte

acercamiento a la comunidad y la

consiguiente descentralización de la

organización y el funcionamiento de las

instituciones del sector.

Estos conceptos difieren sustancialmente del

entendimiento que principalmente jueces y

fiscales tienen de su trabajo, que consiste en

que les es asignado un caso, y deben

resolverlo de acuerdo a lo que les señala la

ley, esencialmente de manera individual.

En resumen, habrá una mayor presión por alcanzar

mayores niveles de eficacia y productividad, no solo

en materia de ejecución presupuestaria, sino que

también en todas las áreas en que participa el sector

justicia, vale decir, resolviendo más casos, que

resuelvan más problemas, de una mejor manera y en

menos tiempo.

Sexto desafío: desarrollar efectivos

mecanismos de atención y

comunicación con sus usuarios y con la

ciudadanía, fortaleciendo los

mecanismos de rendición de cuentas.

El escrutinio público sobre el sistema de

justicia irá en incremento, ya sea a través de

medios de comunicación social más

incisivos, o de organizaciones no

gubernamentales dedicadas a impulsar o

hacer seguimiento a las políticas judiciales o

a la evaluación de los funcionarios del sector,

o bien, por parte de instituciones académicas

interesadas en analizar e investigar su

funcionamiento, sin olvidar el interés de los

ciudadanos sobre estos temas.

Las mismas reformas iniciadas alentarán este

proceso de apertura del sector justicia al

escrutinio público. Por ejemplo, se trata de

un efecto natural de la oralidad, la que

transforma a los juicios en un espectáculo

atractivo y fácil de entender para el

ciudadano común. Otras de las reformas

reseñadas, que cuestionan el carácter

monopólico de la justicia a través del

impulso de sistemas alternos de resolución

de conflictos, generarán la posibilidad de

comparar la eficiencia y calidad de cada una

de ellas con un favorable efecto de bench

marking.

A su vez, estas mismas demandas

retroalimentarán el proceso de reformas. Por

ejemplo, la mayor atención ciudadana en la

justicia impulsará a que las instituciones del

sector enfaticen su preocupación por la

satisfacción de sus usuarios. Desde lo más

básico, como es el establecimiento de

sistemas de información al público, hasta lo

más sofisticado, como la creación de

estándares de satisfacción del cliente, la voz

del usuario se hará presente en el

funcionamiento de la justicia.

Este es en sí un desafío revolucionario para

lo que tradicionalmente había sido la

operación de las instituciones del sistema de

justicia, en donde la atención del usuario era

prácticamente inexistente como un proceso

de trabajo que mereciera algún tipo de

gestión.

Un ejemplo de estos desafíos es la atención

a las víctimas de delitos, tanto para

informarles acerca del avance de su solución,

como para prestarles apoyos específicos.

Otro ejemplo, es la información que sobre

su caso le puede proporcionar la defensa a

sus defendidos, imputados por algún hecho.

20 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

Por otro lado, dado que el tiempo de

duración de los casos es probablemente uno

de los factores al que mayor importancia le

da la ciudadanía, los esfuerzos se centrarán

muy especialmente en su reducción. Esto es

en sí mismo un gran desafío, ya que en la

actualidad ni siquiera se tienen estadísticas

completas acerca de cuánto duran los

procesos judiciales en muchos países de la

región, y muchas percepciones se basan en

algunos datos puntuales no representativos8.

Siendo la satisfacción del usuario el principal

indicador de éxito de las instituciones del

sector, ya no será tan importante qué tan

bien hagan su trabajo cada una de ellas,

individualmente considerada, sino lo

relevante será qué tan bueno es el producto

final que reciben los ciudadanos.

La explicación de que en un caso penal

actuó bien la policía, pero mal los fiscales y

que por eso no se obtuvieron resultados; o

bien de que actuaron bien los fiscales, pero

fallaron los tribunales, no dejarán satisfechos

a los usuarios, para los cuales en cada uno de

esos casos fue el sistema el que fracasó

independientemente de cuál de sus

integrantes tuvo la culpa.

8 CEJA coordinó técnicamente, en el marco del la

XIV Cumbre Judicial Iberoamericana, un proyecto

destinado a elaborar un Plan Iberoamericano de

Estadística Judicial, con la participación de 12

países de ese foro. Uno de los datos básicos

considerados en ese plan es el tiempo de duración

de los casos terminados. De los 12 países

participantes, ninguno de ellos puede entregar ese

dato para el total de sus instancias y materias.

Esta visión sistémica de lo judicial impulsará

necesariamente grados mucho más altos que

los actuales de coordinación

interinstitucional, lo que genera el desafío de

cómo hacer posible esa mayor coordinación,

lo que a su vez implicará mayores

necesidades de información y,

fundamentalmente, sistemas que permitan

que ésta sea compartida y utilizada

productivamente.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 21

2. El aporte de las TIC para

enfrentar los desafíos de la

administración de justicia

Para el logro de los desafíos identificados en

el capítulo anterior, es necesario conjugar los

esfuerzos de un conjunto de instituciones y

emplear diversas herramientas. Algunas de

estas instituciones están fuera de la esfera de

acción del sistema de justicia, como son el

Poder Ejecutivo y el Legislativo, las que son

claves para el diseño e implementación de

políticas públicas globales, siendo algunas de

estas las relacionadas al sistema de justicia.

Por ejemplo, el diseño e implementación de

las reformas procesales penales y civiles han

tenido y probablemente tendrán un impulso

desde estos poderes, tanto en la elaboración

como en la aprobación de nuevos marcos

legales y normativos, correspondiéndole a

las instituciones del sistema de justicia la

implementación de estas reformas a lo

interno.

Sin embargo, estos cambios legales y

normativos tienen un alcance más bien

limitado en cuanto al logro de cambios, ya

que una buena legislación o un buen código

no tienen nada que ver con el cambio de

arraigadas prácticas de trabajo en los

despachos judiciales. Mas bien los cambios

legales y normativos son condiciones

necesarias, pero están lejos de ser

condiciones suficientes para lograr los

objetivos deseados.

Por otro lado, la asignación presupuestaria al

sistema de justicia pasa por negociaciones

con el ejecutivo y el legislativo en la mayoría

de los países de la región, y esto de por sí

constituye un elemento que condiciona

fuertemente el ritmo de avance, para bien o

para mal, en el logro de los desafíos

señalados.

No obstante reconocer estas condiciones de

entorno, las instituciones del sector tienen la

mayor responsabilidad en afrontar los seis

desafíos identificados, y para ello cuentan

con una serie de herramientas posibles.

Dentro de estas herramientas, aquellas

provenientes de las disciplinas de la

administración y la gestión serán cada vez

más empleadas, aumentando su impacto

positivo en la medida en que se empleen

coordinadamente. Para ello, en primer lugar

cabe mencionar como la herramienta que le

da sentido, coherencia e integridad al uso de

otras herramientas de gestión, a la

planificación estratégica. En este sentido, el

uso de cualquier herramienta de gestión

debe hacer referencia a cuál es su

vinculación con el plan estratégico de la

institución.

Dentro de las herramientas de gestión, cabe

mencionar la promoción de liderazgos, los

programas de capacitación y entrenamiento

del personal, los rediseños organizacionales

y, ciertamente, las Tecnologías de

Información y Comunicaciones, las que para

ser empleadas requieren de un plan

específico de desarrollo, el que debe estar

ligado al plan estratégico global.

Las TIC han mostrado tener un impacto

enorme en el mejoramiento de la

productividad en casi cualquier actividad

laboral, obteniendo bienes y servicios de

mejor calidad, en menos tiempo, a un menor

costo, con mayores niveles de seguridad y

con una mayor satisfacción de los usuarios o

clientes. Por ello, es hoy considerada una

herramienta de desarrollo estratégico

esencial en la mayor parte de las industrias

más competitivas del mundo.

La industria de las TIC ha tenido un

desarrollo vertiginoso, alcanzando un nivel

de complejidad difícilmente comprensible

para un lego. La profusión de nuevas

tecnologías, dispositivos electrónicos y de

22 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

comunicación, programas informáticos,

programas de desarrollo, entre otros, tiene

un ritmo que es difícil seguir, incluso para

aquellos que trabajan en la industria. Incluso,

la especialización ha llevado a la creación de

ciertas profesiones que eran inexistentes

hasta hace unos años, como los

administradores de bases de datos, los

arquitectos de sistemas, los diseñadores de

plataformas tecnológicas, los expertos en

seguridad informática, por mencionar

algunos.

Dada esta amplia variedad y complejidad de

soluciones existentes, las preguntas centrales

para efectos de este documento son: qué

significa introducir TIC en la administración

de justicia, en cuanto a qué aspectos se

deben priorizar; qué resultados se pueden

esperar o exigir; cuáles son sus costos y

condiciones de implementación; y qué debe

hacer una institución para poder

introducirlas.

En este capítulo se intentará dar una

respuesta a las preguntas de qué significa

introducir TIC en la justicia, identificando

las áreas en las cuales se estima que es

prioritario su mejor uso, identificando y

describiendo las funcionalidades de esas

posibles TIC y enumerando los resultados

que sería dable esperar. Para ello, se

empleará como matriz para guiar las

respuestas los seis desafíos que enfrentará la

justicia en los próximos años, ya que se

estima que esas son precisamente las áreas

prioritarias. Estas respuestas se darán sin

caer en tecnicismos alejados del

entendimiento de los legos, usando para ello

definiciones cuando sea preciso emplear

algún concepto específico.

En el tercer capítulo se dará una respuesta a

las interrogantes de cuáles podrían ser los

costos y condiciones de implementación de

las TIC que se presentarán en este capítulo,

dándose también recomendaciones acerca

de qué debería hacer una institución del

sector para su introducción.

2.1. La introducción de TIC en la

justicia

El introducir TIC en la administración de

justicia significa mucho más que comprar

computadoras e instalarlas en los tribunales

de justicia, las fiscalías o defensorías, ya que

esto no garantiza en sí mismo que se podrán

alcanzar mayores niveles de productividad.

Basta pensar que muchas computadoras son

usadas solo como reemplazantes de

máquinas de escribir, sin explotar ninguna

de las ventajas de almacenamiento y acceso a

información, o de conexión con terceros,

por mencionar algunas de las

potencialidades de estas tecnologías.

Introducir TIC en la justicia se entenderá como el

proceso mediante el cual se eligen, adaptan y se

ponen en funcionamiento un conjunto de cambios en

las prácticas de trabajo de las instituciones del sector,

usando para la ejecución de estas nuevas prácticas a

las TIC, con el fin de aumentar el nivel de

productividad y calidad de la labor de las

instituciones del sector y reducir costos operacionales.

Ejemplos de introducción de TIC en la

justicia son, por mencionar unos pocos:

a) reemplazar la visita de las partes de una

causa a un tribunal para consultar el

expediente del caso y enterarse así del

avance de la causa, por consultas vía

Internet a sistemas que entregan toda

esa información guardando los debidos

niveles de seguridad y confidencialidad,

b) reemplazar la comparecencia personal de

un abogado para interponer una

demanda ante un tribunal, por la

remisión de la demanda en formato

electrónico, mediante el uso de una

aplicación que le de acceso a ese

profesional a la tramitación de toda la

causa, o mediante uso de correo

electrónico,

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 23

c) reemplazar el levantamiento de actas

escritas íntegras de lo que ocurre en

audiencias orales por registros de audio,

o de audio y video,

d) reemplazar extensos informes en papel

desde la policía a la fiscalía, con todos

los partes ocurridos un día, que debían

ser redigitados en los sistemas de la

fiscalía y luego archivados, por

interconexiones electrónicas, que

permiten cargar de inmediato todos esos

partes en los sistemas de la fiscalía,

e) tener que pedir a todos los fiscales de un

país que informen acerca de si un

inculpado tiene otros procesos vigentes,

cosa que esos fiscales debían hacer

buscando uno por uno en sus

expedientes escritos, por una inmediata

búsqueda en un sistema de seguimiento

de casos,

f) enviar cédulas de notificación escritas,

cuya materialización podía tomar un par

de días, en el mejor de los casos, por

notificaciones electrónicas e instantáneas,

g) reemplazar las largas búsquedas de un

juez en diversos libros para poder

recabar jurisprudencia respecto a un

tema, por búsquedas muy rápidas y

completas en grandes bases de datos,

que entregan información más precisa y

completa,

h) reemplazar la recopilación de

información estadística relacionada con

la tramitación de casos desde el llenado

de formularios impresos, por la

extracción de esos datos desde los

sistemas de seguimiento de casos,

i) reemplazar la existencia de expedientes

escritos, con todos los problemas de

seguridad y costos de almacenamiento

relacionados, por carpetas virtuales

conteniendo toda la información

necesaria de un caso, con tecnologías y

procedimientos de seguridad en su

almacenamiento,

j) la posibilidad de contar con información

procesada y oportuna para ejercer un

control efectivo del desempeño de

distintas áreas de las instituciones,

k) la posibilidad de realizar búsquedas

rápidas y precisas para encontrar ciertos

patrones entre muchos datos inconexos,

que de otra manera sería prácticamente

imposible relacionar, y aumentar de esta

manera la efectividad en las

investigaciones de delitos.

No obstante los muchos beneficios que se

pueden alcanzar con el uso de TIC, no se

debe perder de vista el hecho de que para

poder alcanzarlos, es necesario un proceso

previo para poder definir qué tipo de

prácticas se desea modificar y por qué, luego

elegir la TIC apropiada entre muchas

posibles alternativas, realizar las

adaptaciones que sean necesarias, luego

planear y ejecutar un proceso de

implementación que incluya los debidos

niveles de capacitación y, finalmente,

monitorear si los cambios han logrado los

resultados esperados, o es necesario realizar

ajustes. Este ciclo debe estar guiado por

criterios de lograr la mejor combinación

entre costos y beneficios, dadas las

condiciones particulares de la institución.

Sobre esto se ahondará en el capítulo 3.

24 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

El proceso de introducción de TIC en la justicia

¿Qué prácticas se

desea cambiar y por

qué?

¿En qué pueden

ayudar las TIC?

Estudio de

alternativas de TIC

Proceso de

adaptación de TIC a

requerimientos

específicos

Planeación y

ejecución de

implementación de

TIC

Monitoreo de

resultados

No se debe dejar de mencionar que la

pregunta inicial del proceso de introducción

de TIC en la operación de una institución es

¿qué práctica se desea cambiar y por qué? Al

respecto, la pregunta está, o debería estar,

respondida en la medida en que exista un

buen plan estratégico, el cual debería estar

seguido por el empleo de metodologías de

reingeniería o rediseño de procesos, las que

a su vez son las que usualmente le dan un

contexto o marco de referencia, o deberían

darlo, al proceso de introducción de TIC.

Más globalmente, un proceso de

introducción de TIC debe darse dentro de

un proyecto más amplio de rediseño de

procesos, o al menos debe tener muy en

cuenta cuáles serán sus posibles impactos en

la operación institucional. A su vez, los

proyectos de rediseño de procesos deberían

responder a la materialización de un plan

estratégico.

Teniendo en cuenta lo anterior, y sabiendo

que las TIC son solo una de las posibles

herramientas de gestión que se pueden

emplear para mejorar el funcionamiento de

la justicia, se estima que su aporte puede ser

una enorme ayuda para enfrentar todos los

desafíos que tiene la administración de

justicia. La razón de ello es la naturaleza

misma de la actividad judicial, entendiendo

por ello la labor central de todas las

instituciones del sector.

En efecto, si se pudiera caracterizar en

términos amplios lo que hacen los tribunales

de justicia, las fiscalías, las defensorías y

otras instituciones de apoyo más o menos

directo, su labor central es el acopio de

información, con ciertos requisitos, para

poder tomar decisiones de distinta

naturaleza.

Un tipo de decisión es la de cómo poner

término a un caso específico, pero hay otra

serie de decisiones que tienen como

consecuencia la necesidad de acopiar mayor

información para ir avanzando gradualmente

hasta reunir lo necesario para adoptar la

decisión de término. Por ejemplo, un fiscal

decide acusar formalmente a una persona de

un delito, lo que origina que se abra un

plazo de investigación en que se deben

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 25

reunir más antecedentes, o una persona

interpone una demanda contra otra, que

genera la necesidad del demandado de

responder con nueva información a la

demanda original, entre otros.

Para poder acopiar información, las distintas

instituciones deben comunicarse a lo interno,

y con otras instituciones. Por ejemplo, una

fiscalía encarga ciertas diligencias a la policía

o a otras instituciones, los tribunales de

justicia notifican a las partes de sus

decisiones, los citan a audiencias, o les

comunican los próximos pasos procesales.

Una defensoría le solicita ciertas diligencias

o le pide información a los tribunales o a la

fiscalía. En fin, un proceso judicial es un

conjunto de actos de comunicación

entre los involucrados en el asunto, y

además estos actos abarcan a otras personas

o instituciones que pudieran aportar

información relacionada con el caso

concreto.

Desde esta óptica, el sector justicia es un

perfecto ejemplo de una industria de

servicios, en que su labor central no es

producir bienes físicos, sino que producir

decisiones, basadas en información

específica, para poder asignar y dirimir

derechos entre partes.

Dada esta conceptualización, las tecnologías

que permitan apoyar el mejor acopio y uso

de información, y las que faciliten la

comunicación entre distintos entes, tienen

un espacio de aplicación muy amplio en el

sector justicia.

Por otra parte, las instituciones del sector

requieren procesar la información de lo que

está ocurriendo en sus “unidades

productivas”, por cuanto ésta es la base para

poder tomar importantes decisiones

relacionadas con la asignación de sus

recursos, la planificación de su desarrollo, y

la evaluación de su desempeño. Para esto,

las TIC son también una importante ayuda,

ya que extraer la información necesaria

desde las muchas operaciones que cada día

se hacen en tribunales, fiscalías y defensorías,

y poder analizarla, es una labor que sin

apoyo de TIC podría volverse inmanejable o

de una calidad muy pobre.

Adicionalmente, las instituciones del sector,

como cualquier otra institución pública o

privada, necesitan estructuras

administrativas de apoyo a su operación

habitual. Estas labores administrativas, tales

como la administración de recursos

humanos, del presupuesto, del

mantenimiento, entre otros aspectos, ha

alcanzado altos grados de sistematización en

la industria de servicios, entendiendo por

esto el logro de altos estándares de

productividad, apoyados a aplicaciones

informáticas integradas y ya largamente

probadas en otras áreas.

Tomando los tres ámbitos descritos, vale

decir, la tramitación de un caso, la

agregación de información de la actividad de

los despachos judiciales, y la administración

de recursos, las TIC en forma genérica

permiten lograr los siguientes beneficios:

a) Tener un control muy certero del

estado de avance de un caso, y de todos

los documentos y decisiones relevantes

que se han tomado en el caso, estando

disponible esta información para

cualquier persona a la que se defina deba

tener acceso a ella. Para ello, las

tecnologías de flujos de trabajo

(workflow9, en inglés), proveen una serie

9 El Flujo de trabajo (workflow en inglés) es el

estudio de los aspectos operacionales de una

actividad de trabajo: cómo se estructuran las tareas,

cómo se realizan, cuál es su orden correlativo,

cómo se sincronizan, cómo fluye la información

que soporta las tareas y cómo se le hace

seguimiento al cumplimiento de las tareas.

Generalmente los problemas de flujo de trabajo se

modelan con redes de Petri.

26 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

de facilidades y ventajas, entre ellas velar

por el cumplimiento de términos y

fechas claves dentro del proceso

emitiendo alertas cuando estos términos

se acercan o vencen.

b) En términos más amplios, las TIC

permiten una alta agilización y

control de las comunicaciones de una

entidad con su entorno, reduciendo de

esta manera los numerosos tiempos

muertos de un proceso judicial debido a

las formalidades en sus comunicaciones

y a los dobles ingresos de información

entre instituciones. Es posible rastrear

además rápidamente si alguna

comunicación fue o no enviada, si fue

recibida y si se recibió respuesta.

Dependiendo de la legislación de cada

país, las TIC permiten solucionar una

buena parte del problema

relacionado con las notificaciones,

que usualmente es señalado como uno

de los grandes causantes del retraso

judicial, mediante sistemas de

notificación electrónica, empleando

herramientas tan difundidas como el

correo electrónico, o dándole a las partes

acceso a los sistemas de seguimiento

procesal.

c) Uno de los graves problemas cuando se

deben manejar altos volúmenes de casos,

y solo con el apoyo de registros

manuales, es el control de plazos de

una cartera de casos y el control de

qué actividades se ha hecho en cada

uno de ellos. No es poco común el

Si bien el concepto de flujo de trabajo no es

específico a la tecnología de la información, una

parte esencial del software para trabajo

colaborativo (groupware) es justamente el flujo de

trabajo.

Una aplicación de Flujos de Trabajo (WorkFlow)

automatiza la secuencia de acciones, actividades o

tareas utilizadas para la ejecución del proceso,

incluyendo el seguimiento del estado de cada una

de sus etapas y la aportación de las herramientas

necesarias para gestionarlo. Disponible en

http://es.wikipedia.org/wiki/Workflow

hecho de existir casos que no han tenido

ninguna actividad en un largo tiempo,

simplemente porque no es posible saber

de una manera rápida (que no es revisar

una por una las carpetas con los papeles

del caso), cuándo se recibió el caso y

cuándo se debería haber hecho algo. Si

se piensa en un despacho de fiscales, en

que por ejemplo se manejan 500 casos a

la vez, y en donde hay plazos

perentorios de investigación, el saber

qué caso debe ser cerrado en una

determinada fecha puede ser un

problema serio si no se cuentan con

apoyos de consulta rápida de esos plazos.

Si a lo anterior se agrega que

probablemente una investigación está

compuesta por muchas peticiones de

información a distintas instituciones, o

declaraciones de varias personas, el saber

si efectivamente la institución consultada

respondió en el plazo dado, o si se tomó

la declaración cuando estaba previsto,

puede ser esencial para tomar las

siguientes decisiones del caso en los

plazos necesarios.

d) El administrar recursos escasos, ante

múltiples demandas, requiere de un uso

eficiente del tiempo. Para ello, las TIC

pueden ofrecer herramientas que

facilitan la elaboración de las agendas de

trabajo de los funcionarios del tribunal, y

que permiten además administrar los

recursos del tribunal, como por ejemplo

salas de audiencias. Este problema, que

podría parecer simple a primera vista,

puede volverse altamente complejo al

tener que coordinar la agenda de varias

personas a la vez, en espacios limitados

de tiempo.

e) Mejor manejo de información de los

hechos de un caso, legal y

jurisprudencial. Para la dictación de

una sentencia o del término de un caso,

un juez no solo requiere conocer los

hechos relacionados con el caso

específico a resolver, sino que también

necesita conocer las leyes vigentes y la

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 27

jurisprudencia en casos similares. En

este aspecto, las TIC ofrecen facilidades

para acceder rápidamente a los hechos

del caso, y abren grandes posibilidades

de acceso rápido a gran cantidad de

información, mediante bases

documentales, lo que redunda en una

decisión judicial más informada y,

posiblemente, de mejor calidad que

aquellas que pudo haber producido el

mismo juez sin acceso a dichas bases

documentales.

f) El tener el control de los plazos de

vigencia de la cartera de casos que

maneja un tribunal o una fiscalía o

defensoría, permite tener una noción

certera de qué parte tiene el impulso

del proceso y es por tanto quien debería

dar el siguiente paso en la tramitación, y

de esa manera usar mejor los tiempos,

no teniendo que esperar el límite de los

plazos legales para recién actuar de

emergencia, ante la debilidad de los

sistemas de apoyo para controlar esos

plazos.

g) Automatización y estandarización de

labores rutinarias. Un porcentaje no

menor de las actividades relacionadas

con la tramitación de un caso, tiene que

ver con elaborar resoluciones o redactar

peticiones, que son comunes a muchos

casos a la vez, solo cambiando los datos

específicos del caso. Para ello, las TIC

permiten procesos más rápidos y

eficientes, ya que consumen menos

tiempo de los funcionarios del despacho,

y con menos errores, lo que ahorra

además el tiempo que se debe destinar a

reparar los errores que se puedan

cometer. Lo anterior es particularmente

notorio cuando se pueden aprovechar

los datos ya cargados por una institución,

pero que son útiles para otras. En este

caso, las TIC permite el ahorro de

tiempos de doble ingreso de datos y

aumentan la prevención sobre errores en

el ingreso de datos.

h) Las TIC permiten alcanzar mayores

niveles de seguridad en el resguardo

de información y datos relevantes, que

las que se pueden lograr con los

expedientes escritos. En efecto, hay

desarrolladas múltiples soluciones para

almacenar datos y documentos, proteger

información confidencial, respaldar esta

información adecuadamente, y

establecer niveles de acceso seguros, que

son empleadas masivamente en diversas

industrias que también manejan muchos

datos reservados, como es la financiera

por poner un ejemplo.

i) Continuando con los aspectos de

seguridad y resguardo de información,

las TIC ofrecen diversas herramientas

llamadas de “continuidad de negocio” o

de “recuperación de desastres”. Estas

consisten en la capacidad de replicar los

datos remotamente para permitir la

pronta recuperación luego de un

desastre natural o humano tal como un

incendio (en que se pueden quemar

todos los expedientes de un tribunal), un

terremoto, actos de vandalismo, entre

otros.

j) Las TIC proveen de herramientas para

facilitar el registro, recolección,

procesamiento y análisis de información

relacionada con las actividades y

resultados de los despachos judiciales y

de su entorno relevante, que es útil para

labores de diseño, planificación,

seguimiento y evaluación de

determinadas políticas. Esto es

particularmente útil para darle

seguimiento al cumplimiento de

determinadas instrucciones generales en

instituciones jerarquizadas, como la

Fiscalía o la Defensoría.

k) Se pueden emplear TIC para mejorar

sustancialmente la relación de las

instituciones del sector con sus

usuarios, ya sea para darles información

de carácter general, o bien para

posibilitar actividades específicas, como

por ejemplo para recabar más

28 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

información de las víctimas de un delito,

o para saber si los denunciantes de un

delito han recibido una adecuada

atención, entre otros.

Como consecuencia de las ventajas descritas,

se puede señalar en términos generales que

las TIC pueden posibilitar grandes ahorros

de costos y de tiempos, mediante la

automatización de lo repetitivo, el acceso

más rápido y seguro a datos, la

comunicación más fluida y segura, entre

otros aspectos.

La lista de los beneficios puede ser mayor

aún. En lo restante de este capítulo se

analizará el aporte específico que las TIC

pueden ofrecer para afrontar cada uno de

los seis desafíos definidos en el capítulo 1,

siendo posible que algún tipo de soluciones

sirva para afrontar más de un desafío. El

enfoque será el de dar una breve descripción

de la tecnología o solución o aplicación

específica de las TIC para ese desafío, para

luego describir sus principales características

o “funcionalidades” exigibles. Junto con ello,

se darán algunos ejemplos de aplicación de

esas TIC en algunos países de la región.

Adicionalmente, se mencionarán algunos

ámbitos de aplicación, a modo prospectivo.

2.2. Mejoramiento de la capacidad

de respuesta del sistema de justicia

ante una demanda creciente y cada

vez más diversa.

El ser capaz de dar una respuesta adecuada,

en tiempo y calidad, a la creciente y diversa

demanda que estará recibiendo el sistema de

justicia implica poder contar con una oferta

institucional suficiente en cantidad y

apropiada en calidad. Contar con oferta

suficiente y apropiada tiene distintos

significados o puede ser entendida de

distintas maneras, entre los que están:

a) La respuesta tradicional al aumento de la

demanda ha sido la ampliación de los

tribunales, fiscalías o defensorías

existentes, o la creación de nuevos

órganos. Este tipo de respuesta es

costosa y lenta, y exige un ejercicio de

planificación para el cual es necesario

contar con buenas estadísticas judiciales

y proyecciones, aspecto deficitario en la

región.

b) Distribuir de mejor manera los recursos

existentes, mediante la reasignación de

personal a las áreas con mayor carga de

trabajo. Una variación de esto es,

especialmente en grandes urbes, el

abandono del concepto tradicional de

competencia territorial de los tribunales

o fiscalías, lo que introduce grandes

rigideces en la distribución de recursos, e

impide muchas veces aprovechar

economías de escala en zonas en las

cuales existen varios despachos.

c) Modificaciones legales para derivar

cierto tipo de demandas a otro tipo de

respuestas. En este ámbito se pueden

situar los Métodos Alternativos de

Resolución de Conflictos (MARC).

d) Mejorar los procedimientos de trabajo al

interior de los despachos, de manera de

aumentar la productividad, es decir,

aumentar la cantidad y calidad de

respuestas con los mismos recursos.

e) Crear nuevas formas de oferta, de forma

de mejorar el acceso de los usuarios a los

servicios del sistema de justicia. Dentro

de este ámbito se pueden situar la

creación de procedimientos especiales

para la tramitación de algunos casos.

Dentro de estas cinco posibles estrategias

para contar con una oferta adecuada, las

TIC tienen un rol facilitador en todas ellas,

pero en este apartado se tratarán más en

detalle las herramientas para apoyar las dos

últimas estrategias, a través de los sistemas

de seguimiento procesal, con sus diversas

adaptaciones a los distintos tipos de

procesos que se necesite apoyar. Junto con

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 29

esto, se harán algunas consideraciones

respecto a aspectos de seguridad de estos

sistemas.

2.2.1. Sistemas de seguimiento procesal

Los sistemas informáticos de seguimiento

procesal o de tramitación de casos son lo

que permiten registrar los datos y

movimientos relacionados con el ingreso,

actuaciones y término de casos que recibe o

inicia un tribunal, aunque el concepto es

aplicable totalmente al seguimiento que

requiere un despacho fiscal o uno de

defensores, con algunas particularidades.

Su objetivo o resultado esperado es mejorar

el control del avance del proceso judicial,

consiguiendo de paso reducciones en los

tiempos procesales, mayor seguridad en el

resguardo de información, y mayor acceso

de las partes al caso.

Este tipo de sistemas constituyen la base

para el desarrollo de otro tipo de

aplicaciones, como los sistemas de

estadísticas judiciales, los sistemas de control

de gestión o los sistemas administrativos,

entre otros, ya que permiten registrar los

datos que posteriormente serán empleados,

total o parcialmente por esos otros sistemas.

Este es un punto relevante, por cuanto se

confunden habitualmente los sistemas de

seguimiento procesal con sistemas de

“gestión” o de “control de gestión”, que

tienen otras funcionalidades, que serán

desarrolladas en el punto 2.5.

Estos sistemas están íntimamente

relacionados con el tipo de proceso que

deban seguir las causas judiciales, tanto así

que se los llama precisamente “sistemas de

seguimiento procesal”. Por ello, buena parte

de su estructura está diseñada en torno a los

códigos procesales de cada país. Sin

embargo, estos sistemas no son simplemente

el reflejo fiel de los pasos procesales que

señalan los códigos, sino que en su diseño

está implícita la forma de organización de

los tribunales de justicia, fiscalías o

defensorías y contienen además las prácticas

de trabajo que en estas instituciones se

emplean para tramitar los casos.

Tomando en cuenta lo anterior, es posible

distinguir en la región al menos tres tipos de

“modelos” procesales, que requieren de

sistemas informáticos adaptados a su lógica

de funcionamiento. Cabe destacar que el

término “modelos procesales”, se usa no en

un sentido jurídico, sino que estrictamente

en el sentido de distinguir el tipo de sistemas

informáticos de seguimiento de causas que

requieren para su funcionamiento. Estos

tipos de sistemas son:

a) Aquel que debe soportar la tramitación

de expedientes en tribunales con una

lógica de organización y de

funcionamiento tradicional. Dentro de

este tipo se puede englobar a todos los

tribunales que conocen de materias que

se siguen tramitando por el tradicional

proceso civil ordinario, y sus variaciones.

b) Aquel que debe soportar el

funcionamiento de tribunales que

tramitan sus casos mediante procesos

orales, entendiendo por ello el que las

decisiones judiciales relevantes se

adopten por parte de los jueces en

audiencias orales y públicas.

c) El que debe soportar a tribunales que

deben tramitar altos volúmenes de casos,

usualmente repetitivos y de una

complejidad baja, y para lo cual se han

creado procesos judiciales “especiales”,

que sin bien se basan en el proceso civil

ordinario, han simplificado

notoriamente las exigencias de éste. Esta

clase de tribunales se han ido

implementando recientemente en

algunos países de la región, y entre ellos

se pueden mencionar a los Juzgados

Especiales de Brasil, y los tribunales de

cobranza laboral de Chile.

30 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

Se hace la distinción entre estos tres tipos de

sistemas, debido a que existen diferencias en

cuanto a las funcionalidades que deben

proveer. Uno de los errores que se han

cometido en el desarrollo de este tipo de

sistemas es diseñarlos todos manteniendo la

lógica de la tramitación de expedientes

tradicionales, siendo que al menos para el

segundo y tercer tipo de sistemas, esa lógica

no da cuenta de sus peculiaridades. Más aún,

en la mayoría de nuestros países, conviven

en la actualidad los tres “modelos

procesales” expuestos, y por tanto se

requiere diferenciar lo que es apropiado para

cada caso.

Para la descripción de los sistemas de

seguimiento procesal y para tener una

noción de sus beneficios, se presentarán en

primer lugar algunas funcionalidades

requeridas que son comunes a los tres tipos

de sistemas enunciados, y posteriormente se

hará un análisis particular para cada uno de

ellos, haciendo también algunas distinciones

propias de este tipo de sistemas en los

Ministerios Públicos.

2.2.1.1. Funcionalidades comunes a los

sistemas de seguimiento procesal.

Las funcionalidades mínimas que se deben

exigir para este tipo de sistemas son:

a) que proporcione al menos información

acerca de los intervinientes del caso y de

los movimientos y el estado de

tramitación del caso.

1. Respecto a información acerca de

los intervinientes, ésta se refiere a los

datos de quienes forman parte del

litigio (nombre, sexo, número

identificatorio, dirección, teléfono,

correo electrónico, fecha de

nacimiento, entre otros) y del rol de

cada uno en el caso (demandante,

demandado, abogado patrocinante,

entre otros). Un buen registro de

estos datos permite posteriormente

obtener cruces valiosos de datos

entre causas, por ejemplo, sabiendo

si un inculpado tiene otras causas en

trámite.

2. En cuanto a los movimientos del

caso, debe al menos señalar qué

acciones han tomado las partes, que

puede variar desde identificar todos

los documentos que han entregado

las partes en un proceso basado en

expedientes, hasta las peticiones

realizadas durante las audiencias

orales. En relación al estado del

caso, se refiere al avance procesal de

éste, lo que le permite a las partes

saber la etapa en que se encuentra el

caso.

b) Que sea capaz de soportar el registro de

todos los datos relevantes desde el

punto de vista de la información

estadística que se elabora a partir del

movimiento de casos. Esto no implica

necesariamente que el sistema de

tramitación deba ser en sí mismo un

sistema estadístico, pero al menos debe

proporcionar parte de la materia prima

útil para los sistemas especializados en

estadísticas judiciales. Esto indica que

son múltiples los potenciales usuarios de

la información que se registra en este

tipo de sistemas, que abarca desde el

funcionario que debe registrar

movimientos, el juez que necesita

consultar algunos antecedentes para

apoyar sus decisiones, las áreas

administrativas de los tribunales o

fiscalías que elaboran estadísticas, y con

ello apoyan los procesos de planificación

y presupuesto, entre otros, los abogados

litigantes que requieren saber el estado

del proceso y lo que se ha resuelto

respecto a sus planteamientos o

peticiones, y en general las partes del

asunto, que necesitan saber el estado del

caso y posibles resoluciones que los

afectan.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 31

c) Se requiere que estos sistemas apoyen a

los jueces con información legal

actualizada y con jurisprudencia

relevante, de forma ágil y confiable, de

manera de facilitar el estudio de algún

caso en particular, o de criterios jurídicos,

en general, para poder elaborar sus

sentencias y otras resoluciones. En este

aspecto, las TIC tienen un amplio

potencial de aplicación, debido a que la

consulta documental es parte esencial de

la labor del juez, y los sistemas que le

provean no solo las leyes vigentes

aplicables a un caso, sino que también

los fallos de los tribunales superiores,

sus propios fallos en casos similares o

los de otros tribunales de su misma

instancia, a través de buscadores

eficientes, pueden llegar a constituirse en

eficientes apoyos a su labor, además de

ser elementos que ayuden a la seguridad

jurídica.

En la justicia federal de Argentina existe una

experiencia de racionalización de las decisiones

judiciales en casos de indemnizaciones por daños

y perjuicios, apoyadas por un sistema

informático que permite acceder a las sentencias

de los juzgados civiles que conocen de esta

materia, que representan alrededor del 16% de

la carga de trabajo de estos tribunales: Esta

aplicación apoya el cálculo de los montos de

indemnización con una serie de parámetros para

asimilar casos. Desde 1989 la aplicación se ha

ido expandiendo y perfeccionando, y ha

entregado seguridad jurídica y ha permitido

bajar las primas de seguros, que eran altas

debido a la alta volatilidad inicial.

Disponible en www.iijusticia.edu.ar

d) Deben ser lo suficientemente flexibles

como para poder incorporar sin mayores

dificultades, actualizaciones y

modificaciones legales, que no impliquen

cambios radicales como el cambio en el

modelo procesal mismo, cosa que

requeriría una modificación mayor.

e) Desde el punto de vista del control de la

tramitación, los sistemas deben ser

trazables, esto es, proporcionar

información acerca de quiénes y cuándo

han ingresado información relacionada

con la tramitación de una causa.

2.2.1.2. Los sistemas de tramitación de

expedientes

Dado que para este caso el proceso judicial

gira en torno a la agregación de documentos

a un expediente físico y de papel, el principal

rol de los sistemas informáticos es registrar

información lo más fidedigna posible acerca

de los documentos contenidos en el

expediente. Esto tiene distintas modalidades,

que son:

a) Aquella en la cual las actuaciones y

resoluciones que emite el tribunal en el

marco de un caso, se realizan por parte

del personal del tribunal en el sistema

informático, y desde aquí se imprime la

resolución y se agrega al expediente.

Respecto a los documentos provenientes

de terceros, en algunos casos estos se

escanean, o incluso se puede pedir en

forma electrónica, para luego agregarse

al expediente físico. En esta situación, el

sistema informático podría contener un

expediente electrónico que sea espejo

del expediente físico.

b) Aquella en la cual en el sistema

informático solamente se registra que ha

ingresado un documento desde el

exterior del tribunal, o que el tribunal ha

emitido un documento, pero solo se

consignan datos resumidos de tales

documentos. En ese caso, el sistema

informático, si es que estuviera bien

diseñado, permite saber el estado del

caso y algunos datos de los movimientos

acaecidos y antecedentes de las partes,

pero si se desea saber el contenido de las

resoluciones del tribunal, se debe revisar

físicamente el expediente.

32 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

Entre las dos modalidades presentadas

existen variaciones, dependiendo de cuánta

similitud existe entre el expediente físico y la

información del sistema de tramitación.

Podría pensarse que una dirección a la cual

se debería tender en el diseño de los

sistemas de tramitación es que el sistema

llegue a contener un expediente electrónico,

que pueda reemplazar al expediente físico de

papel. Esto tendría beneficios en cuanto a la

seguridad de los datos, a la posibilidad de

realizar mejores controles del avance de los

casos y al mejor acceso de las partes a la

información.

Sin embargo, previamente sería necesario

resolver el problema de la autenticación de

los documentos, aunque cabe decir que este

aspecto que ya está solucionado en otras

esferas de negocios con la firma digital y sus

mecanismos de validación. Estas

experiencias ofrecen posibilidades de

replicación en las instituciones del sector.

Cualquiera sea la modalidad que se emplee,

un requerimiento central de este tipo de

sistemas es la posibilidad de hacer

seguimiento de documentos, de manera de

saber en todo momento el estado y

ubicación, tanto lógica como física, de los

documentos componentes de un expediente

judicial.

Otras funcionalidades necesarias, pensando

en el apoyo que requiere el tribunal que

tramita expedientes, ya sea este un tribunal

unipersonal con la clásica estructura de un

juez con uno o más secretarios y un número

variables de funcionarios de apoyo, o un

megadespacho con servicios comunes, son

los apoyos necesarios para las labores de

recepción y envío de documentos,

distribución de documentos o casos, las

notificaciones, el manejo de dineros en caso

necesario, entre los principales.

Esto muestra que las funcionalidades

requeridas exceden el mero seguimiento y

registro documental de un caso judicial, ya

que deben incluir lo necesario para que la

organización que tramita esos expedientes

pueda desarrollar sus labores integralmente.

2.2.1.3. Los sistemas de seguimiento

para procesos orales

La principal diferencia entre este tipo de

sistemas y los que apoyan la tramitación de

expedientes, es que el caso de los sistemas

para procesos orales, las decisiones judiciales

relevantes se toman en audiencias orales y el

sistema tiene que soportar, aparte del

ingreso de documentos escritos o sus datos

principales, otras formas de ingreso de

información, como son audio o imagen. Por

ejemplo, podría ser necesario que en la

audiencia declarara una persona que no

estuviera físicamente en el tribunal, y para

ello el uso de tecnologías audiovisuales son

básicas.

Este es el principal desafío para este tipo de

sistemas, ya que en las audiencias las partes

pueden pedir resoluciones, o presentar

pruebas, o se pueden tomar declaraciones a

testigos o peritos, y el juez puede declarar

verbalmente muchos tipos de decisiones,

acerca de cómo continuará el proceso o qué

se ha resuelto respecto al fondo del caso, y

todas estas decisiones deben quedar

debidamente registradas. Esto implica que

para este tipo de sistemas, es necesario

soportar la convergencia de audio o de audio

y video, cosa que no era relevante para los

sistemas de tramitación de expedientes.

La forma de registro de las audiencias ha

sido un punto de debate en la

implementación de sistemas orales. Por una

parte, si se pretende levantar un acta

detallada de todo lo ocurrido en una

audiencia, se generaría una carga de trabajo

en muchos casos imposible de solventar,

especialmente en un escenario en que se

pueden realizar muchas audiencias en un

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 33

mismo día. Por otro lado, los litigantes de un

caso tienen la costumbre de leer un

documento en que se consignen las

resoluciones tomadas en la audiencia, y no

de escuchar un audio o ver un video. Otra

consideración, es que se discute que para el

procesamiento de recursos sobre las

resoluciones, sería necesario leer documentos,

en lugar de escuchar un audio o ver un video.

En algunos países se están produciendo

actas resumidas de las audiencias, en donde

se consignan datos fundamentales de lo

resuelto, pero se ha establecido que el

registro oficial de las audiencias es el audio o

el video. En otros países, se sigue

produciendo un acta más larga e, incluso, en

otros países se da la práctica de que en la

audiencia, el juez y los litigantes le dictan a

un funcionario del tribunal aquellos aspectos

de su intervención que quieren que quede

reflejada fielmente en el acta escrita.

A medida que se perfeccione la aplicación de

sistemas orales y se vayan incorporando

gradualmente más tipos de audiencias, dada

la tendencia de oralización de la etapa de

control de garantías, el número de

audiencias que diariamente tendrá que

realizar un tribunal irá creciendo, y con ello

habrá una mayor presión a adoptar archivos

de audio o video como elementos válidos

para el registro, posiblemente apoyado por

actas muy resumidas.

Otro importante requerimiento para los

sistemas de seguimiento en materia penal, ya

sea para tribunales de justicia o para fiscalías,

es el buen registro y control de las medidas

cautelares pedidas y concedidas por los

tribunales. Por ejemplo, una de las medidas

más habitualmente empleadas es la

obligación de un imputado de firmar

periódicamente ante la fiscalía, y esto

necesita ser controlado, ya que su no

cumplimiento puede ser un antecedente

importante en las decisiones del fiscal.

Profundizando en estos aspectos de control,

una de las salidas alternativas contempladas

en la nueva legislación procesal es el

establecimiento de acuerdos reparatorios y

suspensiones condicionales del procedimiento.

Ambos tipos de salida requieren que se

controlen su cumplimiento, ya que el no

hacerlo puede generar una fundada sensación

de impunidad en la ciudadanía.

Una segunda funcionalidad específica que

debe contemplarse para estos sistemas,

especialmente teniendo en cuenta la

tramitación de casos penales, es la de

compartir datos entre los tribunales de

justicia, fiscalía y defensoría penal, respecto

a resoluciones de audiencias, peticiones

específicas a un tribunal, entre otros. En este

escenario, el desarrollar sistemas informáticos

construidos sobre estándares abiertos para

compartir datos es cada vez más necesario o,

por otro lado, el no poder compartir datos

de una manera económica y expedita puede

llegar a afectar seriamente la eficacia y

eficiencia del sistema de justicia penal.

En el condado de Fulton, en los suburbios de la

ciudad de Atlanta, Estados Unidos, un proyecto

permitió la integración de sistemas de 13 agencias

gubernamentales relacionadas con la justicia penal y

la seguridad ciudadana, integrando la justicia del

condado con la justicia estatal. Entre las agencias

conectadas están diferentes tribunales de justicia, la

policía, la fiscalía, el servicio de llamados de

emergencias, las oficinas penitenciarias.

Disponible en

http://ww2.co.fulton.ga.us/index.php?option=

com_content&task=view&id=583&Itemid=97

2.2.1.4. Los sistemas de seguimiento

para procedimientos especiales

Este tipo de sistemas está destinado a apoyar

a tribunales de justicia que conocen de casos

que reúnen dos características. La primera

de ellas, es que son de relativa baja

complejidad, especialmente si se las compara

34 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

con los tradicionales casos escritos que están

sujetos al procedimiento civil ordinario y sus

variaciones, y los casos que se tramitan con

procesos orales. La segunda característica es

su alto volumen. Se requiere por tanto

sistemas que procesen un alto volumen de

casos repetitivos.

Dentro de este tipo de casos se contemplan

centralmente las cobranzas de deudas sin

oposición de parte y los conflictos vecinales.

Respondiendo a la tendencia de proveer una

oferta de tutela judicial más heterogénea,

algunos países han creado tribunales

especializados para este tipo de casos, de

manera de no mezclar la tramitación de este

tipo de casos con otros más complejos. En

efecto, para el caso de las cobranzas,

usualmente estos casos son conocidos por

los tribunales civiles ordinarios, pero la

mayor parte de estas cobranzas no tienen un

litigio propiamente tal, que se expresa en

que no hay oposición de la parte deudora al

requerimiento del demandante. De esta

manera, los tribunales civiles se han ido

convirtiendo en agencias de cobranza de

deudas, especialmente si se piensa que este

tipo de casos explica un porcentaje

mayoritario de ingreso de casos a estos

tribunales.

A partir de marzo de 2006 funcionan en las cuatro

principales Cortes de Apelaciones de Chile los

Tribunales de Cobranza Laboral, en los cuales se

ha implementado un proceso más ágil para tramitar

principalmente los pagos atrasados de cotizaciones

provisionales y de salud, en que usualmente no hay

oposición de empleador, sacando este tipo de casos de

los Tribunales Laborales ordinarios. Las demandas

son recibidas e ingresadas electrónicamente a los

tribunales.

Mayor información en

http://www.poderjudicial.cl/index.php?pagi

na1=blank.php&pagina2=escala.php

Para este tipo de casos, el énfasis está puesto

en facilitar el acceso a los ciudadanos y en la

rapidez y eficiencia con que logre sus

resultados. Al respecto, se han ido

adoptando soluciones como tener tribunales

de bajo costo, en el sentido de que cuenten

con poco personal en comparación a

tribunales que tratan causas más complejas,

o se han creado tribunales itinerantes, o se

discute también la posibilidad de que el

ciudadano acuda a estos tribunales sin

asistencia legal obligatoria.

La justicia federal de Brasil ha creado los Juzgados

Especiales, para la tramitación de casos de baja

complejidad. Algunos de estos tribunales funcionan

en forma móvil, en un barco que va recorriendo el

Río Amazonas, atendiendo a poblaciones aisladas o

con difícil acceso.

Dado este escenario, las principales

funcionalidades o características de este tipo

de sistema son:

a) Deben ser sistemas con bajo costo de

desarrollo y de mantenimiento. Si bien

esto sería deseable para cualquier sistema

informático, se acentúa para este tipo de

aplicaciones.

b) Al tener que soportar altos volúmenes

de casos, requiere de funcionalidades

particulares para el manejo de casos

estandarizados, como por ejemplo, el

poder aplicar una misma resolución

judicial a muchos casos al mismo tiempo,

sin tener que estar caso por caso

introduciendo la misma operación, que

es la lógica de los sistemas de

seguimiento de expedientes.

c) Se requiere sistemas que puedan

funcionar en situaciones con baja

infraestructura tecnológica y de

comunicaciones, especialmente en

lugares remotos o de geografía difícil,

para solucionar problemas de acceso. Si

bien es cierto estos problemas de baja

infraestructura podrían darse también en

algunos núcleos urbanos, el énfasis está

puesto en áreas con baja y dispersa

población.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 35

d) Su uso debe ser muy sencillo, ya que el

personal que podría emplearlos, en

particular en zonas remotas, puede que

no tenga las mismas posibilidades de

capacitación en su uso, como podría ser

el personal de tribunales de casos más

complejos, que usualmente están en

ciudades de mayor población.

2.2.1.5. Algunas particularidades para el

Ministerio Público y la Policía

El Ministerio Público requiere de sistemas

informáticos que tengan la funcionalidad de

manejar de manera adecuada grandes

volúmenes de casos. Desde el momento que

recibe todas las denuncias, ya sea en forma

directa en sus oficinas, o en forma indirecta

a través de la Policía, debe decidir cuáles de

esas denuncias se transformarán en un caso

judicial, y serán presentadas ante los

tribunales, y cuáles de esas denuncias las

puede descartar o archivar en virtud de las

facultades que le confiere la ley.

En cualquier caso, desde un punto de vista

numérico, la aplicación de estas facultades

representa más de la mitad de los casos

terminados por la fiscalía. Específicamente,

lo que se requiere es poder aplicar un mismo

tipo de resolución a muchos casos a la vez, y

no tener que estar caso por caso repitiendo

la misma labor. Esto, que parece trivial,

puede llegar a convertirse en un problema

serio, en el sentido que podría consumir

muchos recursos internos, si es que la

cantidad de casos que recibe una fiscalía es

alto.

Este alto volumen de casos a los que se les

aplica término por facultades discrecionales

de los fiscales, usualmente requieren un

tratamiento administrativo altamente

estandarizado, lo que genera un espacio para

que las TIC ayuden a mejorar la eficiencia y

los niveles de control con que se hace esta

labor. En este sentido, aplicaciones

informáticas que permitan compartir datos

entre los sistemas de la fiscalía y los

tribunales para evitar doble ingreso de datos,

o que permitan la estandarización de escritos

o formas legales o administrativas, o que

faciliten el registro de los contactos

telefónicos con víctimas y testigos, o que

incluso permitan la rápida clasificación de las

características de algunos casos que

posibiliten las salidas discrecionales, o que

faciliten el cruce de información entre varios

casos para encontrar características similares

que permitan levantar nuevas líneas

investigativas, posibilitaría una mejor y más

rápida toma de decisiones de parte de los

fiscales.

Por otro lado, la labor de dirección de la

investigación del Ministerio Público, tiene

que ver con la realización de dos acciones

principales, que son la de entrevistar y tomar

declaración a distintas personas (la víctima,

el imputado, testigos, entre otros), y la pedir

diligencias a entidades externas al Ministerio

Público.

Para facilitar la toma de decisiones del fiscal,

los sistemas de seguimiento procesal del

Ministerio Público, deben posibilitar un

seguimiento detallado del estado de avance

de las múltiples peticiones que la fiscalía le

hace a terceras instituciones (principalmente

a las policías, pero también a institutos de

medicina legal, a centros penitenciarios,

entre otros), en el marco de una

investigación. Si se piensa que un fiscal

maneja cientos de causas al mismo tiempo,

el número de posibles diligencias por realizar

y su control es fundamental, ya que fallas en

este control podría significar el

incumplimiento de plazos perentorios, con

el consiguiente fracaso de la persecución

penal.

De este modo, tanto el despacho de

peticiones, como la recepción de las

respuestas, el análisis de estas y la decisión

del fiscal de pedir más antecedentes o dar

por satisfecha la petición hecha, requieren

36 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

de un control eficiente, soportado por estos

sistemas de seguimiento.

Respecto a la toma de declaraciones a

personas, se necesita registrar

adecuadamente estas declaraciones,

posiblemente empleando registros

audiovisuales para ello, y poder integrar

fácilmente estos antecedentes con los

resultados de las diligencias pedidas a

terceros, para de esa manera tomar las

decisiones jurídicas propias del fiscal.

Otro importante aspecto de la labor de

dirección de la investigación, es la recepción

de antecedentes de delitos registrados o

recibidos por la Policía. Al respecto, vale la

pena destacar dos situaciones:

a) En la mayor parte de los países existe en

el proceso penal un tratamiento

particular a los casos en que una persona

es detenida y acusada de cometer un

delito en forma flagrante. Para ello, la ley

señala plazos muy breves para que se

analice la procedencia de la detención, y

si la persona será dejada en libertad o

estará en prisión preventiva por un plazo

que también se debe definir. En estos

casos, es esencial para que el fiscal pueda

tomar una decisión rápida la

disponibilidad de información de calidad.

Como la información del caso es tomada

originalmente por la Policía, se requiere

que esta comunicación entre fiscales y

policías sea muy fluida, especialmente en

estos casos de flagrancia. Las TIC tienen

un rol clave en el acceso rápido a

información básica para apoyar la toma

de decisiones del fiscal, con datos como

la identificación certera del detenido, sus

antecedentes penales, la existencia de

otras causas penales en su contra, entre

otros. Para tener esta información, se

requiere poder acceder a bases de datos

que no son propias del Ministerio

Público (salvo la de casos penales

vigentes con participación del imputado),

como las del ente encargado del registro

de identidad del país, o quien administre

los antecedentes penales de las personas

(tribunales de justicia, registro civil,

Ministerio de Gobernación, u otros).

Para ello, es necesario realizar las

interconexiones del caso a esas bases,

con los debidos niveles de seguridad e

identificación en el acceso. Para lograr

esto, las TIC han avanzado a un nivel

donde se puede compartir datos entre

entes interesados sin necesidad de

entregar el control de la base de datos

consultada. Mediante mecanismos de

identificación federada, la identidad del

ente que pide acceso a los datos puede

ser confirmada antes de proveerle el

acceso requerido, controlando el ingreso

a los sistemas y permitiendo mantener

un registro apropiado para propósitos de

auditoría.

Por otro lado, algunos países

contemplan también la facultad de los

fiscales de darle las instrucciones a la

policía cuando ésta les informa que

tienen una persona detenida en delito

flagrante. Esta comunicación debe ser

rápida y las instrucciones deben ser

precisas, para no perder de esta manera

valiosa información relacionada con el

esclarecimiento del hecho, y que pudiese

ser necesaria para sustentar el caso en

posteriores etapas. Además, se requiere

dejar registradas estas instrucciones, para

su control posterior. Para todo este

proceso, existen aplicaciones que

combinan teléfono con software, que

permiten un contacto en línea entre

policías y fiscales. Estos aplicativos

llamados IVR o “Interactive Voice

Recognition” permiten al usuario

interactuar con el computador o sistema

informático mediante un teléfono, igual

a los sistemas bancarios que son ya de

uso extendido.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 37

b) La segunda situación se refiere a los

casos en que la Policía le informa a la

Fiscalía de la ocurrencia de un delito,

pero no hay detenidos en flagrancia. En

estos casos, la cantidad y calidad de los

antecedentes reportados por la Policía

son importantes para definir la estrategia

de persecución, y para definir qué

diligencias encargar. Para ello, el sistema

de seguimiento de casos de la fiscalía

debe tener formatos estandarizados de

reporte de información, contar con

protocolos fluidos de comunicación

entre fiscales y policías, y emplear

intercambio electrónico de datos entre la

policía y la fiscalía.

En tres de las cuatro Fiscalías Regionales

Metropolitana de Chile, están funcionando centro de

atención telefónicos, que reciben las llamadas de los

policías que reportan la detención de personas en

casos de flagrancia. Estos centros combinan un call

center con una aplicación informática, que junto con

registrar los datos del policía y del imputado, permite

registrar los hechos y lugar de ocurrencia y,

adicionalmente, contiene protocolos de actuación que

le permiten al operador darle al policía las primeras

instrucciones para que realice diligencias tendientes a

la formación del caso judicial.

Este sistema permite definir qué personas serán

llevadas a las audiencias de control de la detención

(dentro de las 24 horas de haber sido detenidas), y es

un importante soporte para que el fiscal pueda tener

los antecedentes que sustente el caso ante los

tribunales de justicia.

En cuanto a la policía, para el desarrollo de

sus investigaciones, sus sistemas de

seguimiento de casos deben permitir un

adecuado registro de los avances de cada

diligencia, y un control de los plazos que

tiene para realizar la investigación. Por otro

lado, son necesario sistemas para organizar

los archivos de las investigaciones que se

produzcan, ya que de ellos se puede extraer

valiosa información, usando las herramientas

adecuadas, para esclarecer nuevos casos.

Dentro de estos archivos se cuentan

registros fotográficos o de multimedia de

imputados, bases de datos de delitos y sus

modus operandis, entre otros.

Por otra parte, y dado que usualmente la

policía es quien toma el primer contacto con

testigos o víctimas de un delito, un elemento

central es contar con sistemas informáticos

que permitan un registro adecuado de los

datos relacionados con los hechos ocurridos

y los datos de quienes estén involucrados en

el hecho. Esto es una de las carencias en la

región, ya que usualmente la policía registra

este tipo de actos en papel, con los

consiguientes problemas para su rápida

comunicación a la fiscalía y la dificultad para

introducir mejoras. Se requiere además que

estos sistemas permitan identificar

rápidamente a personas, para lo que

requieren tecnologías de acceso a las bases

de datos que tienen esos registros, y

dispositivos como toma de huellas digitales

u otros. Si bien es importante poder

recopilar y almacenar esta información, más

importante aun es poder contar con

mecanismos de consulta y sistemas

desarrollados con las capacidades de

encontrar similitudes entre los casos, para así

ayudar al investigador a encontrar patrones

que muchas veces sirven para enlazar casos

e identificar casos perpetrados por un

mismo delincuente.

2.2.2. Seguridad, almacenamiento,

disponibilidad y búsqueda de datos

Se ha mencionado previamente el conjunto

de problemas que trae asociado el que la

tecnología de producción de decisiones

judiciales gire en torno a la tramitación de

expedientes en papel, y se han mencionado

también las ventajas que al respecto

presentan las TIC.

Sin embargo, para lograr que las TIC puedan

ir desplazando al expediente en papel, es

38 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

necesario abordar la problemática de la

confianza que los usuarios (ya sea

funcionarios de tribunales, fiscalía o

defensorías o usuarios externos) de las TIC

tienen en estas.

Al respecto, si bien hay aspectos culturales

involucrados, ya que por ejemplo pareciera

haber una generalizada confianza en las

transacciones electrónicas bancarias, y en

cambio no podría decirse siempre lo mismo

respecto a lo que ocurre en la justicia, es

cierto también que las mismas TIC pueden

ser empleadas para ir en ayuda de elevar los

niveles de confianza de los usuarios en su

uso.

Específicamente, aspectos como, los niveles

de seguridad de los datos, el almacenamiento

de datos, los niveles de disponibilidad de las

aplicaciones informáticas empleadas y los

procesos de búsqueda de estos, son factores

que ayudan al logro del objetivo de elevar

los niveles de confianza en el uso de las TIC.

En cuanto a la seguridad de datos, esto

puede ser visto desde dos perspectivas. Por

un lado, existen en la actualidad una serie de

condiciones necesarias para aumentar los

niveles de seguridad del almacenamiento de

datos, dentro de las cuales hay tecnologías

(redes de voz y datos con soportes de fibra

óptica, por ejemplo) y procedimientos (por

ejemplo, ejecución de políticas de respaldos

de datos diferenciales, incrementales y

totales de forma automática), que son un

punto de partida para este fin. Por otro lado,

cabe plantearse la interrogante acerca de qué

tan altos deberían ser los niveles de

seguridad requeridos en el almacenamiento

de datos relacionados con la administración

de justicia.

Respecto a esta segunda perspectiva, cabe

notar que el desarrollo de herramientas que

permitan mejorar los estándares de

seguridad del almacenamiento e intercambio

de datos es quizás una de las principales

preocupaciones de la industria de

tecnologías, debido a que este aspecto es

esencial para hacer posible el comercio

electrónico. Si los usuarios desconfiaran del

manejo que tienen los datos de la

transacción que está realizando,

probablemente no harían movimientos

bancarios, no comprarían artículos, entre

muchas otras operaciones que en la

actualidad se hacen corrientemente por

Internet.

Tomando lo anterior en consideración, las

instituciones judiciales no tienen en las transacciones

que se podrían ejecutar electrónicamente desde sus

sistemas de seguimiento de casos (como interponer

una demanda o enviar un documento por una causa

en trámite, recibir una pericia, consultar la identidad

de un imputado, consultar el registro de antecedentes

penales de una persona, entre otros), o en la

seguridad interna de estos sistemas, algún aspecto

que las diferencie de los niveles de seguridad

requeridos respecto a los problemas y desafíos que

enfrentan otras industrias o áreas respecto a la

seguridad de los datos que manejan.

Eso no significa que existan distintos niveles

de seguridad, y que algunos datos y sistemas

requieren de mayor preocupación, pero esta

es la misma situación que ocurre en otro

tipo de industrias. En efecto, es común que

dada la necesidad de distintos niveles de

seguridad, ya sea para algunos datos o para

algunos usuarios, se puedan definir e

implementar fácilmente perfiles de usuarios

con distintos niveles de acceso a distintos

tipos de datos.

En este sentido, las instituciones del

sistemas de justicia no presentan un desafío

particular que se deba enfrentar con

desarrollos tecnológicos específicos, sino

que pueden adaptarse a los niveles existentes

en la industria, las que de por sí son mayores

que las que actualmente hay en la mayoría de

las instituciones públicas del gobierno.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 39

Despejada la problemática técnica de los

niveles de seguridad, los problemas que se

pueden producir responden más bien a las

definiciones de lo que es considerado como

datos de uso restringido, y otros que puedan

ser de dominio público.

Otro aspecto a analizar es el

almacenamiento de datos. En este punto, las

TIC presentan claras y evidentes ventajas

que pueden y deben ser aprovechadas. Si se

piensa solamente en el deterioro físico que

sufre un expedientes escrito con el tiempo, y

en lo inseguro y costoso que es como medio

de almacenamiento de información, ya que

su pérdida temporal o permanente supone

un grave trastorno del proceso judicial, y su

archivo puede significarle a los tribunales de

justicia destinar grandes espacios, y su

acceso supone que una persona físicamente

pueda consultarlo, se entienden las ventajas

de contar con sistemas informáticos que,

con los debidos niveles de seguridad,

respalden la información de los casos

judiciales, la almacenen en dispositivos

electrónicos y la tenga disponible para quien

sea necesario, de acuerdo a las definiciones

que se hagan.

Si fuera estrictamente necesario guardar

algún tipo de documentación en papel, las

TIC también ofrecen posibilidades de tener

sistemas de seguimiento documental, los que

combinados con la tradicional tecnologías

de códigos de barra o moderna tecnología

RFID (Radio Frequency ID) en los

documentos deseados, permiten saber en

línea en que lugar exacto está cada

documento. Para que esto pueda operar, las

dificultades no son técnicas, sino que vienen

por el lado de la disciplina de los usuarios

para registrar cada movimiento de los

documentos.

Respecto a los aspectos de disponibilidad de

aplicaciones informáticas, este es un

elemento que puede tener una alta

incidencia en la confianza que los usuarios

tengan en relación a las TIC. Las

aplicaciones con las que se cuente tienen que

ser percibidas como que están siempre

operativas y disponibles, sin caídas,

suspensiones del servicio o altos tiempos de

respuesta que hagan inviable en la práctica

su uso. Esto tiene por consecuencia la

necesidad de fijar objetivos de disponibilidad

con las áreas técnicas correspondientes, lo

que trae asociado a su vez el establecimiento

de políticas de operación, de mantenimiento

y de soporte a usuarios.

En cuanto a los aspectos relacionados con la

facilidad de búsqueda de datos, que es una

herramienta fundamental para poder acceder

a información de diversa naturaleza, el

elemento central, desde el punto de vista de

los sistemas de información, es un buen

diseño de los sistemas y una adecuada

estructura de las bases de datos que lo

conforman. Por tanto, esto es más bien un

problema del diseño de las aplicaciones

informáticas, y por consiguiente, una

exigencia del diseño al momento de

desarrollar sistemas paras las instituciones

del sector.

Otros aspectos tecnológicos relacionados

con los datos son los requerimientos de

contar con aplicaciones que permitan

movilidad y procesamiento en tiempo real.

La institución del sistema de justicia para el

que este requerimiento es relevante es la

policía, que podría ver facilitada su labor de

registro de los primeros antecedentes

recogidos al momento de tomar

conocimiento de un acto delictual, si tuviese

dispositivos móviles y que se conectasen en

tiempo real con otros. Sin embargo, también

la labor de los fiscales podría verse facilitada

con estas tecnologías, ya que por la

naturaleza misma de su trabajo, son

habituales sus desplazamientos fuera de su

oficina de trabajo.

40 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

Los dispositivos móviles sirven además para

realizar consultas en tiempo real, facilitando

la labor del policía o investigador,

proveyendo información referente a la

persona o situación que están investigando.

Por ejemplo, en el caso de la identificación

de una persona por un incidente de tránsito

menor, la policía fácilmente puede consultar

el historial de la persona y validar si está

siendo buscada por algún otro caso, o si su

identidad es la correcta, entre otros aspectos,

garantizando la seguridad del interventor y

aumentando la seguridad pública.

Finalmente, en relación al almacenamiento y

búsqueda de datos, existe en la región un

serio problema en la desactualización de

datos, en carencias en la alimentación de

datos a los sistemas informáticos e, incluso

en el falseamiento de datos. Son diversas las

causas que pueden explicar estos problemas,

tales como el no entendimiento en los

usuarios de los sistemas informáticos del

daño que su acción genera, o probablemente

que el diseño de los sistemas es inadecuado

y los usuarios tienen la percepción que el

ingresar datos les hace perder tiempo, o bien

en carencias en las labores de control de la

calidad de los datos. Cualquiera sea el

motivo, la situación es un problema, pero su

solución probablemente tiene más que ver

con la capacitación de los usuarios que con

el desarrollo de las TIC.

Estos problemas pueden ser mitigados

mediante la capacitación extensa y continua,

alertando a los usuarios de las implicaciones

de sus acciones al usar estos sistemas.

Adicionalmente los sistemas correctamente

desarrollados permiten su propio monitoreo

y procesos de auditoría, para de esa manera

identificar si alguien ha accedido, borrado o

alterado algún dato.

2.2.3. Un tema prospectivo: la relación

entre los MARC y la justicia formal

En este apartado se analizan algunos

aspectos de la relación entre los MARC y la

justicia formal, y las posibilidades de

aplicación de TIC en esta relación. La

relación más directa existente es que las

legislaciones de varios países de la región

consideran que los acuerdos alcanzados en

algunos tipos de MARC deben ser

homologados ante los tribunales de justicia

para que tengan validez.

Lo anterior podría parecer simple, ya que lo

único que implicaría es que el mediador o

árbitro, o alguna de las partes del caso,

presenten ante el tribunal correspondiente el

documento con el acuerdo formal alcanzado,

y que el tribunal elabore a partir de dicho

documento la resolución correspondiente.

Sin embargo, hay diversas situaciones que

requieren atención y en donde las TIC podrían

tener un espacio de aplicación. En primer

lugar, la cantidad de casos que se podría

derivar de un flujo en que en primer lugar los

casos pasen por un MARC y luego lleguen a

un tribunal, podría representar un porcentaje

significativo de los casos que ingresan a un

tribunal, aunque nada más sea para que este

emita la resolución validando lo obrado en la

mediación o arbitraje realizado.

Se estima que el ingreso de casos en Chile a los

tribunales de familia se situará en alrededor de

360.000 casos en el 2008, y que si se establece la

mediación forzosa para un conjunto de materias

(actualmente en trámite legislativo), cerca de 133.000

casos pasarán a mediación y luego volverán a los

tribunales de familia10. Esto significaría que los casos

que pasaron por mediación podrían llegar a ser casi el

40% de los ingresos a los tribunales de familia.

10 Estudio “Los impactos de la reforma a la justicia

de familia”, Agosto 2007, Universidad Católica de

Valparaíso, encargado por el Ministerio de Justicia

de Chile.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 41

Las TIC podrían automatizar todo el

procedimiento del ingreso de estos casos a

los tribunales, controlando su admisibilidad,

verificando que la mediación fue exitosa y

solo se requiere una refrendación por el

tribunal, verificando si se cumplen en forma

efectiva las formas jurídicas requeridas para

una expedita resolución de los tribunales, y

evitando así que las actas de mediación

deban ser reescritas por problemas formales.

Por otra parte, en algunos países el Estado

financia parcial o totalmente los MARC para

grupos de la población. Las necesidades de

controlar la ejecución de los recursos

públicos, junto con la de verificar que la

calidad de los servicios prestados por los

proveedores de MARC sea la adecuada,

generan el espacio para desarrollar sistemas

que permitan el registro de lo realizado por

el mediador o árbitro con las partes, la

comunicación con las entidades estatales

encargadas de este control o ejecución del

presupuesto y, eventualmente, con los

mismos tribunales de justicia.

Por otro lado, en los casos de arbitrajes,

algunos países exigen que el resultado de

estos procesos sea informado a los

tribunales ordinarios. Tanto para facilitar

esta entrega oportuna de los resultados del

arbitraje, como para difundir sus

conclusiones, que podría ser un producto

valorado por quienes enfrentan situaciones

similares a la arbitrada, las TIC pueden jugar

un rol facilitador.

Adicionalmente, dentro de los mediadores o

árbitros podría haber una demanda latente

de compartir los resultados y criterios de su

trabajo, y acceder también al de sus colegas,

acción que podría requerir la introducción

de TIC.

2.3. Afianzar las reformas

procesales en marcha y emprender

reformas procesales para las

materias no reformadas

Para afrontar este desafío se requiere

combinar una serie de esfuerzos en diversos

ámbitos, entre los cuales están los cambios

legales y normativos, la creación de nuevos

despachos, una fuerte capacitación de los

operadores del sistema de justicia, para

producir grandes cambios en las prácticas de

cómo se procesan los casos en tribunales,

fiscalías y defensorías. Entre otros.

En esta sección se analizarán las

posibilidades que ofrecen las TIC para el

entrenamiento de recursos humanos,

aspecto clave en el éxito de las reformas

procesales. Sin duda, también en el éxito de

las reformas influyen otros factores, como el

buen funcionamiento de sistemas de

seguimiento de casos, y la reorganización del

despacho judicial, pero esos temas serán

tratados en otros apartados.

2.3.1. La formación y entrenamiento de

personal

En el contexto de los cambios procesales y

organizativos a los sistemas de justicia,

particularmente con la introducción de

procesos orales y a la profesionalización del

despacho de jueces, fiscales y defensores, es

necesario que el personal ejecute nuevas

rutinas de trabajo, distintas a lo que

tradicionalmente había sido su labor.

Por ejemplo, el tiempo de un juez debería

estar destinado preferentemente a estar en

audiencias orales, el tiempo de los

funcionarios del tribunal debería estar

destinado preferentemente a ejecutar los

procesos necesarios para planificar y realizar

audiencias, y a completar las tareas que se

hayan definido como resultado de hacer

audiencias.

42 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

Para ello, una importante labor a desarrollar

en el entrenamiento del personal, entendido

como el conjunto de procesos que permiten

la habilitación de nuevas capacidades o el

mejoramiento de las capacidades existentes

en el personal.

Las TIC tienen un potencial de impacto al

menos en dos aspectos de la gestión del

entrenamiento, que son la definición de los

contenidos a incluir y las metodologías para

ello.

Respecto a los contenidos, se estima que dos

son los aspectos centrales en los cuales se

debe mejorar la capacitación. El primero,

está relacionado con el “corazón del

negocio” del sector, que es la elaboración de

fallos judiciales. La segunda, está relacionada

con la gestión de los despachos, en que el

entrenamiento persigue habilitar capacidades

para que el trabajo de los tribunales, las

fiscalías y las defensorías, sea de buena

calidad.

En relación a la elaboración de fallos o

sentencias, la capacidad fundamental es la de

recopilar mucha información de carácter

fáctico y legal y sintetizarla adecuadamente.

Una de las debilidades en América Latina, en

relación a los países desarrollados, es que los

operadores del sistema de justicia no son

capaces de recopilar mucha información, o

esta no se utiliza adecuadamente, o no se usa

adecuadamente información acumulada, y

por tanto las decisiones son de una calidad

inferior a la potencial. Las presiones de la

globalización y de acceso a la información

hacen que cada vez sea más fácil detectar

estos problemas, y por tanto hay una

presión para mejorar.

Al respecto, el desarrollo de bases de datos

documentales, si es que están bien

orientadas, pueden ser un importante apoyo.

En efecto, para poder recopilar y usar de

buena manera información jurídica, para

mejorar la calidad de los fallos, se requiere

de procesos de normalización,

sistematización, acumulación y

procesamiento de información. En el

mundo desarrollado, la información legal

estaba ya estandarizada y normalizada

incluso antes de que estas bases

documentales facilitaran enormemente estos

procesos. En contraste, ha sido usual que la

información jurídica en nuestros países haya

sido reservada y su acceso haya sido caótico.

El solucionar estos problemas requiere de

un esfuerzo normativo de la autoridad, el

que se ha estado dando crecientemente, para

bien, en la región.

En Bolivia, se creó el año 2003 un sitio web, y un

e-book, conteniendo información detallada y

sistematizada del nuevo código de procedimiento

penal, el que está compuesto de: 1. Jurisprudencia

del Tribunal Constitucional; 2. Jurisprudencia de la

Corte Suprema de Justicia: Sala Plena y Salas

Penales; 3. Concordancias entre los diferentes

artículos del NCPP; 4. Concordancias de otras

normas penales vinculadas con el NCPP, además de

la Constitución Política del Estado y Tratados

Internacionales en DD. HH; 5. Circulares e

Instructivos sobre el NCPP emitidos por la Corte

Suprema de Justicia; Fiscalía General de la

República, Policía Nacional y Defensa Pública; 6.

Comentarios y casos prácticos sobre los diferentes

institutos del NCPP; 7. Modelos de distintas piezas

procesales. El sitio web, que ha sido actualizado en

cuatro ocasiones, permite el acceso gratuito a la

comunidad. A la fecha se han bajado más de 1.500

e-books y se han capacitado a más de 2.000

personas en su uso.

Disponible en www.ncppenalbo-gtz.org

Por el lado de la gestión de despachos, los

esfuerzos se deben enfocar a que los nuevos

despachos puedan funcionar como se

requiere, especialmente si no es posible

contratar personal nuevo, con perfiles más

adaptados a los nuevos esquemas de

organización que se irán implementando en

el futuro. Esto significa que aspectos como

la coordinación de agendas y la atención de

público, deberían ser prioritarios. Para ello,

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 43

metodologías como recabar y analizar

buenas prácticas son recomendables, como

se analizará a continuación.

El segundo campo en el cual las TIC tienen

un alto potencial de impacto son las

metodologías para apoyar los procesos de

enseñanza y aprendizaje deseados. Al

respecto, los sistemas de justicia no

presentan particularidades respecto a otras

industrias, ya que estas particularidades están

dadas solo por los contenidos a tratar.

Las metodologías a emplear deben

propender al desarrollo de habilidades, más

que a la adquisición de conocimientos

teóricos. Por tal motivo, el recabar, analizar

y difundir buenas prácticas tanto de uso de

información jurídica como de gestión de

despachos son recomendables,

especialmente cuando a ello se agregan el

diseño de mecanismos para replicar dichas

prácticas y no dejarlas solo a nivel de análisis

académico.

Adicionalmente, recomendables son también

las iniciativas de focalizar los esfuerzos de

capacitación en grupos específicos con

necesidades bien definidas, de manera que se

aprovechen de mejor modo los recursos

invertidos. Otra metodología recomendable es

la de entrenar específicamente en los puestos

de trabajo de las personas, empleando para

ello como capacitadores a pares que han

demostrado tener buenas prácticas. Para ello,

las TIC pueden ofrecer diversas vías de llegada

a estos distintos grupos de interés, tales como

foros especializados, consultas en línea, guías

de apoyo, entre otros.

Uno de los problemas centrales en la región

ha sido el cómo crear incentivos para que la

capacitación tenga los impactos esperados, y

no se convierta en un proceso burocrático,

que no está diseñada para tener impacto en

el área de trabajo del capacitado. Al respecto,

una recomendación es incorporar la

capacitación dentro de la carrera profesional,

suponiendo obviamente que existe una

carrera judicial.

Desde el punto de vista de las TIC, en los

últimos años ha tenido un fuerte

crecimiento el desarrollo del llamado elearning,

o capacitación electrónica, al que es

definida como “Enseñanza a distancia

caracterizada por una separación física entre

profesorado y alumnado (sin excluir

encuentros físicos puntuales), entre los que

predomina una comunicación de doble vía

asíncrona donde se usa preferentemente

Internet como medio de comunicación y de

distribución del conocimiento, de tal manera

que el alumno es el centro de una formación

independiente y flexible, al tener que

gestionar su propio aprendizaje,

generalmente con ayuda de tutores

externos”11.

Los futuros desarrollos tecnológicos de las

plataformas de e-learning tienen un amplio

espacio de aplicación en esta área,

especialmente por las ventajas que presentan

en cuanto a facilitar el acceso y disminuir los

costos de capacitaciones presenciales.

Algunos de estos costos se obtienes

mediante la capacidad de repetir los

adiestramientos si han sido previamente

grabados. De igual forma reduce los

problemas de seguridad de tener un gran

número de personas compartiendo un

mismo espacio físico. Otra herramienta con

potencial de uso para fortalecer los procesos

de entrenamiento son las de trabajo

colaborativo, las cuales pueden ser útiles

especialmente si se las emplea dentro de un

programa de entrenamiento en los puestos

de trabajo.

11 http://es.wikipedia.org/wiki/E-learning

44 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

Desde 2004, CEJA desarrolla anualmente el

Programa Interamericano de Formación de

Capacitadores para la Reforma Procesal Penal.

Este Programa consta de un curso básico y un curso

avanzado presencial, de una semana de duración

cada uno, y de un curso intermedio, de 5 meses de

duración y consistente en 10 módulos de trabajo,

desarrollado sobre una plataforma de e-learning.

Otro tema a tratar es la capacitación

tecnológica del personal, especialmente para

que las plataformas de e-learning, y otras

herramientas tecnológicas puedan ser

empleadas en su potencialidad, y no se

subutilicen. Al respecto, se sugieren

metodologías que privilegien el

entrenamiento en el puesto de trabajo,

apoyado por pares.

2.4. Reorganización de los

despachos

Al hablar de “despachos” en términos

genéricos, se hará referencia por un lado a los

despachos judiciales o tribunales de justicia, a

las oficinas de fiscales y de defensores.

Existen diversas herramientas para mejorar

la organización de los despachos, siendo las

más comunes el rediseño de procesos o el

entrenamiento de recursos humanos. Las

TIC pueden hacer posible la

implementación de nuevos rediseños

organizacionales, a la vez que pueden ser un

apoyo para la gestión del entrenamiento del

personal, como se detalló en el apartado

anterior.

Con respecto a posibilitar nuevos diseños

organizacionales, hay dos elementos a

destacar, que están estrechamente ligados

entre sí, que son el “tribunal sin papeles” y

la litigación a través de Internet.

En efecto, la litigación a través de Internet

puede ser considerada una extensión del

tribunal sin papeles a algunos tipos de casos,

en que la única diferencia sustantiva es el

tipo de actos procesales que son posibles de

realizar mediante TIC. En la litigación a

través de Internet todo el proceso judicial,

incluido el desahogo o rendición de pruebas,

puede ser realizado a través de Internet, sin

la presencia física de las partes frente a un

juez. En el tribunal sin papeles, en cambio,

es necesario que esa fase sea hecha en

presencia de un juez, aunque esto no

signifique necesariamente estar físicamente

en el mismo sitio, ya que podrían usarse

tecnologías de videoconferencia.

Respecto al término “sin papeles”, este se ha

ido acuñando para referirse a las empresas o

instituciones que han automatizado todos o

gran parte de sus procesos de trabajo, y en

las cuales los sistemas informáticos permiten

que se ingrese, registre, procese, analice y

comunique toda la información relevante del

giro de la institución, sin el registro o el

intercambio de papeles físicos.

Estos sistemas que permiten la operación

“sin papeles” tienen diversos beneficios,

entre las que se cuentan:

• La lógica y a veces significativa

reducción en costos de adquisición,

impresión, transporte, almacenamiento,

y retención de papel.

• Los datos del sistema pueden ser

leídos o accesados desde puntos

distantes sin necesidad de

físicamente compartir el documento

o expediente.

• Solo se digita o escribe una vez, ya

que los datos pueden ser extraídos

para propósitos de estadísticas o

para suplir información a otros

documentos o procesos.

• El almacenamiento de los datos es

seguro y permite continuidad en

caso de emergencia o desastre

natural.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 45

Haciendo una comparación, por “tribunal o

despacho sin papeles” se entenderá a un

despacho en que no solo la tramitación de

un caso judicial está fuertemente soportada

por sistemas informáticos de seguimiento de

casos, sino que todos los procesos de trabajo

del despacho también lo están, y además

están integrados con la tramitación del caso.

Con tal definición, el espacio natural para la

aplicación del tribunal sin papeles son

aquellos tribunales con procesos orales, en

que aprovechando que se han implementado

nuevos modelos organizativos, que rompen

con la estructura clásica, es posible avanzar

en el aprovechamiento de economías de

escala y en la automatización de todos los

procesos de trabajo. Sin embargo, lo anterior

no quita la posibilidad de que incluso

tribunales que tramitan expedientes, con

estructuras organizacionales tradicionales,

puedan implementar este tipo de tecnologías,

si bien se reconoce que no es lo más común.

Respecto a los procesos de trabajo que están

integrados en un tribunal sin papeles, es

decir, que su ejecución se realiza

íntegramente en sistemas informáticos, se

debe incluir:

a) la recepción de documentos y peticiones

de las partes,

b) la asignación automática de casos a un

tribunal o juez dentro del tribunal,

c) la fijación de audiencias tendiendo a la

vista las agendas de los actores

relevantes (juez, fiscal y defensor, al

menos),

d) la asignación de recursos para la

realización de una audiencia (salas,

personal de apoyo),

e) la recepción y administración del tránsito

de personas relacionada con una

audiencia,

f) el registro de lo que ocurra en la

audiencia,

g) las notificaciones y comunicación

electrónica con las partes,

h) el seguimiento documental de peticiones

de las partes,

i) la realización de resoluciones de parte

del tribunal,

j) la interconexión con terceras

instituciones, entre otros.

Los tribunales de garantías en materia penal de

Chile, desde su creación e implementación gradual

desde diciembre de 2000 hasta junio de 2005, han

ido incorporando continuas mejoras en materia de

gestión. Entre ellas, la interconexión con el sistemas

informático del Ministerio Público, la eliminación

gradual de la carpeta física de cada caso judicial, la

recepción de documentos de las partes solo por vía

electrónica, las que han funcionado basado en

principios de confianza y buena fe, ya que aún no

está disponible la firma electrónica de documentos,

entre otros. Desde mediados de 2006, se han dictado

autos acordados de la Corte Suprema para

abandonar el papel y tramitar todos los casos en

forma electrónica.

Para poder hacer todo esto posible, se deben

tomar en cuenta las mejores prácticas reales

de funcionamiento en los diversos

despachos, en contraste con el diseño de los

sistemas desde lo que se dice en las leyes o

normas, que usualmente dejan de abordar

temas centrales de la gestión de un despacho

judicial.

Por tanto, para poder lograr el

funcionamiento de un tribunal sin papeles, si

bien es cierto se requieren herramientas

tecnológicas, el principal desafío no es tanto

informático, sino que de gestión, ya que se

requiere superar una cultura fuertemente

arraigada, no solo en los funcionarios

judiciales, sino que en los abogados que son

parte de una causa judicial.

Por tal motivo, para poder avanzar en la

implementación de estos tribunales en la

región, se requiere de una clara decisión

política para promover este tipo de

organización y funcionamiento y para

46 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

sostener su proceso de implementación, ya

que la automatización de procesos y la

posibilidad de un seguimiento efectivo que

permiten las TIC, elimina las posibilidades

de establecer o proteger áreas de

discrecionalidad, elemento histórico de la

estructura clásica de tribunales y de la

tramitación de expedientes.

A su vez, por litigación a través de Internet

se entenderá un proceso judicial en que

todos los actos procesales (introducción de

una demanda, contestación, presentación de

pruebas, sentencia, entre otros), tanto de las

partes como del tribunal, pueden ser

realizados en una aplicación informática que

esté disponible a través de Internet.

Para ello, los procesos que puedan ser

tramitados íntegramente por Internet deben

reunir las características de que no sea un

problema que el juez no vea a las partes, que

se entere de sus peticiones y argumentos en

forma secuencial y escrita, y que tome sus

resoluciones en forma individual y sin

debate público, y que las partes se enteren

de su decisión mediante su lectura desde una

aplicación informática.

Con estas condicionantes, la litigación a

través de Internet tiene su espacio de

desarrollo natural en la justicia de pequeñas

causas o cobranza de deudas sin oposición,

caracterizadas por un alto volumen de casos

y con tramitación simplificada, siendo uno

de los desafíos centrales en el diseño de este

tipo de aplicaciones es mejorar el acceso de

la ciudadanía al sistema de justicia.

En ese sentido, en el uso de litigación a

través de Internet se deben distinguir dos

situaciones:

a) En el caso en que la tramitación de los

casos requiera necesariamente de la

participación de abogados, se requerirá

el desarrollo de sistemas que permitan

realizar un control del ingreso de los

usuarios, que serán en este caso los

abogados litigantes, que permitan saber

muy fácilmente el estado de la

tramitación del caso, y que tenga un

buen sistema de alertas para controlar el

cumplimiento de plazos. No debería

haber problemas en que los abogados

puedan acceder a este tipo de sistemas,

ya que es difícil que un profesional de

este tipo no tenga los medios para tener

un computador y acceder a Internet.

b) En el caso en que no se exija la

asistencia legal obligatoria, la litigación

por Internet puede facilitar aún más el

acceso, ya que actualmente en la región

es más fácil acceder a un cybercafé que a

un tribunal de justicia. En este caso, se

requiere especificar muy claramente los

requisitos para hacer admisible la

petición o demanda, especialmente si es

necesario acompañar documentos para

justificar reclamaciones monetarias, por

ejemplo. En cuanto a posibles barreras

culturales de parte de la población para

entrar a Internet e interponer algún tipo

de demanda o petición a un tribunal,

esto es discutible. Por una parte, personas

que nunca han interactuado con un

computador, o que sean analfabetas,

podrían tener esos problemas. Por otro

lado, a las nuevas generaciones les es

natural interactuar con este tipo de

tecnologías, aún en zonas pobres o

apartadas. Adicionalmente, esta es una

muy buena vía para que el sistema de

justicia formal se pueda acercar a grupos

étnicos que no hablen la lengua

mayoritaria de un país, al desarrollar

aplicaciones en sus lenguas nativas.

Para poder avanzar en este tipo de

soluciones, se necesita previamente resolver

el problema de la firma electrónica, ya que

con ello se autentifica la identidad de

quienes interactúan en el sistema

informático. Al respecto, hay ya diversas

soluciones en funcionamiento.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 47

Desde Marzo de 2004 en la Cuarta Región Federal

de Brasil, funciona el sistema e-proc, que permite la

litigación a través de Internet, y que ha permitido a los

Juzgados Especiales notables ahorros en tiempos y

costos. Antiguamente, un proceso normal tomaba en

promedio 789 días. Con la simplificación de trámites y

la implementación del e-proc, ese tiempo se ha reducido

a 38 días. Este sistema ya se ha extendido a la justicia

federal del Brasil.

Ver: http://www.cejamericas.org/doc/eventos/tejadaeproc.

pdf

El servicio Money Claim Online (MCOL) es

resultado de la reforma a la justicia civil que tuvo lugar

a partir de 1999 en Inglaterra y Gales. Su objetivo es

el desarrollo de modos alternativos de resolución de

litigios, para disminuir costos de litigio y hacerlos más

rápidos. Los acreedores tienen la posibilidad de iniciar

un proceso de cobranza de deudas menores a 100,000

libras, mediante el sitio Internet proporcionado por la

Corte de Justicia de Inglaterra y de Gales. A través del

sitio web pueden llenar un formulario para iniciar la

demanda y pagar los gastos del procedimiento. Este

formulario lo recibe un tribunal, quien notifica al

deudor, quien acepta total o parcialmente la deuda, o la

niega, y comunica estos electrónicamente al tribunal.

En 2005, se tramitaron 65.067 demandas por esta

vía.

Disponible en www.courtservice.gov.uk/mcol o

www.moneyclaim.gov.uk

Un ejemplo de la litigación a través de Internet lo

proporciona la empresa Square Trade, que resuelve

disputas en línea, el que es usado principalmente

por el portal e-bay para resolver conflictos entre

compradores y vendedores. El sistema es totalmente

automatizado, a menos que se solicite un mediador.

Tiene un costo de US$ 20.00 y tarda entre 1 y 14

días en resolver el problema.

Disponible en www.ebay.com

2.5. Mejoramiento de los procesos

de toma de decisión del gobierno y

del gerenciamiento de las

instituciones del sector

Las TIC pueden proporcionar herramientas

que permitan la recopilación y

procesamiento de la información

proveniente de las distintas unidades

operativas o despachos judiciales, para su

procesamiento y análisis para facilitar la

toma de decisiones gerenciales y de gobierno.

Al respecto, se pueden identificar al menos

tres tipos de agregación de información,

para distintos fines, que son el análisis de

información estadística, principalmente

relacionadas con la tramitación de casos

judiciales, el control de gestión y la

evaluación del desempeño. En todas estas

áreas, la situación general en América Latina

es de grandes carencias.

2.5.1. Las estadísticas judiciales

En relación a la información estadística, este

es un insumo relevante tanto para la toma de

decisiones de asignación de recursos en las

unidades operativas, como para los sistemas

de control de gestión y de evaluación del

desempeño en adición a proveer la

transparencia que la ciudadanía exige. El

proceso de elaboración de estadísticas,

principalmente judiciales (incluyendo dentro

de estas las del Ministerio Público y

Defensoría Pública), parte con el registro de

casos en los tribunales, su posterior

recolección, su procesamiento, análisis y

posterior difusión. En cada uno de estas

etapas las TIC tienen un importante espacio

de aplicación.

a) En la etapa de registro, lo que se

requieren son sistemas de seguimiento o

tramitación de causas. Cabe destacar que

son escasos los países en la región que

pueden decir que tienen sistemas de

48 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

seguimiento de casos para todos sus

tribunales y materias.

b) Para la recolección de los datos de los

casos judiciales, lo que se requiere es

extraer resúmenes de los movimientos

relevantes durante un periodo (como

ingresos de casos, términos de casos,

cantidad de casos en trámite al cierre del

periodo, tiempos de duración de los

casos terminados), y para ello, las TIC

puede apoyar con herramientas de

extracción automatizadas si es que los

datos originales estuvieran en sistemas

de seguimiento de casos. En la situación

en que no existan esos sistemas, la

recolección se realiza enviando y

recibiendo de vuelta formularios de

resumen, los que nuevamente podrían

ser distribuidos, filtrados y recibidos por

medios electrónicos.

c) En cuanto al procesamiento de la

información, se requiere elaborar bases

de datos que permitan hacer los filtros

de la calidad de la información que se

recibe, y luego agregar nuevos registros a

los históricos ya existentes.

d) La etapa de análisis requiere de

herramientas informáticas que faciliten

el cruce de datos, análisis de tendencias,

y entreguen fácilmente indicadores

estadísticos (frecuencias, promedios,

desviaciones, tablas de resumen, gráficos,

entre otros). Herramientas como

datawarehouse 12 tienen un espacio de

aplicación en esta etapa.

12 En el contexto de la informática, un almacén de

datos (del inglés data warehouse) es una colección

de datos orientada a un determinado ámbito

(empresa, organización, etc.), integrado, no volátil

y variable en el tiempo, que ayuda a la toma de

decisiones en la entidad en la que se utiliza. Se trata,

sobre todo, de un expediente completo de una

organización, más allá de la información

transaccional y operacional, almacenado en una

base de datos diseñada para favorecer el análisis y

la divulgación eficiente de datos (especialmente

OLAP, procesamiento analítico en línea). El

almacenamiento de los datos no debe usarse con

datos de uso actual. Los almacenes de datos

e) En cuanto a la última etapa, la de

difusión, nuevamente las TIC pueden

apoyar fuertemente la exposición de los

análisis, tanto a lo interno de la

institución (Intranet, boletines

electrónicos, entre otros), como hacia lo

externo, mediante un portal institucional.

2.5.2. Sistemas de control de gestión

En cuanto a los sistemas cuyo objeto es el

control de gestión de la institución, se

requieren al menos dos elementos para su

diseño y operación.

Por una parte, es imprescindible definir al

utilidad y rango de aplicación de estos

sistemas, mediante un proceso previo de

definir las objetivos, metas e indicadores que

se espera controlar, luego se deben definir

los estándares o rangos de variación de los

indicadores, para definir cuándo una cierta

variable está dentro o fuera del rango

aceptable, para posteriormente definir qué

datos se requerirán para alimentar el sistema.

Por otro lado, se requiere contar con los

datos, provenientes generalmente de

sistemas relacionados con la operación y

administración de la institución (sistemas de

seguimiento de casos, sistemas

presupuestarios, de personal, entre otros), y

con mecanismos y procesos de filtrado y

agregación de esos datos. Todos estos

procesos requieren integración de sistemas

informáticos y tecnologías adecuadas para

ello.

Los sistemas de Balanced Scorecard (BSC)

tienen aquí un importante potencial de

aplicación. Estos son definidos como “una

contienen a menudo grandes cantidades de

información que se subdividen a veces en unidades

lógicas más pequeñas dependiendo del subsistema

de la entidad del que procedan o para el que sean

necesario. Disponible en

http://es.wikipedia.org/wiki/Data_warehouse

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 49

herramienta revolucionaria para movilizar a

la gente hacia el pleno cumplimiento de la

misión, a través de canalizar las energías,

habilidades y conocimientos específicos de

la gente en la organización hacia el logro de

metas estratégicas de largo plazo. Permite

tanto guiar el desempeño actual como

apuntar el desempeño futuro. Usa medidas

en cuatro categorías -desempeño financiero,

conocimiento del cliente, procesos internos

de negocios y aprendizaje y crecimientopara

alinear iniciativas individuales,

organizacionales y trans-departamentales e

identifica procesos enteramente nuevos para

cumplir con objetivos del cliente (usuario

del sistema judicial) y accionistas

(ciudadanos). El BSC es un robusto sistema

de aprendizaje para probar, obtener

realimentación y actualizar la estrategia de la

organización. Provee el sistema gerencial

para que las compañías inviertan en el largo

plazo -en clientes, empleados, desarrollo de

nuevos productos y sistemas más bien que

en gerenciar la última línea para bombear

utilidades de corto plazo. Cambia la manera

en que se mide y gerencia un negocio"13.

En la Fiscalía Regional Metropolitana Occidente,

en Chile, se implementó en el año 2006 un sistema

de control de gestión empleando la metodología de

Balanced ScoreCard. Se construyó una aplicación

informática en que es posible medir la gestión de

toda la fiscalía, de las fiscalías locales e incluso de

cada fiscal, en las perspectivas del ciudadano, de los

usuarios directos de la fiscalía, de los procesos de

trabajo y del uso de recursos humanos. Se definieron

ámbitos estratégicos, y se les asociaron objetivos,

metas y rangos de variación de las metas.

Disponible en

http://www.cejamericas.org/doc/eventos/balancedsc

orecard_Godoy_Lillo.pdf

13 http://es.wikipedia.org/wiki/Balanced_Scorecard

2.5.3. Sistemas de evaluación del

desempeño

Finalmente, los sistemas que apoyan la

evaluación del desempeño podrían ser

considerados un subconjunto de los

sistemas de control de gestión. Sin embargo,

por la relevancia que tiene la evaluación del

desempeño individual y grupal, y las

carencias existentes también en los sistemas

judiciales, se ha querido tratar por separado

este tema.

En efecto, a las resistencias para hacer

evaluaciones en instituciones en que

tradicionalmente no las ha habido,

particularmente en los tribunales de justicia,

donde incluso se conciben estas

evaluaciones como una intromisión a la

independencia judicial, se han sumado

carencias en el diseño de adecuados sistemas

de evaluación.

Varios de estos sistemas se han basado en

aspectos solamente cualitativos, lo que

genera problemas de diferencias de criterio y

aplicación a nivel local. Los esfuerzos por

realizar evaluaciones incorporando más

elementos cuantitativos han fracasado

debido a la poca confiabilidad que se les

asigna a los datos estadísticos empleados,

principalmente relacionados con el

movimiento de causas. Sin embargo, la

tendencia creciente a rendir cuentas por el

trabajo institucional, es una presión para el

perfeccionamiento e implementación

definitiva de este tipo de sistemas.

50 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

El Consejo Superior de la Judicatura de Colombia,

ha establecido desde 2003 un reglamento de

evaluación de jueces y funcionarios judiciales, en que

define cuatro factores centrales de evaluación:

calidad, eficiencia o rendimiento, organización del

tribunal y publicaciones. Cada factor tiene una

ponderación, las que sumadas dan 100 puntos. Los

factores de calidad y eficiencia o rendimiento tienen

una ponderación de 40 puntos cada uno. En el caso

de la eficiencia, este factor es medido

cuantitativamente, mediante estadísticas judiciales,

que diferencia niveles de tribunales por carga de

trabajo y egreso de casos, y permite fijar rendimientos

esperados por tipo de tribunal.

Disponible en

http://www.ramajudicial.gov.co/csj_portal/jsp/fra

mes/index.jsp?idsitio=6&idseccion=18

2.6. Aumento de la eficacia y

eficiencia global del sistema de

justicia

En la búsqueda de aumentar los niveles de

eficacia en el logro de sus objetivos y de

eficiencia en el uso de sus recursos, las

instituciones del sector pueden seguir

distintas estrategias y emplear varias

herramientas de TIC, algunas de las cuales

han tenido un interesante desarrollo en los

últimos años. En esta sección se presentan

algunas estrategias que buscan fomentar el

trabajo conjunto de las instituciones del

sector para enfrentar problemas comunes

desde distintas ópticas, que exceden a las

lógicas de preocuparse solo del trabajo de

cada institución en particular, las que pueden

ser sustentadas con herramientas de trabajo

en grupo o de interoperabilidad entre

sistemas informáticos. Además, se

presentarán, a modo prospectivo, las

posibilidades que ofrecen los desarrollos de

lo que se ha dado en llamar la “gestión del

conocimiento”.

Finalmente, se analizará la búsqueda de la

eficacia y eficiencia en labores

administrativas, que si bien no revisten

ninguna particularidad en las instituciones

judiciales respecto a empresas públicas o

privadas, es un elemento muchas veces

dejado de lado.

2.6.1. La persecución penal estratégica

En el capítulo 1 se indicó como una de las

tendencias de cambio en materia penal, la

introducción de un enfoque de “problem

solution approach”, para enfrentar el

fenómeno delictivo y la crisis de seguridad

ciudadana que afecta las principales ciudades

de la región. Este enfoque de trabajo, cuyo

énfasis está puesto no en investigar casos

individuales una vez producido el delito,

sino que diseñar y ejecutar estrategias de

intervención que investiguen y ataquen los

problemas que generan la ocurrencia de

delitos, afecta la labor principalmente de

fiscales y policías, exige altos niveles de

coordinación entre estas instituciones, un

acercamiento a la comunidad, y mejoras en

la gestión y organización internas, entre

otros aspectos.

Algunos elementos constitutivos de este

enfoque son el desarrollo de un liderazgo

para hacerse cargo de dar respuestas a

problemas concretos de la comunidad,

mediante el establecimiento de sólidos lazos

con organizaciones locales, que se orienten

hacia el análisis de los problemas específicos

de seguridad que afectan a esa comunidad.

Este análisis permitirá distinguir tipos y

causas de problemas, lo que a su vez

posibilitará la focalización de la fiscalía y

obligará a reorganizar sus recursos internos,

y aplicar las herramientas de que dispone a la

solución de estos.

La reorganización descrita debe ir

acompañada de una creciente sofisticación

de los procesos de trabajo de la fiscalía, y

una agilización en las relaciones con la

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 51

policía y otros entes estatales que tengan

intereses y misiones congruentes. Como

resultado se espera el fortalecimiento de las

organizaciones locales, la diversificación de

actores locales y el establecimiento de

alianzas con ellos.

Para hacer todo esto posible, se requiere de

una constante rendición de cuentas de los

avances alcanzados, la generación de

información útil que de cuenta de estos

avances, y un proceso de evaluación

permanente.

Todo lo anterior, requiere de fuertes

soportes tecnológicos. Por ejemplo, en el

análisis de problemas delictivos en zonas

específicas, los sistemas georeferenciales

tienen un alto potencial. Sin embargo, hasta

el momento no se ha podido explotar todo

este potencial ante deficiencias en los

sistemas de registro de los datos básicos para

alimentarlos.

Otro tipo de herramientas con potencial

para estos análisis, son los sistemas de data

mining14, especialmente para poder detectar

patrones delictivos. Nuevamente, el

problema para su uso es la alimentación de

los datos relacionados con los modus

operandis de los delitos, contenidos en los

sistemas de seguimiento de casos de la

fiscalía.

Por otro lado, se necesita desarrollar formas

de comunicación fluidas con la comunidad,

un registro de estas comunicaciones,

14 Bajo el nombre de minería de datos se engloban

un conjunto de técnicas encaminadas a la

extracción de conocimiento procesable, implícito

en las bases de datos. Las bases de la minería de

datos se encuentran en la inteligencia artificial y en

el análisis estadístico y mediante los modelos

extraídos utilizando técnicas de minería de datos se

aborda la solución a problemas de predicción,

clasificación y segmentación. Disponible en

http://es.wikipedia.org/wiki/Data_mining

herramientas para dar seguimiento a los

acuerdos que se alcancen, y el desarrollo de

indicadores que permitan resumir las

variables principales del avance logrado, para

poder ser difundidas entre los actores

relevantes.

En cuanto al enfoque de persecución penal

estratégica, ya se ha mencionado como uno

de sus elementos constitutivos la

coordinación entre fiscales y policías, y la de

estos con organizaciones locales y otros

entes con objetivos similares (municipios,

entre otros). Para esta labor, también las

TIC pueden ofrecer apoyos, tales como

canales de comunicación (líneas telefónicas,

páginas web, entre otros), sistematización

del registro de acciones ejecutadas,

estadísticas de distintos aspectos, por

mencionar algunos.

En el municipio de Miraflores, en Lima, Perú,

viene operando hace 20 meses un sistema llamado

“Alerta Ciudadana”, en el cual la combinación de

diversas tecnologías telefónicas, de modelos

georeferenciales y de comunicaciones por Internet, ha

permitido bajar la delincuencia en un 30%, con un

modelo de funcionamiento de bajo costo.

2.6.2. Herramientas para facilitar la

coordinación

a) Interoperabilidad

Para facilitar las necesarias coordinaciones

entre instituciones del sector justicia, las TIC

tienen el importante rol de poder hacer

interoperables sus sistemas informáticos, en

que lo fundamental es la posibilidad de

acceder y usar datos que están en los

sistemas informáticos de los otros.

Para ello, el avance de las TIC ha estado

orientado en los últimos años a desarrollar

estándares abiertos de datos, lo que significa

que no se deba estar atado a alguna

tecnología o proveedor en especial para

52 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

poder acceder a datos de otras aplicaciones.

De esta manera, la posibilidad de

interconexión con otros sistemas pasa a ser

un problema de implementación y de

definiciones estratégicas, y no un problema

tecnológico.

En este ámbito, en donde las instituciones

usualmente son muy celosas de lo que

consideran “su” información, es posible

avanzar mucho más de lo que se ha hecho.

Para ello, se pueden diseñar estrategias de

avance gradual, en que se comience a

compartir datos para labores en que

claramente hay interrelación, como por

ejemplo las solicitudes de audiencias que le

puede hacer una fiscalía a los tribunales, para

pasar posteriormente a compartir más datos.

b) Trabajo colaborativo

Son numerosas las necesidades de mejorar la

colaboración entre personas en la ejecución

de los distintos procesos de trabajo, tanto al

interior de una institución, como entre

instituciones. Así, por ejemplo:

• el agendar una audiencia involucra la

coordinación de varias personas a la

vez;

• el tomar una decisión de terminar un

caso por un término facultativo del

Ministerio Público implica también

la colaboración entre distintos entes;

• el realizar una investigación de un

delito implica no solo coordinación

al interior de la fiscalía, sino que

también con la policía;

• el mismo desarrollo de una

persecución penal estratégica implica

altos niveles de colaboración entre

instituciones.

En resumen, cuesta encontrar alguna

actividad en los procesos que se han tratado

en este capítulo, en la cual no sea necesaria

la colaboración entre personas.

Dado este contexto, existen diversas

herramientas tecnológicas que pueden

ayudar a este fin, desde el correo electrónico

y la intranet, hasta herramientas más

sofisticadas, como los llamados groupware15,

que están diseñado especialmente para que

un equipo de trabajo se comunique y pueda

desarrollar proyectos conjuntos.

2.6.3. Gestión del conocimiento

Con la finalidad de aprovechar los

conocimientos y la experiencia del personal

de una institución, se han desarrollado en los

últimos años diversas metodologías y

herramientas que persiguen sistematizarlos y

usarlos posteriormente para mejorar la

eficacia y eficiencia.

Para ello, se ha acuñado el término “Gestión

del conocimiento (del inglés Knowledge

Management)”, el que es definido como “un

concepto aplicado en las organizaciones, que

pretende transferir el conocimiento y

experiencia existente entre sus miembros, de

modo que pueda ser utilizado como un

recurso disponible para otros en la

organización.

Usualmente el proceso requiere técnicas

para capturar, organizar, almacenar el

conocimiento de los trabajadores, para

transformarlo en un activo intelectual que

preste beneficios y se pueda compartir. En la

actualidad, la tecnología permite entregar

herramientas que apoyan la gestión del

conocimiento en las empresas, que apoyan la

recolección, la transferencia, la seguridad y la

administración sistemática de la información,

junto con los sistemas diseñados para ayudar

a hacer el mejor uso de ese conocimiento.

En detalle refiere a las herramientas y a las

15 “Se refiere a los programas informáticos que

integran el trabajo en un sólo proyecto con muchos

usuarios concurrentes que se encuentran en

diversas estaciones de trabajo, conectadas a través

de una red (internet o intranet). Disponible en

http://es.wikipedia.org/wiki/Groupware

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 53

técnicas diseñadas para preservar la

disponibilidad de la información llevada a

cabo por los individuos dominantes y para

facilitar la toma de decisión y la reducción

de riesgo”16.

Una de las clases de sistemas informáticos

con potencial de aplicación en los sistemas de

justicia son aquellos que sistematizan buenas

prácticas, e incluso reglas de decisión. En el

primer caso, estos sistemas se han

denominado Decision Support Systems

(DSS), y lo que hacen es apoyar la toma de

decisiones en procedimientos que han

podido ser estandarizados. Si a estos

procedimientos estandarizados se les agregan

algunas reglas de toma de decisiones de

expertos en algún ámbito, se llega a lo que se

ha llamado los Sistemas Expertos. Un área en

donde se han desarrollado estos sistemas

expertos ha sido el diagnóstico médico.

La aplicación de este tipo de sistemas debe

ser analizado cuidadosamente en el ámbito

de las instituciones del sistema judicial, de

modo de identificar posibles decisiones que

pudiesen ser soportados por algún tipo de

DSS. Al respecto, hay desarrollos discutibles,

como son los grandes call center, en los

cuales el grado de estandarización en

algunos casos es tal, que muchas veces

puede producir un efecto contraproducente

en el usuario, cuyo deseo es que se escuche su

caso y en lugar de ello, lo que tiene son una

serie de respuestas y pasos automatizados.

No obstante lo anterior, en las instituciones

del sistema de justicia existen algunos

desarrollos que pueden caber dentro del

concepto de los DSS, como por ejemplo el

chequeo previo de admisibilidad formal de

ciertas demandas, lo que da claras señales de

certidumbre a la comunidad legal, o el apoyo

a la toma de decisiones de casos

16

http://es.wikipedia.org/wiki/Gesti%C3%B3n_del_c

onocimiento

estandarizados y de alto volumen, en el caso

del Ministerio Público.

Con todo, se estima que las posibilidades de

los DSS son interesantes, debido a que su

desarrollo implica la difusión y adopción de

las mejores prácticas en las áreas que se

definan con potencial de estandarización.

Para ello, la vía recomendada es avanzar en

la clasificación de algunos tipos de decisión,

esencialmente en lo relacionado con la

gestión de despachos, y definir criterios para

ver en cuáles de esas decisiones es posible la

estandarización de un procedimiento.

2.6.4. Herramientas para la

administración de recursos (ERP)

Otro ámbito de aplicación de las TIC es la

gestión administrativa o de apoyo de las

instituciones del sistema de justicia. Este

tipo de gestión es común a cualquier

organización, ya que todas tienen empleados,

emiten pagos, arriendan o adquieren

edificaciones para albergar sus operaciones,

adquieren bienes y servicios para operar,

tienen necesidad de asegurar a sus

empleados e infraestructura, almacenan

documentos y deben responder a partes

interesadas en su desempeño. En el caso de

una empresa, esta responde a una junta de

directores o a accionistas, en cambio las

instituciones judiciales responden a los

ciudadanos, mediatizados por el esquema

institucional y político de cada país.

Si se mira a la operación rutinaria de estas

instituciones desde este punto de vista,

existe todo un andamiaje para que las

operaciones se puedan realizar según la

misión y visión organizacional, que

contempla las siguientes áreas.

• Recursos humanos

• Compras y finanzas

• Administración de bienes muebles e

inmuebles

54 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

En dichas áreas, la tecnología puede ayudar

en la transformación de una institución

burocrática a una más ágil y conectada con

los ciudadanos.

a) Recursos Humanos

El activo más importante de toda institución

es su recurso humano. Es tan importante

que en años recientes el nombre se ha

transformado a “Capital Humano”. El buen

funcionamiento de toda institución depende

del reclutamiento, adiestramiento y

desempeño de sus empleados.

Las TIC pueden apoyar todos estos procesos.

Por ejemplo, mediante la publicación de las

convocatorias o concursos a puestos vacantes

en el portal institucional, se logra mayor

apertura a los procesos y desde el punto de

vista del ciudadano se mejora en la igualdad

de oportunidades para competir en el

mercado laboral.

Mediante el uso de un sistema informático

de administración de recursos humanos se

pueden publicar las convocatorias, recibir

solicitudes con sus debidos documentos de

apoyo, asignarlos mediante procedimientos

de flujo de trabajo a los encargados de

analizar los documentos y manejar todo el

proceso de reclutamiento incluyendo su

designación al cargo correspondiente.

Igualmente importante para un sistema de

Recursos Humanos es la nómina o pago de

remuneraciones. Mediante sistemas

computarizados se mantiene con exactitud

los datos de cada empleado de la institución,

incluyendo los días trabajados por diversos

conceptos, los pagos asociados, los datos

que pudiesen ser compartidos con otras

entidades del gobierno, entre otros. Todo

esto con la debida seguridad, basado en la

asignación de diversos perfiles y roles de uso

y administración del sistema informático,

para asegurar la privacidad del empleado.

Otro concepto importante es mantener un

registro de las capacitaciones y certificaciones

obtenidas durante la vida laboral de un

empleado. Con esto se puede llevar un

control de cuales entrenamientos ha tomado

el empleado, y utilizar eso como base para

asensos o cambios de puestos. Todo el

manejo de movimientos de personal entre

unidades de trabajo, ya sea por ascensos o

movimientos laterales, puede ser controlado

mediante un sistema computarizado.

Utilizar un portal interno solo para

empleados permitiría sustituir los

formularios tradicionales en papel para

propósitos como solicitudes de vacaciones o

uso de días acumulados por enfermedad al

igual que cualquier otra transacción que

requiera la intervención humana.

Es significativo el ahorro que se puede

lograr mediante el uso de tecnología en los

aspectos relacionados a la administración del

Capital Humano.

b) Compras y Finanzas

El funcionamiento diario del sistema judicial

requiere de compras y contrataciones, al

igual que del pago de proveedores de bienes

y servicios.

Las empresas de mayor envergadura llevan

años utilizando un tipo de sistema financiero

integrado, llamado “Enterprise Resource

Planning” o ERP. Estos sistemas

actualmente se han adaptado para ser

utilizadas por entidades gubernamentales y

son conocidos como “Government

Resource Planning” o GRP.

Estos sistemas tienen la capacidad de

integrar todo el ciclo fiscal en un solo

conjunto de aplicaciones, permitiendo el

seguimiento y control fiscal desde la

creación del presupuesto hasta el pago a

proveedores, contratistas, empleados y su

conciliación bancaria.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 55

Todo el proceso de compras, catálogo de

proveedores, solicitud de cotizaciones,

manejo de subastas, creación de órdenes de

compra, recibo de mercancía, control de

inventario y activos fijos, pago y

administración de proveedores puede ser

controlado, rastreado y tramitado sin la

necesidad de un solo papel.

Adicionalmente, esto permite realizar las

auditorías pertinentes.

c) Administración de Bienes muebles e

inmuebles

El contar con la infraestructura física

adecuada para recibir ciudadanos de todo

índole, incluyendo aquellos con

impedimentos físicos, es parte de los

requerimientos para un buen servicio.

Utilizando sistemas como los anteriormente

descritos (GRP), o mediante sistemas

independientes, se puede llevar control de

los bienes inmuebles utilizadas por el

sistema judicial incluyendo un inventario

detallado de dichos inmuebles y los

mantenimientos que se han previsto.

En lo referente al control de bienes muebles,

se puede tomar como ejemplo la gestión de

una flota de vehículos oficiales. Teniendo

una base de datos que contenga el inventario

y localización de vehículos, incluyendo

información relacionada a su mantenimiento,

es posible controlar gastos mediante la

implementación de un programa de

mantenimiento preventivo, reduciendo así

los gastos de reparaciones de emergencia.

Algunas entidades de gobierno y empresas

privadas han comenzado a utilizar sistemas

de rastreo de vehículos mediante la

tecnología de GPS o Sistemas de

Posicionamiento Global. Este sistema

garantiza la seguridad del personal y del

vehículo llevando un control al segundo de

la localización del vehículo incluyendo su

velocidad de traslación. Mediante estos

sistemas los ocupantes pueden emitir una

señal de emergencia e instantáneamente se

conoce la localización exacta del vehículo,

inclusive es posible establecer una

comunicación vía celular de existir cobertura

en el área, aumentando la posibilidad de que

la ayuda necesaria llegue a tiempo.

2.7. Desarrollo de efectivos

mecanismos de atención y

comunicación con sus usuarios y

con la ciudadanía

2.7.1. Relación con los usuarios

La necesidad de desarrollar mecanismos

adecuados de comunicación con sus

usuarios es común a todas las instituciones

del sector. Sin embargo, existen diversas

prioridades y urgencias.

Es así como para el Ministerio Público, es

esencial desarrollar buenos mecanismos de

gestión del proceso de atención de víctimas

y testigos, para los siguientes propósitos o

necesidades:

a) Dado que la fiscalía puede recibir

directamente la primera denuncia de un

delito por parte de la víctima o alguien

del entorno de ésta, o de algún testigo.

En dicho caso, se requiere entrevistar a

la persona que hace la denuncia y, en

caso necesario, proveerle de servicios

inmediatos de protección. En caso que

la denuncia sea recibida por la Policía, y

luego comunicada a la Fiscalía,

usualmente el fiscal entrevistará a la

víctima y su entorno, y analizará si es

necesario darle protección especial.

b) En caso que el fiscal haya decidido aplicar

algún término facultativo y no presentar el

caso ante un tribunal, debe comunicarle

tal decisión a la víctima, explicarle los

motivos de esta y pedir su colaboración

en caso de encontrarse nuevos

antecedentes para investigar el hecho.

56 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

c) En caso de haberse definido como

necesaria una protección especial, esta es

encargada a equipos especializados de la

fiscalía, quienes analizan el tipo de apoyo

a prestar, ya sea económico, médico,

sicológico, de vigilancia policial, de

cambio de domicilio, de tener

comunicación expedita con la fiscalía,

entre otros, y dependiendo de la

naturaleza del delito denunciado.

d) En el marco de una investigación o de

un caso ya formalizado, el fiscal necesita

entrevistar, probablemente más de una

vez, a la víctima, personas de su entorno,

testigos y otras personas que puedan

entregar antecedentes relevantes.

Adicionalmente, se necesita el acuerdo

de la víctima para poder pedir algunos

tipos de término del caso, y por tanto,

necesita conocer cuales son sus

expectativas e intereses.

e) En el marco de un juicio oral, se requiere

una labor de preparación de víctimas y

testigos para su declaración en las

audiencias de juicio, de modo que

conozcan la dinámica del juicio, y puedan

estar preparados para enfrentar los

interrogatorios a los que serán sometidos.

Para todas estas labores se requiere el apoyo

de TIC. Así, para recibir personas en la fiscalía,

ya sea porque vienen a denunciar un delito,

porque fueron citadas a declarar ante el fiscal,

porque fueron citadas para seguir algún

tratamiento de apoyo, o porque van a ser

preparadas para el juicio oral, o simplemente

porque quieren saber el estado de avance de

un caso en que están involucradas, se requiere

de una organización y un apoyo informático

que permitan regular y darle atención

adecuada a este flujo de personas, que podría

llegar a ser alto.

Medidas como establecer segmentaciones

del tipo de atención que se les dará a las

personas, regular el flujo de personas

mediante establecimiento de agendas y

turnos específicos para el tipo de atención a

brindar, son ejemplos de algunas medidas

útiles. Más aún, establecer mediciones tales

como los tiempos de espera de las personas,

el tiempo en el cual fueron atendidos, y en

especial medir la opinión de las personas

respecto al servicio recibido, son elementos

que ayudan a mejorar permanentemente este

proceso.

En la Fiscalía Regional Metropolitana Sur de

Chile, se ha implementado la plataforma CRC

(Creando Relaciones con el Cliente), que es una

Plataforma telefónica de salida, soportada en

aplicación informática, cuyo objetivo operacional es

efectuar una primera entrevista a la Víctima /

Denunciante. Si es necesario entrevistar a la

persona, la aplicación informática permite asignar en

línea la fecha y hora de la entrevista, la persona a

entrevistar y, el día de la entrevista, permite registrar

cuándo llegó la persona, cuánto esperó y en cuánto

tiempo fue atendida.

Para la labor de comunicarse con las

víctimas para informarles que su denuncia

fue archivada o no seguirá siendo

investigada, y los motivos de ello, es también

una labor que puede requerir de TIC para su

mejor desempeño. Mediante esta labor,

usualmente son llamados telefónicos

posteriores al envío de cartas, es posible

incluso recabar algunos antecedentes que

puede que no hayan sido registrados en los

antecedentes iniciales del caso, y es una

buena señal hacia la víctima de que la fiscalía

al menos está interesada e informarle

personalmente de lo que está decidiendo

respecto a su caso. Para ello, se requiere

registrar el resultado de estas llamadas. Las

TIC, a través de las aplicaciones CRM

(Customer Relationship Management 17 )

17 La administración de la relación con los clientes

CRM es parte de una estrategia de negocio centrada

en el cliente. Una parte fundamental de su idea es,

precisamente, la de recopilar la mayor cantidad de

información posible sobre los clientes, para poder

dar valor a la oferta. La empresa debe trabajar para

conocer las necesidades de los mismos y así poder

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 57

tiene un importante potencial de aplicación

en este campo.

En el caso de que se le de a la víctima alguna

atención especializada (apoyo médico,

sicológico, económico, de protección, entre

otros), es necesario registrar qué servicios se

le ha dado, y los resultados de este, y

adicionalmente se necesita informar al fiscal

encargado del caso del avance de estos

servicios, ya que es posible que la víctima

haya aportado nuevos antecedentes en el

marco de la prestación de estos servicios.

Para esto, las TIC pueden apoyar con

sistemas que se conecten con los del fiscal, y

le informen de hechos relevantes, y además

que registren las actividades y avance de las

prestaciones dadas.

En el caso de los tribunales de justicia, el

mayor flujo de usuarios se relaciona con la

adelantar una oferta y mejorar la calidad en la

atención.

Cuando hablamos de mejorar la oferta nos

referimos a poder brindarles soluciones a los

clientes que se adecuen perfectamente a sus

necesidades, y no como rezan muchos opositores a

estas disciplinas generarles nuevas necesidades.

Por lo tanto, el nombre CRM hace referencia a

una estrategia de negocio basada principalmente

en la satisfacción de los clientes, pero también a

los sistemas informáticos que dan soporte a esta

estrategia.

Hoy existen muchos sistemas que automatizan el

control de la relación con el cliente, y permiten

mantener todas las herramientas comerciales a

disposición del operador, que no necesariamente

deberá ser un telemarketer (persona que opera los

sistemas de este tipo), aunque esta persona es quién

más contacto tiene con sistemas de este tipo. Los

sistemas CRM no siempre están relacionados con el

telemarketing, en cambio el telemarketing

indefectiblemente está relacionado con los sistemas

CRM, a modo de ejemplo podemos ver el avance

de nuevas tecnologías donde el Bluetooth puede

tener una relación directa con un teléfono móvil de

un cliente y facilitar el proceso de venta dentro de

una radio sin acudir a ningún operador, de la misma

forma acceden la plataforma de los mensajes de

textos a teléfonos móviles, etc. Disponible en

http://es.wikipedia.org/wiki/CRM

necesidad de saber el estado de avance de

algún caso, y con la asistencia a audiencias.

Para lo primero, el desarrollo de aplicaciones

que permitan entregar información fidedigna

y oportuna, puede evitar la realización de

muchos viajes de usuarios a los tribunales.

Respecto a lo segundo, se requiere buenas

herramientas de programación de audiencias,

para regular adecuadamente los flujos de

personas, evitando grandes concentraciones

en horarios reducidos.

2.7.2. Relación con la ciudadanía

Crecientemente las instituciones del sistema

de justicia requieren comunicarse con sus

usuarios y, en general, con la ciudadanía. Por

un lado, el desarrollo de aplicaciones que

permiten que los usuarios introduzcan

documentos electrónicos a las instituciones,

la posibilidad de consultar en línea el estado

procesal de algunos casos y algunas

resoluciones, los desarrollos de los

tribunales sin papeles y la litigación a través

de Internet, hacen que desde el punto de

vista de la operación rutinaria de la justicia,

se haya inaugurado una nueva vía de

contacto con los usuarios de la justicia.

Sin embargo, es necesario comunicarse

también con la ciudadanía, ya que algunas

leyes de transparencia de las actuaciones de

los entes públicos así lo están exigiendo,

pero también ha habido políticas

institucionales que persiguen rendir cuentas

del desempeño institucional y, en general,

hacer éste desempeño más transparente y

comprensible.

Un importante rol han tenido también los

esfuerzos por combatir la corrupción en el

aparato estatal, al que no se han restado las

instituciones judiciales. En efecto, para este

objetivo, las TIC proporcionan amplias

posibilidades, por ejemplo permitiendo

saber cuáles son todas las actuaciones

relacionadas con una causa, y las fechas de

ellas, lo que en sí mismo resta importantes

58 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

espacios de discrecionalidad a la labor de

algunos funcionarios, que antiguamente

podían manipular actuaciones escritas y

reservadas al conocimiento de las partes.

Así como el ejemplo anterior, son múltiples

las posibilidades de aplicación de las TIC

para hacer más transparente el desempeño

de las instituciones. Otros ejemplos son la

posibilidad de ver las estadísticas de distintas

unidades, y plantearse interrogantes acerca

de la productividad de algunas de éstas; otra

posibilidad es analizar la ejecución

presupuestaria, y compararla con otras

instituciones públicas; también es posible

fiscalizar las actuaciones de las autoridades

públicas, entre otros varios ejemplos.

CEJA ha publicado tres reportes del “Índice de

Acceso a la Información Judicial a través de

Internet”, en donde se evalúan las páginas web de los

Poderes Judiciales y Ministerios Públicos de los 34

países miembros de la Organización de Estados

Americanos y se confecciona un ranking. El índice

está compuesto por varios indicadores, que evalúan

aspectos como la actualización de estadísticas, el

acceso a sentencias y reglamentos, el acceso a

licitaciones de bienes y servicios, los concursos y

contratación de personal, el patrimonio y

antecedentes curriculares de la autoridades de la

institución, entre otros aspectos. Disponible en

http://www.cejamericas.org/doc/proyectos/cejaindice-

accesibilidad3.pdf

En resumen, se puede decir que las TIC

hacen posible mayores niveles de

transparencia. Sin embargo, los problemas

de transparencia en el sector no están ni

pasan por dificultades tecnológicas, sino que

por definiciones de política institucional e

incluso, por restricciones culturales.

De este modo, no es extraño escuchar

mencionar en las instituciones de este sector

que “todo es público, con excepción de lo

que es reservado”, lo que significa un

importante cambio de mentalidad en

entidades que por siempre estuvieron ajenas

al escrutinio público.

Los temas que se discuten actualmente en

este ámbito, tienen que ver con la

confidencialidad de algunos datos, ya que se

dice que la publicidad irrestricta de todos los

datos podría vulnerar los derechos de

algunas personas. Al respecto, se han

tomado algunas iniciativas, como es la

elaboración de las llamadas “Normas de

Heredia”, en donde se hace, entre otros

aspectos, una declaración de qué tipo de

información, relacionada con la tramitación

judicial debería ser reservada.

Estos son elementos debatibles,

especialmente porque la introducción de la

oralidad para el procesamiento de casos, en

que las decisiones judiciales se deben tomar

en audiencias orales y públicas, y por tanto

todo lo que se discuta en esas audiencias

podría ser de conocimiento de cualquier

persona, supondría un fuerte

cuestionamiento a alguna de estas normas de

establecer reserva de datos.

En otro plano, otro ámbito en el cual las

TIC tienen un potencial de aplicación es en

la relación entre las instituciones del sector y

los medios de comunicación, y en donde

portales institucionales con buenos motores

de búsqueda pueden facilitar esta relación.

Las sesiones del pleno de la Suprema Corte de

Justicia de la Nación de México pueden ser seguidas

en vivo, a través del portal de la institución,

disponible en

http://www.scjn.gob.mx/PortalSCJN/.

Lo mismo ocurre en Brasil, en donde el Supremo

Tribunal federal tiene un canal de televisión abierta,

cuya página web es http://www.tvjustica.gov.br/

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 59

3. Recomendaciones para la

gestión de las TIC en la

administración de justicia

Tal como se mencionó en el capítulo previo,

el objeto de este tercer capítulo es dar una

respuesta a las interrogantes de cuáles

podrían ser los costos y condiciones de

implementación de las TIC que se han

tratado en el capítulo anterior, junto con

algunas recomendaciones acerca de qué

debería hacer una institución del sector para

su introducción.

Para ello, el capítulo se divide en tres partes.

En la primera de ellas, se hace un somero

diagnóstico acerca de algunas experiencias

en la región relacionadas con la introducción

de TIC en la administración de justicia. En

segundo lugar, se presentan

recomendaciones acerca de cómo podría

organizarse una institución del sector para la

incorporación productiva de las TIC. En

tercer término se trata la relación entre las

instituciones del sector y las empresas

proveedoras de tecnologías.

3.1. La incorporación de las TIC en

la administración de justicia en

América Latina

Si bien la inversión tecnológica en apoyo a

los diferentes cambios que han venido

experimentado las instituciones del sistema

de justicia en toda América Latina ha sido

significativa, especialmente en los tribunales

de justicia, ha habido dificultades que es

necesario superar. Estas son:

a) Uno de los errores primarios en todo

proyecto de modernización, y no

limitado a los de sector justicia, ha sido

el de aplicar tecnología sin un proceso

previo de análisis acerca de qué prácticas

se quiere cambiar y qué resultados se

espera lograr. En todo proyecto de

modernización se debe llevar a cabo un

estudio minucioso de cuáles serán los

procesos de trabajo a los cuales se les

incorporarán TIC, y cuáles serán los

cambios en dichos procesos. No

realizar esto garantiza el fracaso, ya que

cuando se aplica tecnología de forma

descontrolada, sin un plan estratégico y

sin realizar procesos de reingeniería,

simplemente se “mecaniza la

ineficiencia”.

b) Una manifestación de lo anterior lo

constituyen los proyectos con alcances o

expectativas no definidas totalmente, o

bien con expectativas desmedidas, o con

múltiples y contradictorias expectativas

de distintos grupos de interés.

c) En particular, las inversiones y

desarrollos tecnológicos en el sistema de

justicia han tenido muchas veces una

relación dificultosa con las reformas

procesales que se han hecho,

fundamentalmente debido a una

evidente desconexión entre los

proyectos informáticos y los procesos de

reforma en el sector, que se han tratado

en algunos casos como si fueran cosas

sin ninguna relación, en lugar de

analizarlas como herramientas para

lograr un propósito común, que es un

mejor funcionamiento de la

administración de justicia.

d) En varios casos se ha visto también

deficiencias en la capacidad interna de

las instituciones para definir los

requerimientos y funcionalidades que

deben proveer los sistemas informáticos,

lo que ha significado que este vacío lo

hayan tenido que llenar las empresas

especializadas proveedoras de sistemas

informáticos. En este mismo aspecto, es

también un problema el que

continuamente, cuando ya se está

desarrollando un proyecto de TIC, se

estén cambiando las funcionalidades y

alcances deseados.

60 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

e) Otro problema ha sido un inadecuado

uso de la estrategia de implementación

de sistemas informáticos de los

proyectos piloto, en los que no se ha

planificado el proceso de réplicas

posteriores, quedando sujeto esto a los

avatares de la contingencia, lo que

obviamente perjudica el buen

funcionamiento de las instituciones.

f) Otra dificultad relacionada con las

estrategias de implementación y los

proyectos pilotos, ha sido la falta de

recursos para la ampliación de lo logrado,

y para el mantenimiento permanente que

se requiere para darle continuidad a la

operación.

g) Siguiendo con la lista de dificultades a

superar, están los problemas para

interconectar los sistemas entre

instituciones, los que si bien tiene

elementos técnicos, también contiene

elementos de definiciones políticas.

h) Finalmente, ha habido problemas en la

relación con empresas proveedoras,

respecto a la propiedad intelectual de las

licencias de los sistemas informáticos

que se han desarrollado, especialmente

los de seguimiento de casos. En efecto,

no siempre se ha negociado a favor de la

institución la propiedad intelectual

resultante de los proyectos de

consultorías y desarrollos realizados, y

por ende, el sistema informático que ha

resultado de la consultoría se vuelve a

vender a otros clientes, sin devolverle

ese beneficio al cliente inicial y

generando una excesiva dependencia de

las instituciones respecto a las empresas.

Como puede concluirse de la lectura de las

dificultades que ha habido en la región en la

introducción de TIC en la justicia, el

escenario no es sencillo, ya que ha habido

problemas tanto en definiciones estratégicas

como en la gestión del proceso de

incorporación de las TIC. Sin embargo, la

identificación y análisis de estas dificultades

se estima que permitiría su superación, para

lo cual se entregan a continuación algunas

recomendaciones.

3.2. La gestión y organización para

la incorporación de TIC

Ya se ha mencionado anteriormente que la

mera instalación de computadoras y teléfonos

en los despachos judiciales y en las áreas de

gerencia y gobierno no garantizan la

“introducción” de TIC en la administración de

justicia, en el sentido de que no se garantiza de

que cambien las prácticas de los funcionarios,

y que los posibles cambios vayan en la

dirección deseada. Además, los costos cada

vez más bajos de computadoras y teléfonos,

han hecho que este tipo de artículos sean ya

considerados como un commodity y formen

parte prácticamente del “mobiliario” de

cualquier oficina de trabajo.

La gestión de las TIC también requiere la

incorporación de criterios de eficacia y

eficiencia, debido a la amplia variedad de

ofertas disponibles. Por ello, el saber qué

tecnología o solución informática o de

comunicaciones es la más apropiada para

una institución judicial requiere un proceso

de estudio y análisis que se puede volver

altamente complejo, dependiendo de la

magnitud de los cambios que se desea lograr.

Por ejemplo, instalar sistemas de

seguimiento procesal, que como se ha dicho

apoyan el “corazón” de la labor operativa en

tribunales, fiscalías y defensorías, y

constituyen la base para extraer los datos

para los sistemas de control de gestión y de

estadísticas, entre otros, es una labor

delicada, porque además el desarrollo e

implementación de este tipo de sistemas

requiere tiempos prolongados y un gran

esfuerzo de tiempo de varias personas, por

lo que cometer errores en esta elección

puede tomar unos cuantos años para ser

revertida.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 61

Por otro lado, es necesario distinguir

distintas etapas en la gestión de las TIC.

Usualmente, los esfuerzos se han centrado

en las etapas previas a las incorporación de

TIC, en las cuales se hacen estudios para

analizar la mejor alternativa de inversión. Sin

embargo, una vez definida esta inversión

inicial, es necesario planear la

implementación de la solución definida, y

posteriormente se debe administrar su

operación rutinaria, y realizar como

cualquier otra inversión, mantenimientos

periódicos. Además, como cualquier otra

inversión, se requiere analizar en qué

momento la tecnología en uso puede haber

quedado obsoleta y sea hace necesario un

nuevo proceso de inversión.

El ciclo de inversiones en TIC

Análisis de

alternativas de

inversión

Planeación de la

implementación

Administración

rutinaria: explotación

y mantenimiento

Análisis de

obsolescencia

Este ciclo, como se ha dicho, muchas veces

es pasado por alto, generándose numerosas

dificultades, entre las cuales se pueden

mencionar:

a) En la elaboración presupuestaria se

consideran las inversiones, pero

usualmente se pasan por alto los costos

de implementación y mantenimiento, los

cuales pueden llegar a ser porcentajes no

menores de la inversión inicial. Por

ejemplo, y haciendo la advertencia que

las cifras pueden variar mucho de

acuerdo al tipo de inversión, un sistema

de seguimiento procesal puede significar

una inversión de unos cuantos millones

de dólares, pero su mantenimiento anual

puede constituir alrededor de un 15% de

su desarrollo inicial.

b) Cuando se adquieren tecnologías

sofisticadas, se requiere personal

apropiado para su operación. Por

ejemplo, si se han adquirido sistemas de

seguimiento procesal con uso de bases

de datos de gran tamaño, y se ha

definido que estas bases de datos residan

en computadoras que son administradas

por la institución, se requiere de

administradores de bases de datos

profesionales. Esto no sería un

problema, a no ser que usualmente los

salarios de mercado de este tipo de

62 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

profesionales están muy por sobre lo

que las instituciones judiciales

acostumbran a pagar a sus empleados

“administrativos”. Adicionalmente, se

debe tomar en consideración el costo de

adquisición, mantenimiento y reposición

del hardware donde estarán almacenados

estas bases de datos y aplicativos.

c) Un ejemplo de rápida obsolescencia

tecnológica lo constituyen las

computadoras personales. Nuevamente,

dependiendo del tipo de sistemas que se

requiera operar desde estas

computadoras, podría ser necesario

renovar periódicamente el parque de

computadoras, lo que es un problema

para los ritmos de adquisiciones de

bienes por parte de las instituciones

judiciales. Una alternativa a este

problema es el arriendo de las

computadoras, con la obligación del

proveedor de mantenerlas en

funcionamiento y renovarlas cada cierto

tiempo. Esta práctica se lleva a cabo con

éxito en la Rama Judicial de Puerto Rico.

3.2.1. Recomendaciones para la decisión

de inversión en TIC

Lo primero que es necesario recomendar,

antes de emprender cualquier inversión en

TIC, es que no tiene sentido invertir en esta

área si es que la decisión de inversión no

forma parte de la implementación de un

plan estudiado de desarrollo de tecnologías

para fortalecer la gestión de la institución, y

a su vez ese plan de fortalecimiento no

forma parte de un plan estratégico global,

que contemple no solo la incorporación de

TIC, sino que contenga también elementos

específicos de cada uno de los procesos de

trabajo que podrán ser mejorados con el

apoyo de TIC.

En este sentido, las decisiones de inversión

en TIC deben conjugar por una parte una

visión estratégica del desarrollo institucional,

con un conocimiento técnico de buen nivel,

que aporte información acerca de las

tendencias también en el sector de las TIC, y

que generen como resultado la elección de

las TIC más apropiadas para los fines de la

institución.

Este tipo de decisiones no pueden ser

dejadas solamente en manos de los expertos

tecnológicos, y no solo por la magnitud de

las inversiones involucradas, sino que por las

consecuencias en la operación misma de los

despachos judiciales, de las fiscalías, de las

defensorías o de las unidades policiales. En

efecto, los expertos tecnológicos saben de

tecnología, pero no necesariamente saben de

la operación de las instituciones de justicia.

En este sentido, es ineludible la

responsabilidad de las autoridades

institucionales en definir los criterios de

inversión, sujetos a los planes estratégicos,

para de esta forma dar las políticas generales

dentro de las cuales se enmarcarán las

incorporaciones de tecnologías.

Preguntas básicas para la decisión de

inversión en TIC

1. ¿Esta inversión está contemplada como

parte de un plan estratégico global?

2. ¿Están claros los procesos de trabajo

que serán afectados con la inversión, y

cuál será el impacto deseado sobre ellos?

3. ¿Tengo las capacidades internas, o las

puedo contratar en el mercado, para

tener una razonable seguridad de que la

decisión técnica es la más apropiada para

mi institución?

4. ¿Están las autoridades institucionales

suficientemente enteradas de la decisión

que se está tomando, y han participado

en al menos definir los criterios

estratégicos de la inversión?

Respecto a los criterios con los cuales

elaborar un plan de incorporación de las

TIC, se pueden mencionar:

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 63

• Priorizar aquellos sistemas o

tecnologías que apoyen los procesos

centrales del negocio de la

institución, como son los sistemas

de seguimiento de casos, ya que

estos sistemas constituyen la base

sobre la cual desarrollar otras

aplicaciones para apoyar los

procesos de gobierno y gerencia, los

procesos administrativos, y es de

donde usualmente se puede extraer

información para hacer más

transparente el desempeño

institucional. Se recomienda también,

en el diseño de estos sistemas,

incorporar a todos los potenciales

usuarios de los datos y operaciones

que se puedan extraer y que serán

apoyados por este sistema, de

manera de no dejar de lado

requerimientos cuya posterior

satisfacción puede llegar a ser

costosa.

• Analizar las experiencias de

incorporación de TIC de

instituciones similares, o con las

cuales exista permanente contacto,

de modo de extraer lecciones del

camino ya recorrido por otras

entidades.

• Realizar análisis de los costos y

beneficios de alternativas de TIC, no

solo desde el punto de vista

estrictamente tecnológico, sino que

del impacto que estos pueden tener

sobre los procesos de trabajo de la

institución.

Una vez definido el plan de incorporación

de tecnologías, llamado también en forma

genérica “plan informático”, su ejecución

debe quedar en manos de personas con las

atribuciones de poder suficientes, y con los

conocimientos técnicos adecuados, o al

menos con un asesoramiento técnico de

buen nivel.

3.2.2. Recomendaciones para la etapa de

implementación de TIC

Una vez decidida la incorporación de alguna

TIC, se debe preparar un plan de

implementación, y luego este debe ejecutarse,

para posteriormente evaluar los resultados

obtenidos.

En la elaboración de los planes de

implementación, se deben tener en cuenta

las siguientes consideraciones:

a) Dimensionar de manera detallada,

las capacidades y recursos con que se

cuenta, de manera de no estimar

erróneamente los tiempos de

implementación. Cuando los proyectos

son de gran magnitud, usualmente se

contratan servicios especializados de

empresas externas, y también se destina

personal de la institución a trabajar con

distinta intensidad y bajo distintos roles

con los prestadores externos de servicios.

Los tiempos y responsabilidades del

personal de la institución deben también

ser cuidadosamente planificados, de

manera de que exista una adecuada

compatibilidad entre las labores

rutinarias del personal asignado y la

destinación temporal al proyecto en

desarrollo, considerando reemplazos

parciales o totales, en caso necesario.

b) La implementación de TIC implica no

solo problemas o desafíos de naturaleza

técnica, sino que principalmente de

carácter cultural, ya que lo que se

modificará es la rutina de trabajo de las

personas. Al respecto, el plan de

implementación no puede dejar de

contener un plan de capacitación y

entrenamiento de todos los usuarios

de la nueva TIC, por muy simple que

esta puede parecer. Metodologías que

privilegien el entrenamiento por parte de

compañeros de trabajo, previamente

capacitados a su vez, y destinados

temporalmente a esta labor

64 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

respondiendo a un diseño previo, y no a

una medida de emergencia o como

subsidio a la falta de un plan de

capacitación, son recomendables.

c) Se recomienda, especialmente cuando se

tengan que implementar cambios

notorios o sistemas complejos, emplear

estrategias en la cual la

implementación se realice por etapas

sucesivas, y no abarque a toda la

institución a la vez, salvo, claro está,

que por motivos de la naturaleza misma

del cambio este deba darse en toda la

institución a la vez. En la región,

desafortunadamente, se ha seguido en

forma inadecuada la estrategia de

proyectos piloto, en los cuales se deja

funcionando un sistema en un área

restringida de la institución, pero no se

planifica desde un inicio de qué forma

continuar con las réplicas del proyecto

piloto. Esto ha terminado en varios

casos en que los pilotos nunca se han

expandido al resto de la institución.

d) En contraposición a esa estrategia, se

recomienda que el plan contenga

desde un inicio un cronograma de la

implementación completa, aunque

esto signifique largos periodos. Esta

estrategia tiene la ventaja de que es

posible aprender de las etapas previas, y

a la vez da una señal clara a toda la

institución de que el cambio llegará a

todas partes, aunque este demore.

En cuanto a la ejecución de los planes de

implementación, se recomienda:

a) Mantener una estrecha coordinación con

las labores de capacitación.

b) Realizar un monitoreo permanente de su

avance, de manera de detectar

oportunamente posibles dificultades y

solucionarlas a la brevedad, en lugar de

seguir replicando un problema.

c) Destinar recursos humanos y materiales

en forma expresa, con un mandato claro

y atribuciones formales.

En cuanto a la evaluación de los resultados

de la implementación, deben estar

consignados en el plan de implementación

los elementos que se deben verificar para

que se pueda declarar como exitosa la

implementación, en lugar de haber

terminado la ejecución y solo entonces

plantearse la interrogante de si se lograron

los resultados esperados. En este sentido, el

establecer indicadores de avance y de logro,

el definir los datos que se emplearán para

calcular esos indicadores, la fuente de

extracción, y los mecanismos para ello, debe

estar considerado en el plan de

implementación.

3.2.3. Recomendaciones para la

operación y mantenimiento de las TIC

En los últimos años ha crecido fuertemente

la oferta de empresas que ofrecen servicios

externos de operación y mantenimiento de

TIC. Estas pasan desde empresas que hacen

mantenimiento del parque de computadoras

e impresoras de una institución, hasta

empresas que ofrecen los servicios de

hosting de todas las aplicaciones de una

institución, lo que significa que no es

necesario que la institución adquiera la

infraestructura de servidores y equipos de

respaldo para sus sistemas informáticos.

Siendo esta oferta cada vez más creciente y

variada, una decisión relevante es hasta qué

punto externalizar la operación y

mantenimiento de las TIC, y con qué

criterios. A modo general, se recomienda

externalizar algún servicio en la medida en

que exista una oferta de servicios

competitiva, y que en los contratos de

mantenimiento se puedan establecer

cláusulas muy precisas acerca del nivel de

servicios que se debe dar, y qué pasa en caso

de que no se cumplan tal nivel de servicio.

Por otro lado, la operación de las TIC

requiere el establecimiento de políticas en

aspectos como los niveles de seguridad en el

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 65

uso de sistemas y en el almacenamiento de

datos, en los niveles de disponibilidad de las

aplicaciones, en los mecanismos de respaldo,

entre muchos otros. Además, se requiere no

solo capacidad para dictar estas políticas,

sino también para ejecutarlas, controlar su

ejecución y perfeccionarlas en el tiempo.

Para todo esto, en diversas industrias, por

ejemplo en la bancaria, se han ido

desarrollando y asentando normas y

estándares internacionales de amplio uso, lo

que abre la interrogante acerca de su

adaptación y aplicación a la administración

de justicia, no solo en un país, sino que

también entre países.

3.2.4. Recomendaciones respecto a

estructura organizacional para gestionar

las TIC

Respecto a la estructura organizacional para

gestionar el uso e incorporación de TIC, los

criterios para definir dicha estructura son

usualmente la complejidad de lo que sea

necesario hacer, la disponibilidad de

personal competente y el volumen de

inversiones a realizar. No debe perderse de

vista que la inversión en la adquisición,

desarrollo, uso y mantenimiento en TIC

debe estar acompañado de una estrategia

coherente de inversión en recursos humanos

lo suficientemente calificados como para

explotarlas debidamente.

Esta inversión en recursos humanos

calificados puede ser hecha mediante la

contratación de personal con el perfil

adecuado, pero esto presenta la dificultad de

que el acelerado desarrollo de tecnologías

hace difícil seguir el ritmo de la industria de

las TIC. Una alternativa para esto es aquella

en la que, dada la creciente complejidad de

los temas, la globalización y la

especialización del trabajo, se opte por tener

áreas internas reducidas, pero competentes

técnicamente, que sea capaces de seleccionar

y administrar eficientemente a un conjunto

de proveedores y servicios externalizados,

desde el desarrollo de software, hasta la

explotación de sistemas, la provisión de

hardware (por adquisición o arrendamiento)

y telecomunicaciones, pasando por servicios

de soporte y mantenimiento.

3.3. Respecto a la relación con

empresas proveedoras

Se ha mencionado que la creciente

globalización y especialización del trabajo,

especialmente en la industria de las TIC,

hacen casi imposible que dentro de la

estructura organizacional de las instituciones

del sector justicia existan especialistas en

todas las áreas con el mismo nivel de

conocimientos que el que pueden tener las

empresas especializadas del sector de las

TIC.

Dado esto, lo relevante es que las

instituciones puedan tener las capacidades

internas del suficiente nivel técnico como

para ser contrapartes válidas de las empresas

existentes, lo cual significa al menos

entender y poder discriminar las tendencias

de avance del sector y poder evaluar las

ventajas y desventajas que técnicamente

presentan distintas alternativas tecnológicas.

En relación a este último aspecto, una

discusión en boga es la de la elección entre

el llamado software libre, y las empresas que

venden las licencias de sus productos. Al

respecto, los grados de complejidad técnica

en los distintos segmentos de productos y

herramientas existentes son altos, pero en

términos muy generales, y solo desde el

punto de vista de las instituciones del

sistema de justicia, lo relevante es establecer

las ventajas y desventajas que estas

alternativas presentan no solo en términos

teóricos, sino que en la especificidad de la

tecnología que se quiera implementar,

considerando para ello criterios como costos,

no solo de adquisición sino que también de

mantenimiento, el respaldo ante posibles

66 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

fallas, la confiabilidad de desarrollos futuros

que permitan el desarrollo natural de los

negocios, entre otros aspectos.

Esta decisión no es solo técnica, sino que

tiene también un carácter estratégico, ya que

compromete de alguna manera la

sustentabilidad y confiabilidad de las

herramientas tecnológicas que hacen posible

el mejoramiento futuro de la administración

de justicia.

Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina 67

Anexo: participantes en el taller de trabajo

Nombre País Institución

Germán Garavano Argentina Ministerio Público de la Ciudad Autónoma de

Buenos Aires

Sonia Navarro Costa Rica Corte Suprema de Justicia

Luis Henry Molina República Dominicana Escuela Judicial de la Suprema Corte de

Justicia

Sergio Muñoz Chile Corte Suprema de Justicia

Rodrigo Herrera Chile Corporación Administrativa del Poder Judicial

Paz Pérez Chile Fiscalía Regional Centro Norte

Marcelo Gómez Chile Fiscalía Regional Centro Norte

José María Pou España Indra

Vivien Villagrán Chile Microsoft

Cristián Riego Chile CEJA

Cristián Hernández Chile CEJA

Juan Enrique Vargas Chile CEJA

Gustavo Quetto Argentina Consultor

Fernando Jordán Estados Unidos Consultor

Roberto Adelardi Estados Unidos Microsoft

Guillermo Almada Estados Unidos Microsoft

Rafael Pérez Colón Estados Unidos Microsoft

Mario Barbieri Estados Unidos Microsoft

68 Perspectivas de uso e impactos de las TIC en la administración de justicia en América Latina

Centro de Estudios de Justicia de las Américas, CEJA

Rodó 1950, Providencia, Santiago Chile

www.cejamericas.org

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